Ataúdes, urnas, coches fúnebres, tanatorios, flores… Morirse cuesta un riñón (El Mundo)

ANA DEL BARRIO
Madrid

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Una persona visitando a un familiar en Alcalá de Henares.EFE
Morirse cuesta una pasta. La muerte se ha convertido en un lucrativo negocio y cuando llega el fatídico momento, los familiares no sólo tienen que asimilar la pérdida de un ser querido, sino asumir un sinfín de trámites y de gastos.

A muchos parientes la defunción les pilla por sorpresa y, según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el 45% no tenía ni la más remota idea del coste que le iba a suponer el entierro de su familiar.
La lista de gastos que supone un sepelio es elevada. Tome nota: el ataúd para el cadáver o el arca para las cenizas puede costar desde los 600 hasta los 8.500 euros; la sala del tanatorio ronda los 546 euros; el coche fúnebre supone unos 200 euros; las esquelas para anunciar el fallecimiento en el periódico oscilan de los 300 a los 10.000 euros; las gestiones y trámites que realiza la funeraria se suelen llevar 200 euros y el gasto en flores otros 186 euros. A todo ello hay que sumar otros detalles, como los recordatorios, la vestimenta y el maquillaje del fallecido o la ceremonia, que van encareciendo las honras fúnebres.

Suma y siga porque todavía no hemos llegado al meollo de la cuestión: el enterramiento en sí en el nicho o la sepultura, que es donde los costes se desbocan, especialmente en Madrid, donde el precio del suelo está por las nubes.

Si el alquiler de un nicho cuesta de media en España unos 646 euros, en la capital esta cifra se puede elevar a los 1.750. En el caso de que la sepultura sea en propiedad, el coste del enterramiento se sitúa en los 612 euros, pero, si es necesario comprarla, el precio se dispara desde los 6.100 euros hasta los 9.200, según cifras de los Servicios Funerarios de Madrid. La cremación es más económica y supone un coste de unos 780 euros.

En definitiva, un entierro sin grandes lujos pero digno cuesta una media de 3.739 euros en España, una cantidad que en Madrid asciende a los 5.196 euros, según el citado informe de la OCU. Estas cifras ponen de manifiesto que la capital es una de las ciudades más caras para morirse tan sólo superada por Vigo, Alicante y Santander.

TIEMPO RÉCORD
«El servicio funerario es muy complejo porque se dan prestaciones muy distintas en menos de 24 horas. En él trabajan gremios muy diferentes en un tiempo récord: funerarias, floristerías, marmolistas, médicos, restauradores… Los precios varían mucho porque no es lo mismo enterrar en un pueblo de la sierra que en Madrid capital», explica Alejandro Quinzán, secretario general de Panasef, la patronal del sector.

Mucha gente se ahorra todos estos trámites contratando una póliza de seguro funerario. De hecho, un 70% de los encuestados por la OCU cuenta con este tipo de póliza, algo que en ocasiones es una tradición familiar que se hereda de padres a hijos. En España, hay 21 millones de pólizas de decesos en las que se anticipa el pago del servicio funerario, un tipo de seguro que no existe en ningún otro país europeo.

Familiares en el cementerio de La Almudena.JAVI MARTÍNEZ
La muerte sigue siendo un tema tabú y nadie quiere hablar de lo que va a ocurrir. Por tanto, son pocos los que lo dejan todo organizado y, normalmente, hay que improvisar en el último momento. «El componente emocional en esa coyuntura es muy fuerte. Nosotros hacemos la labor de asesores en ese trance tan delicado y tenemos que ser extremadamente cuidadosos. Hay gente que lleva toda su vida pagando ese seguro y no podemos fallar», destaca Javier Ruiz, director comercial de los Servicios Funerarios de Madrid.

En los últimos tiempos la gente demanda servicios más personalizados con música elegida por la familia o féretros con un toque personal. Las solicitudes que reciben en las funerarias son de todo tipo: desde pedir que se entierre al familiar en una zona donde caliente el sol porque el difunto era friolero hasta que en el entierro suene el himno de su club de fútbol. Atrás quedaron aquellas crueles despedidas que trajo el Covid donde solamente se podía colocar una rosa en el féretro.

Lo cierto es que la pandemia del coronavirus supuso ciertas tendencias que han llegado para quedarse. Por ejemplo, los conocidos acuden con menos frecuencia que antes al tanatorio y se quedan menos tiempo. «Se busca cada vez más la sencillez y la intimidad. Hemos detectado una importante caída de visitas en los velatorios», asevera Sara Revilla, directora comercial de Interfunerarias.

LAS TENDENCIAS DEL COVID
El Covid también aceleró el uso de los medios tecnológicos, una corriente que también se está manteniendo en el tiempo. Las webs que permiten enviar condolencias a los familiares o los servicios de streaming para poder velar al fallecido a distancia siguen teniendo su demanda en el mercado.

Pero, sin duda, una de las tendencias que va en aumento es el auge de la incineración en detrimento del entierro tradicional. En Madrid, la cremación supone el 64% y sigue al alza, según los Servicios Funerarios Madrileños. El factor religioso cada vez tiene menos peso a la hora de las ceremonias y, además, se trata de una opción más económica. Algunas capitales de provincia como Málaga y Sevilla ya han superado el 70% de incineraciones.

