Se entregan los premios del III Concurso de Cementerios

El pasado miércoles, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, se entregaban los premios de la III edición del Concurso de Cementerios organizado por la revista Adiós Cultural.

Unos premios que se han convertido en un referente dentro del sector funerario y que pretenden dar a conocer la realidad de los cementerios españoles y romper el tabú de la muerte y del sector funerario. Según José Vicente Aparicio, subdirector general de Funespaña, “nuestra misión es normalizar el concepto de la muerte como parte del ciclo de la vida y ayudar a las familias a superar la crisis emocional producida por un fallecimiento”.

En el acto de entrega de premios, que estuvo presentado por Nieves Concostrina, estuvieron presentes representantes de las localidades cuyos cementerios ha sido premiados, representantes de Funespaña y del sector funerario nacional.

Alberto Ortiz, Funespaña, entrega el premio al Mejor Cementerio

Premios III Concurso de Cementerios de España

Mejor Iniciativa medioambiental
En 2015 el pueblo de Aras de los Olmos, en la provincia de Valencia, decidió transformar su antiguo cementerio, en desuso desde 1955, en un jardín etnobotánico. Para ello contó, a parte de la aprobación de los vecinos, con el apoyo del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia y con un grupo de voluntarios amantes de la botánica. Desde el jardín se observa la sierra de Javalambre y conserva los antiguos cipreses que recuerdan lo que fue. Ahora el antiguo cementerio acoge una colección de plantas autóctonas de uso medicinal, culinario y ornamental.
Mejor cementerio
También en Valencia está el Parque de la Paz, un cementerio privado que se ha construido en un espacio de 16 hectáreas de extensión en el que sus creadores no han diseñado ninguna construcción sobre nivel de suelo, a excepción de los edificios públicos (capilla, salas de velatorio y área de servicios para la familia). Todo lo demás son jardines.
Mejor monumento
En Castro Urdiales, Cantabria, está el monumental panteón modernista de “La Familia del Sel” con el que se evocó el revivalismo egipcio, ampliamente difundido en la arquitectura funeraria de finales del siglo XIX y principios del XX. Se sitúa en El Cementerio conocido como de La Ballena que fue declarado en 1994 Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de monumento debido a su valor artístico y patrimonial. Otra de sus características es su carácter marítimo tradicional de los cementerios del norte de España.
Mejor historia documentada
Por último, la historia de la deuda funeraria que los gaditanos tienen con los españoles que regresaron de la Guerra de Cuba y que están enterrados en una fosa común sin identificar ha sido el ganador de la categoría a Mejor historia documentada.
Según los defensores de esta categoría “a medida que estos infortunados iban falleciendo eran trasladados al cementerio de San Roque de la villa de Puerto Real, siendo enterrados en una fosa común que se dispuso para tal fin”. Pero, a fecha de hoy y desde 1904, siguen sin un mínimo monumento funerario que identifique el lugar donde se dio sepultura a aquel centenar de anónimos soldados”.

2017-05-08T21:40:31+00:00

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