Tanatorio de Las Rozas.ÁNGEL NAVARRETE
Por eso, las funerarias cada vez ofrecen servicios más variados para las cremaciones. Por ejemplo, los Servicios Funerarios Madrileños – empresa pública municipal- proponen columbarios-árbol, en los que se puede enterrar la urna en el alcorque de un árbol, o el jardín del recuerdo, un espacio para poder esparcir las cenizas del difunto.

Hacerlo sin permiso y con una urna no biodegradable en cualquier sitio está prohibido y puede suponer una multa de hasta 750 euros, aunque depende de cada comunidad autónoma. Por este motivo, hay empresas que ofertan trasladar las cenizas a cualquier punto del mapa, incluso al extranjero, con la tramitación de los permisos y las autorizaciones correspondientes.

También proponen alquileres de embarcaciones con patrón incluido para depositar la urna en el mar o medios aéreos como drones, helicópteros o aviones pequeños para esparcir las cenizas por los aires.

Otra de las más novedosas opciones es la de solidificar las cenizas para convertirlas en una pieza de diseño. Algunas compañías brindan incluso la posibilidad de elaborar un diamante con las cenizas o el carbono del cabello de la persona fallecida. También se venden pulseras o collares que pueden utilizarse como relicarios que llevan dentro una pequeña parte de las cenizas.

La imaginación no conoce límites y la empresa Asistea ha creado un objeto decorativo llamado Omneo, que consiste en mezclar las cenizas del difunto con granito y ceras naturales con el objetivo de obtener un prisma, que lleva incorporado un código QR que permite ver las fotos y los recuerdos del finado.

BUENOS DATOS
Con la pandemia, lo cierto es que el sector ha vivido un momento dulce con aumentos de defunciones superiores al 500%. A lo largo del año 2021, las funerarias facturaron 1.630 millones de euros en toda España, lo que supone 70 millones menos que en 2020, un año donde la mortalidad fue excesivamente alta por el Covid.

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Según el último informe de Panasef, la Asociación Nacional de Servicios Funerarios, el año pasado fallecieron en España un total de 450.687 personas, casi un 9% menos que durante 2020 y un 8% más que en 2019.

En Madrid, la diferencia entre el número de fallecidos entre 2021 y 2020 es todavía mayor. Si en 2020, en plena pandemia, perdían la vida 66.648 personas, al año siguiente, la cifra cayó a las 49.848. Mientras en el resto de España, las muertes descendieron un 7% de media, en Madrid la bajada fue del 25%, lo que da una idea del grave impacto que tuvo el coronavirus en la región en el año 2020.


El negocio de la muerte: fondos y aseguradoras aceleran la concentración de funerarias con tarifas e ingresos al alza (Público)

Los supervisores de la competencia vigilan de cerca el intenso trasiego de compra de pequeñas funerarias por los grandes grupos, que se han llevado por delante a la cuarta parte de las empresas del ramo en cinco años, y sancionan a varios de estos últimos por saltarse las normas sobre regulación y transparencia del mercado

ZARAGOZA

01/11/2022 05:55 ACTUALIZADO: 01/11/2022 09:13
EDUARDO BAYONA@E_BAYONA
«Es un sector atractivo, vemos que se dan movimientos [de concentración] porque se trata de un sector con mucha estabilidad que resulta atractivo para invertir», explica Alejandro Quinzán, secretario general de Panasef, la patronal de los servicios funerarios, que se refiere al ramo como «un sector con capacidad y margen» al disponer de 2.525 tanatorios con capacidad para más de 7.000 velatorios simultáneos y de 487 hornos crematorios con aforo para más de 1.600 incineraciones por jornada cuando la demanda diaria se sitúa, respectivamente, en 1.235 y 554.

Esa pujanza global, que situó el año pasado el volumen de negocio del sector en 1.630 millones de euros, 200 más que cinco años antes, se está dando de manera paralela a un encarecimiento del servicio, con un aumento de los ingresos por fallecido del 3,84% en ese mismo periodo para situarse en 3.616 euros, y con unos claros procesos de concentración del negocio que lleva varios años provocando un constante goteo de pérdidas entre las empresas de menor tamaño.

Según los datos de la Radiografía del Sector Funerario de 2016 y la de 2020 que edita Panasef, que a partir esa última edición dejó de ofrecer la estratificación de las empresas del ramo en función del volumen de negocio, en esos cuatro años desaparecieron más de 300 pequeñas funerarias mientras la actividad se iba concentrando en las de mayor tamaño.

Así, las que facturan de uno a cinco millones de euros crecían casi un 15% para llegar a 170 y las que ingresan entre esa cantidad y diez millones aumentaban un 24% para situarse en 31, mientras las del tramo de diez a cincuenta alcanzaban la docena tras sumar una empresa y los grandes grupos, los que facturan más de cincuenta al año, seguían siendo cinco: Mémora, Abia, Funespaña, ASV y Servisa.

La última radiografía, publicada hace unos días, reduce el censo del sector a 1.076 empresas en 2022, lo que supone la desaparición de 359 unidades en solo cinco años: una de cada cuatro funerarias ha desaparecido en un lustro, en la mayoría de los casos absorbidas por otras de mayor tamaño que así iban ganando volumen y mercado.

Seis provincias con cinco opciones o menos
Esa tendencia apunta a una clara reducción de las opciones de elección de los consumidores, algo que, según los datos de la propia Panasef sobre sus asociados, tendría especial incidencia en provincias como Álava, donde solo operan dos funerarias; Segovia, donde únicamente lo hacen cuatro, y Ávila, Guadalajara, Lleida y La Rioja, cuyos habitantes únicamente disponen de cinco.

Esa escasez de la oferta se da también en islas como Fuerteventura (1), Lanzarote (2), El Hierro (2) o La Gomera (3).

Esos procesos de concentración están aglutinando el grueso del negocio en un grupo de cinco funerarias de las que cuatro son filiales de grupos aseguradores, caso de Servisa con Ocaso, Albia con Santa Lucía, Funespaña con Mapfre (las dos últimas descartaron hace unos meses la fusión que estaban sondeando) y Mémora con Catalana de Occidente, mientras la quinta, ASV, propiedad de la familia alicantina Payá, mantiene acuerdos en otros países con el gigante estadounidense Memorial Gardens of The America’s.

Eso significa, negro sobre blanco, que las tendencias oligopolísticas, de concentración y de financiarización que llevan años extendiéndose por los principales sectores de la economía a escala global han llegado también a los servicios funerarios que operan en España, algo de lo que dan fe operaciones como la reciente venta de 26 tanatorios de Barcelona y su área metropolitana por 130 millones por parte de Mémora al fondo estadounidense Wp Carley, que simultáneamente pasa a convertirse en su casero al alquilárselos.

Esa misma funeraria pasó hace unos meses a manos de Catalana de Occidente tras adquirir esta compañía de seguros por 385 millones de euros la participación con la que desde 2017 la controlaba el fondo de pensiones canadiense Ontario Teachers Pension Plan, que a su vez se la había comprado por 450 al británico 3i.

Los supervisores de la competencia vigilan de cerca al sector
La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) está siguiendo muy de cerca esas operaciones societarias de concentración en el sector funerario. «Tras la pandemia ha habido muchos movimientos de concentración», señalan fuentes del supervisor.

Este organismo ha autorizado en lo que va de año la compra de la andaluza San Vicente por Funespaña, la toma de control de la gerundense Juncals, de las canarias Pompas Fúnebres Tenerife, Pompas Fúnebres La Soledad y Tanatorio San Miguel y de la Serveis Funeraris d’Inca por Albia y, también, la adquisición de Funcantabria por Funeraria Merino Díaz, la de Vallejo y Linares por una filial de ASV.

El año pasado avaló la compra de la guipuzcoana Rekalde, la navarra Irache y la burgalesa Jordial por Mémora, que se muestra como uno de los actores más activos del sector.

Otras operaciones, entre ellas una que finalmente resultó autorizada, como la toma de control de San Vicente por Funespaña, han dado lugar a sanciones: a la filial de Mapfre le costó una multa de 110.000 euros no haber notificado esa operación, mientras que la funeraria de Santa Lucía recibió otras dos de 250.000 y de 25.000 por no comunicar «las operaciones de adquisición del control exclusivo de las funerarias Funeraria Tanatorio La Paz y Tanatorio de Marín».

«Este año se han abierto más expedientes» para investigar la posible comisión de prácticas monopolísiticas y contrarias a la unidad de mercado en el sector funerario, indican fuentes del supervisor estatal, cuya labor se ve completada por los de ámbito autonómico en los territorios en los que operan y cuando las operaciones no exceden de ese marco.

Así, la Autoridad Vasca de la Competencia sancionó hace unas semanas a dos empresas del grupo Mémora con multas que suman de 166.920 euros por «un abuso de posición de dominio» en la prestación de servicios de tanatorio y crematorio y por aplicar «precios excesivos» y «discriminatorios entre operadores».

Por su parte, el Supremo confirmaba hace unos meses otra sanción de 250.336 euros que el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) de Aragón impuso a Serfutosa, una filial del mismo grupo que gestiona el cementerio municipal de la capital de esa comunidad, por un episodio de «abuso de posición de dominio» en el que incurrió por «la denegación injustificada de acceso al tanatorio municipal de Torrero de Zaragoza a empresas funerarias no autorizadas en dicho municipio», lo que impedía a los familiares de los fallecidos velarles allí.

Casi veinte ciudades con titularidad pública del cementerio
Los servicios funerarios carecen en España de un marco legal específico, una tarea que gobiernos y legisladores tienen pendiente desde la aprobación de la aprobación de la Ley Ómnibus de 2009, cuya disposición adicional séptima daba un plazo de seis meses para promover «los cambios normativos necesarios para garantizar la libertad de elección de los prestadores de servicios funerarios».

Sin embargo, el proyecto de ley que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero lanzó en 2011 para unificar las dispersas normativa estatales y autonómicas que ahora regulan ese sector nunca llegó a ser aprobado.

Mientras tanto, según explican fuentes del organismo, la CNMC ha ido constatando cómo «la regulación de los servicios funerarios en diversos municipios resultaba contraria a la unidad de mercado en aspectos como la exigencia de autorizaciones que no se ajustaban a los principios de necesidad y proporcionalidad o la existencia de barreras de acceso a instalaciones funerarias públicas por parte de empresas no establecidas en el municipio».

Es decir, que algunas normativas locales siguen poniendo trabas a que los consumidores puedan disponer de más opciones a la hora de enterrar a sus parientes y continúan dificultando el trabajo a las funerarias de otras localidades, algo que se traduce en molestias a inconvenientes para las familias de los fallecidos, que en ocasiones se ven obligados a realizar el velatorio en una localidad y el entierro en otra.

Apenas una veintena de capitales de provincia o de comunidad mantienen la gestión pública de esos camposantos, aunque en ocasiones esta se lleva a cabo mediante acuerdos con alguna de las grandes funerarias o a través de sociedades en las que participan ambas.

Entre ellas se encuentran las cuatro de mayor tamaño, que son Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, aunque el ayuntamiento de la primera de ellas se está planteando privatizar por completo esa gestión.

Los precios suben aunque aumenta la demanda
El negocio de la muerte en España resulta apetitoso para los inversores, algo en lo que tiene una clara influencia la envejecida estructura demográfica del país, en el que cada año fallecen más de 400.000 personas y en el que las cada vez más frecuentes olas de calor elevan la demanda de los servicios funerarios, este año con un exceso de 4.600 óbitos según las estimaciones del Instituto de Salud Carlos III.

Esa mayor frecuencia de uso no tira a la baja de los precios de los entierros, sino que, por el contrario, estos van al alza, un rasgo tan paradójico frente a las llamadas ‘reglas del mercado’ como frecuente en los distintos segmentos de esos mercados conforme avanza en ellos la financiarización, y más cuanto más rígida es esa demanda.

Así, los dos últimos informes sobre el precio de los funerales elaborados por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), y fechados en 2018 y en 2021, constatan un encarecimiento de la tarifa media de los 3.300 a los 3.739 euros, lo que supone un aumento de 439 (+13,3%) en tres años; con amplias diferencias, de hasta 2.000 euros, en función del lugar de celebración.

«Podría haber habido algún tipo de distorsión por la pandemia, que podría haber generado algún coste añadido», anota Enrique Garcia, portavoz de la OCU, quien, en cualquier caso, recomienda que se encargue de las gestiones con la funeraria algún familiar que no forme parte del núcleo más cercano a la persona fallecida, por atravesar normalmente una situación menos traumática que estos últimos, y, siempre, «contratar unos servicios adecuados a lo que se quiere».

Quinzán, por su parte, sostiene que «los precios no han crecido de una manera desmesurada, sino que son acordes a los servicios que se prestan, en los que participan hasta una decena de sectores» como, según el caso y entre otros, funeraria, cementerio, crematorio, floristas, marmolistas, albañiles, psicólogos, iglesia, administraciones y cátering, a los que empiezan a sumarse la informática y las telecomunicaciones con la oferta de velatorios virtuales.

«Ha habido un cambio en el servicio que piden los familiares, más inclusivo e integral», indica el secretario general de Panasef, que anota, en referencia a los procesos de concentración del sector, que «quizás las empresas pequeñas no tienen capacidad para adaptarse a esos cambios y los grandes grupos sí».


Las incineraciones se duplican en la última década (El Día de Valladolid)

R.G.R
– martes, 1 de noviembre de 2022
Entre enero y octubre de este año, los cementerios municipales realizaron 469, mientras que en este periodo de 2012 fueron 209
Una tendencia que viene en aumento durante los últimos años. Cada vez mayor número de familias se decanta por la incineración de sus seres queridos. Una prefencia que incluso se ha potenciado más si cabe este año. Los datos ofrecidos por fuentes municipales a este periódico ponen de manifiesto que desde el mes de enero hasta octubre se registraron en los cementerios municipales 469 incineraciones, lo que supone el 24,6 por ciento del total de sepelios registrados (1.903), mientras que hace una década este porcentaje se situaba tan solo en el 16,4 por ciento, cuando fueron 1.477 los sepelios, de los que 209 fueron incineraciones. Únicamente, se celebran este tipo de funerales en el cementerio de Las Contiendas. En 2020 las cremaciones representaron un 25,2 por ciento, mientras que en 2019 fueron un 23 por ciento y el año anterior supusieron el 18,3 de los servicios.

Debido a la influencia de la covid se registró en los años 2020 y 2021 un ligero incremento porcentual de la incineración, con respecto a años anteriores. Incremento que durante el año 2022 se mantiene parcialmente, aunque de manera más atenuada.

Los castellanos somos personas austeras, y somos poco dados a cambiar nuestros hábitos, y consecuencia de ello es la más lenta implantación de la incineración, en relación a lo sucedido en otras comunidades. La opción preferencial por parte de los ciudadanos de Valladolid continúa siendo el enterramiento en sepultura.

Durante los diez primeros meses del año, según los datos municipales, se observa un notable incremento en el número de fallecimientos en comparación con el año pasado. En los diez primeros meses de este año ya se han registrado 1.903 ritos funerarios en los camposantos municipales, una cifra que supera con creces los 1.694 del año pasado.

El precio de un servicio funerario completo incluyendo todo lo necesario desde el fallecimiento hasta el enterramiento en los cementerios municipales, contratado antes del fallecimiento mediante el Plan Prevenir, asciende a 2.265,82 euros (21% IVA Incluido). Los ciudadanos previsores, obtienen de este modo un ahorro, sobre el precio medio de mercado de 2.018,18 euros Ya son más de 14.000 los vallisoletanos que han contratado con Nevasa su servicio funerario completo mediante el Plan Prevenir, lo que además de un importante ahorro económico, supone la tranquilidad de dejar ya resuelta esta necesidad futura a sus familiares más próximos.

Para el próximo año 2023, se ha acordado una nueva congelación de precios para los cementerios municipales, no aplicando incremento a ninguno de los precios de aplicación ni a las diferentes unidades de enterramiento y servicios, prestados en estos cementerios.

Nevasa está inmersa en un nuevo proyecto de ampliación del cementerio de Las Contiendas. Esta nueva fase constará de 1.180 unidades de enterramiento, entre sepulturas y columbarios, así como la urbanización de más de 13.000 metros cuadrados, que incluyen zona de enterramientos, viales peatonales, viales de acceso para vehículos, y nuevas zonas de aparcamiento, en un entorno que busca una mayor integración de las unidades de enterramiento en las zonas ajardinadas. La inversión se ha licitado por un presupuesto base de licitación de 3.553.673 euros.

Este martes, 1 de noviembre, Auvasa ha programado lanzaderas con horarios especiales a los cementerios con motivo de la festividad de Todos Los Santos. El Cementerio de Las Contiendas estará cubierto por la línea 3 y el servicio de lanzadera desde Isabel La Católica, con salidas cada 30 minutos. El Cementerio de Puente Duero dispondrá de la línea 19 este 1 de noviembre, mientras que el acceso al Cementerio de El Carmen contará con un servicio lanzadera desde Plaza Fuente Dorada con frecuencia de paso cada quince minutos. Además, los usuarios podrán utilizar la línea 2, con parada en Plaza Carmen Ferreiro, en el Barrio de San Pedro Regalado.

Nevasa.

Nevasa gestiona los tres cementerios municipales de Valladolid: el Cementerio Jardín de Las Contiendas, el Cementerio tradicional de El Carmen, y el Cementerio de Puente Duero. Existen 50.000 unidades de enterramiento construidas en los cementerios de Valladolid.


La labor de las funerarias, el aumento de cremaciones y el tabú de la muerte (Onda Cero)

En la noche de Halloween y en el día de Todos los Santos los muertos están muy presentes. En Julia en la onda hablamos con varios profesionales del gremio de las funerarias.
ondacero.es

Madrid|01.11.2022 17:04

Manuel Martín Olmeda, tanatopractor y formador para personas que quieren dedicar a la tanatropaxia, para por los micrófonos de Julia en la onda para hablar sobre las labor que realizan las funerarias.

En el día de Todos los Santos es construmbre en España ir a llevar flores a los cementerios y dejarlas en las tumbas de nuestros muertos. Sin embargo, según explica Manuel Martín «tenemos un tabú enorme hacia la muerte, nada comparable con otros países en los que he estado», afirma.

Respecto a las labores de un tanatopractor, Manuel Martín comentan que hacen desde conservaciones transistorias hasta reconstrucciones. Además, cuenta que en gran parte de España esta labores se hacen en las propias casas de los fallecidos por la lejanía de los servicios funerarios y por cultura de pequeños pueblos.


El cementerio de Palma pone en marcha una campaña de actualización de datos de los titulares de tumbas (La Vanguardia)

AUTONOMÍAS
El cementerio de Palma ha puesto en marcha una campaña de actualización de datos de titularidad de las tumbas, por lo que muchas sepulturas presentan un adhesivo con un aviso del Ayuntamiento pidiendo a los interesados que se pongan en contacto con la Empresa Funeraria Municipal.

AGENCIAS

01/11/2022 12:50

PALMA, 1 (EUROPA PRESS)

El cementerio de Palma ha puesto en marcha una campaña de actualización de datos de titularidad de las tumbas, por lo que muchas sepulturas presentan un adhesivo con un aviso del Ayuntamiento pidiendo a los interesados que se pongan en contacto con la Empresa Funeraria Municipal.

Así lo ha explicado el gerente de la EFM, Miquel Gomila, en declaraciones a los medios durante la visita de la comitiva municipal al cementerio con motivo del Día de Todos los Santos.

Los familiares que no sepan si tienen actualizados sus datos administrativos pueden acercarse a las carpas informativas instaladas en el cementerio y también se ha habilitado una línea telefónica, donde podrán hacer cualquier consulta sobre transmisión de derechos, titularidad, etc.

Según ha indicado Gomila, los titulares de las tumbas pagan una cuota anual de unos 12 euros por plaza en conceptos de mantenimiento del cementerio.

El gerente de la EFM también ha explicado que este noviembre arrancarán nuevas obras en el sector 2, la parte más antigua del cementerio de Palma, para crear pasos adaptados para peatones donde ahora hay sepulturas, de manera que se facilite el acceso a diferentes unidades de enterramiento. Hace un año se finalizó una primera fase de reforma.


Duelos cada vez más cortos y con menos simbolismo religioso: así afrontan la muerte los granadinos (Granada Hoy)

La cremación ya es elegida por siete de cada diez personas fallecidas, mientras que las misas de exequias van perdiendo popularidad
Casi uno de cada dos residentes en la provincia tiene seguro de decesos, aunque las cifras han descendido por primera vez en diez años pese a la pandemia

Familiares cuidan los nichos de sus difuntos el día antes de la celebración de Todos los Santos / JESÚS JIMÉNEZ / PHOTOGRAPHERSSPORTS (Granada)
SALVA RODRÍGUEZ Granada, 01 Noviembre, 2022 – 05:50h

El modo de afrontar la muerte está evolucionando y cambiando. A los velatorios en casa, ininterrumpidos de día y noche, y a las honras fúnebres en los templos, ha sucedido otra tendencia con la que se encara de un modo bien distinto la manera de despedir a un familiar o ser querido. Los servicios funerarios son prueba evidente de esta transformación, ligada también a un cambio cultural en la sociedad granadina.

Fuentes del sector funerario consultadas por Granada Hoy así lo afirman. Este ámbito económico siempre ha estado ligado al seguro de deceso. Según un estudio de la ‘Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones’ (ICEA) y de la ‘Asociación Empresarial del Seguro’ (UNESPA), Granada cuenta con 450.759 asegurados con una póliza que cubre los decesos, o lo que es lo mismo, el 49,28% de la población de la provincia tiene este tipo de pólizas, casi uno de cada dos. Respecto al año pasado, sin embargo, este año ha habido una reducción del -0,78% en el número de servicios contratados, algo destacable si tenemos en cuenta que es la primera vez que baja la cifra en la última década y el contexto de pandemia que hemos vivido a raíz del Covid-19.

Uno de los principales cambios surgió a finales de los 90, cuando el uso de los tanatorios comenzó a extenderse. Hasta entonces, y principalmente en el ámbito rural, las casas acogían los velatorios, una costumbre que, por comodidad e higiene, se ha trasladado por completo a estas instalaciones.

Hasta entonces, una de las principales preocupaciones de los familiares era el tipo de féretro para los restos mortales, siendo la pregunta más común por aquel entonces era si existía un modelo mejor que el incluido en el seguro. Tal preocupación ahora ha desaparecido, o se ha trasladado a las urnas de cenizas, debido principalmente al fuerte aumento que han experimentado las incineraciones, especialmente en la capital granadina.

Según han asegurado a este periódico desde Emucesa, la empresa funeraria municipal que se encarga de gestionar el Cementerio de San José de Granada, tanto el gerente, José María Toledano, como la jefa de coordinación y cementerio, Maribel Martín, han señalado que el 70% de los servicios que realizan en la capital son cremaciones, quedando a un lado los entierros.

«Ahora apenas se discute el ataúd. Se habla de otros servicios como El Bosque de las Cenizas para dejar a los difuntos, o el Mirador del Agua para esparcir el polvo. También se imponen cada vez más las joyas como anillos y colgantes para llevar a los más queridos junto a ti», apunta estos profesionales, que inciden en que los féretros quemados que se utilizan son ecológicos debido al control exhaustivo de las emisiones del crematorio granadino, el único en la capital. Valor añadido que los dolientes acogen con gran aceptación.

Evitar enfrentarse a la muerte
En los últimos años, con la aparición de nuevos tanatorios, sobre todo en localidades del Área Metropolitana, se percibe otro cambio de costumbre en quienes solicitan los servicios funerarios. Y es que se intenta que el contacto con el fallecido sea el mínimo posible, para así evitar enfrentarse a la muerte cara a cara. Ello explicaría que en el diseño de los nuevos tanatorios, el espacio reservado para acoger y exponer el ataúd con el fallecido se encuentra en un rincón de las salas de velatorio, de manera que no resulte visible a la mayoría de las personas que a esas instalaciones acuden.

Otra costumbre alterada es la duración del velatorio. Hasta no hace mucho los dolientes permanecían toda la noche acompañando al difunto. Bien en sus domicilios o en el tanatorio. Ahora la mayoría de las familias, llegada la noche, se marchan a casa a descansar y vuelven por la mañana para seguir recibiendo visitas.

«En el Tanatorio de Emucesa, y siempre si la familia lo desea y lo pide expresamente a los empleados, cerramos las salas y facilitamos que los dolientes se puedan ir a descansar. Siempre vigilando por la seguridad del féretro y estando preparados para cuando quieran regresar», han comentado Toledano y Martín.

Menos misas de exequias
En la nueva manera de afrontar la muerte contribuye el imperante secularismo, que ha ido desplazando aspectos religiosos en momentos trascendentales de la vida. Dentro de esta tendencia ha de destacarse que cada vez son más las misas que se celebran en los tanatorios que disponen de capilla, que sustituyen en este servicio a las parroquias a las que pertenece el finado.

«La capilla del tanatorio de San José es totalmente aconfesional, y puede ser reconvertida a todas las religiones existentes para que cualquier religión pueda celebrar su rito de despedida al fallecido, destacan el gerente y la coordinadora de Emucesa, quienes también comentan que, poco a poco, las ceremonias laicas se están haciendo un hueco entre las familias que dan sepultura a sus difuntos.

En las ceremonias religiosas también se ha dado paso a otra costumbre importada de Estados Unidos: la lectura de textos en homenaje al difunto, a modo de despedida, algo que muchos granadinos han visto en series y películas norteamericanas. «En definitiva, todo tiende a convertirse en espectáculo para intentar disfrazar la muerte», refiere un párroco sobre este asunto.

Este sacerdote destaca que en los pueblos, la misa de exequias aún se sigue celebrando en las parroquias, ya que los tanatorios de localidades pequeñas no disponen de capilla para ello. En las ciudades, sin embargo, ocurre lo contrario. «La cultura de la despedida se ha encaminado hacia la rapidez, para que ese trance pase cuanto antes», manifiesta este cura, para quien ese deseo obedece a la intención que existe en la sociedad actual de «disfrazar la muerte de otra cosa, cuando la realidad es la que es». «De ahí que haya quienes intenten que no transcurran ni 24 horas para enterrar a un ser querido», abunda este sacerdote, algo que por ley no es posible. Eso sí, todavía cuando llega noviembre muchos familiares se acuerdan de sus seres queridos y encargan misas por su alma.

Atención psicológica y catering
En una cultura en la que se intenta alejar la muerte o afrontarla de manera distinta, cuando esta se presenta cuesta más asimilarla, de ahí que una de las novedades incorporadas por las empresas funerarias sea la atención psicológica y el acompañamiento a las personas del entorno más cercano al difunto. Ejemplo de ello es la ayuda que presta la compañía ASV Meridiano Seguros a los familiares. «Se busca ofrecer un nuevo recurso con el que prevenir complicaciones derivadas de la pérdida de un ser querido mediante ayuda profesional y dar un paso más allá en el acompañamiento y el cuidado de la salud emocional y psicológica», refieren en esta empresa.

En cuanto a los nuevos servicios que se ofrecen en los tanatorios debe señalarse un dato: uno de los aspectos que más interés despierta en los familiares de los fallecidos es el catering incluido en el seguro. «Muchos clientes comparan lo que incluye el de una compañía y otra, y exigen lo mismo si ven que el de la suya no contempla ciertos productos», subrayan desde la empresa, a la vez que destacan que ya hay quienes piden estar al día en tendencias gastronómicas para estos momentos: «Ha habido familias que han solicitado sushi y ya se ofrece en el catálogo».


La innovación al servicio de despedidas más personalizadas (El Periódico)

La empresa funeraria Áltima ha querido ofrecer a las familias la posibilidad de realizar ceremonias a medida para entregar los últimos mensajes o recuerdos que acompañarán siempre al difunto en el más allá
María Torres
01 de noviembre del 2022. 07:59

Cuando el adiós es definitivo, podría parecer que el dolor es irreparable. Muchas de esas sensaciones son bien conocidas por empresas como Áltima que acompaña en el adiós a las familias y allegados. Sus consejeros informan que ese dolor es transitorio y que acaba trasformándose en una forma diferente de vivir con los que ya no están. También conocen la importancia de los gestos, por eso se recurre a nuevos servicios, muchos de ellos cargados de innovación, con el objetivo de que ayuden a soportar mejor los duros momentos de la despedida.

En esta coyuntura es como la innovación ha llegado al sector funerario. La empresa Áltima ha diseñado un modelo de féretro con tapa de pizarra que hace posible que los parientes puedan escribir mensajes y realizar dibujos al difunto. Una forma de hacer frente a la muerte, a la perdida de los que se quieren.

El Féretro Artus es el primero con estas características que una funeraria pone a disposición de los familiares y seres queridos de los fallecidos en España. Está elaborado de madera de tala controlada y libre de cristales, metales o tejidos sintéticos, por lo que resulta respetuoso con el medio ambiente. Por la experiencia disponible, la propuesta resulta especialmente entrañable para los más pequeños que pueden incluso hacer dibujos y decir adiós de una manera más agradable.

Cenizas al mar
Otro de los servicios impulsados para aquellas familias que optan por el mar como destino de las cenizas del ser querido es Mar Póstumo. Aquí, las cenizas se depositan de forma controlada desde cuatro puertos catalanes: el Puerto Fòrum de Sant Adrià de Besòs (Barcelona), el Puerto de Torredembarra (Tarragona), el de Roses (Girona) y el Balís de Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona). Se suele hacer con la familia acompañada de un patrón, pero también se ofrece hacerlo sin su presencia y en este caso, la empresa traslada la urna al mar y en cualquiera de las dos opciones se facilita una carta náutica que certifica las coordenadas donde se han depositado las cenizas.

Las urnas son ecológicas y biodegradables, inocuas para el medio ambiente. Suelen ser de sal, arena o arcillas, unos materiales que, junto con las cenizas, se reintegran totalmente en el mar.

Compartir
Áltima también acaba de presentar Momentos compartidos, un nuevo concepto de recordatorio pensado para el momento del velatorio, en el que las familias pueden escribir un último mensaje de despedida al ser querido en una tarjeta personal y quedarse, a modo de recuerdo, una pulsera de hilo.

Urna Vida
La cremación es una tendencia que está al alza, según los datos de que dispone Áltima, que gestiona 35 tanatorios, 11 complejos crematorios y 18 cementerios en 247 municipios de Catalunya y Baleares.

Actualmente, un 52,22% del total de los servicios funerarios en Catalunya optan por esta alternativa, que se ha duplicado en los últimos 15 años y que, respecto al 2020, ha aumentado cerca de un 3%. En la provincia de Barcelona, la cremación roza el 70%, mientras que en grandes núcleos urbanos, como Barcelona ciudad, ya se acerca al 60%.

La cremación empezó a despuntar como tendencia hace más de una década, y actualmente es la opción preferida por la mayoría de familias catalanas, aunque se prevé que se acabará estabilizando cuando alcance el umbral del 70%, siguiendo la línea de otros países europeos.

Para dar cobertura a esta tendencia, nació Urna Vida, un concepto innovador para poder tener en casa el mejor recuerdo. Se trata de una urna esférica, en la que se guardan una parte de las cenizas y se mezclan con tierra, para luego plantar distintas especies vegetales (principalmente cactus), simbolizando, de esta manera tan especial, el ciclo de vida.

Las opciones son diversas y se adaptan a distintas expectativas. Pero antes de tomar una decisión tan importante, siempre es recomendable tener en cuenta aquello qué habría deseado el propio fallecido, y en este caso, es una oportunidad perfecta para hacer el mejor de los homenajes a la persona que se ha ido. Se trata de una entrañable e innovadora alternativa, ecológica y sostenible y al mismo tiempo, un recuerdo imborrable.

Tecnología inmersiva
También pensando en las familias que optan por la incineración, Áltima cuenta con un servicio basado en la tecnología inmersiva. A través del uso de imágenes en 3D y música, contribuye a personalizar la última despedida en el crematorio. La iniciativa se puso en marcha en el tanatorio de Áltima en Terrassa y, posteriormente, en el centro que la empresa abrió en Girona el año pasado. Se prevé que este sistema esté disponible en otros centros de la empresa con servicio de incineración.

Es una manera muy personal de acompañar a las familias en el momento del crematorio, además de ayudarlas emocionalmente. El servicio cuenta con una valoración muy positiva por parte de las personas usuarias.

Ceremonias al aire libre
Áltima es la primera funeraria en ofrecer ceremonias al aire libre desde los jardines del Tanatorio Ronda de Dalt de Barcelona, pensados para las personas que desean un funeral a la medida, en un entorno de naturaleza, tranquilo e íntimo.

Las ceremonias en el exterior permiten una celebración totalmente personalizada, ya sea de tipo religioso o laico, a través de la incorporación de elementos como música, lectura de textos o, incluso, servicio de restauración, garantizando en todo momento un espacio acogedor para todos.

Este servicio responde a la idea de que cada vez más familias desean realizar una despedida diferente y única, un acto donde poder celebrar la vida del ser querido de forma menos tradicional. El entorno privilegiado en el que se encuentra el Tanatorio Ronda de Dalt, rodeado de vegetación, permite contar con un lugar idóneo para este tipo de despedidas. El espacio dispone de un aforo para 100 personas sentadas y un máximo de 500 a pie, y está preparado para poder dar un servicio interior alternativo en caso de que se produzca alguna inclemencia meteorológica.

Actividades
En el marco de Todos los Santos, hoy, 1 de noviembre, el Cementerio Comarcal de Roques Blanques, ubicado en El Papiol (Barcelona), acoge una jornada de actividades especiales, con el objetivo de acompañar a las personas que acuden al recinto a recordar a sus seres queridos difuntos.

La muerte es un tabú en nuestra sociedad, pero, en cambio, es un hecho inherente a la vida y es importante que aprendamos a normalizarla. También los cementerios resultan espacios que son poco visitados, pero que conservan patrimonios de gran interés cultural, natural o histórico. Puede haber formas de acercarse a ellos de una manera diferente que nos pueden ayudar a normalizar la muerte. De ahí surgen propuestas como la de este año en el Cementerio Comarcal de Roques Blanques.

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Fruto de la colaboración con la ‘start-up’ Iteralix (ofrece experiencias alternativas e innovadoras relacionadas con el ámbito funerario), el cementerio acogerá diversas actividades, con el objetivo de acompañar a las familias en el día más importante del año para conmemorar esta fecha señalada de una forma diferente, más personalizada y emocional.

Servicios
Otra realidad que se percibe en los servicios funerarios es la apuesta por la protección de la vida y el entorno desde una clave innovadora y sostenible, un ámbito en el que Áltima basa hoy su estrategia empresarial. Destacar que el uso de ataúdes sostenibles (libres de barnices, tejidos sintéticos, cristales o elementos metálicos), ya representa el 100% de los que Áltima utiliza en las incineraciones. Por otro, el 68% de las urnas empleadas por la empresa son biodegradables, elaboradas con arcillas, sal o madera natural.


Las incineraciones se triplican en España en 15 años y ya suponen cerca de la mitad de los entierros (El Debate)

El porcentaje de ceremonias religiosas crece de un 82 % en 2019 a un 88 % en 2021

Miguel Ruiz de Arcaute
Madrid 01/11/2022 Actualizada 04:00

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Los españoles se inclinan cada vez más por la cremación a la hora de decidir el destino de sus cuerpos tras fenecer, si bien la inhumación sigue siendo la opción predilecta entre la mayoría de la población.
Así se constata en el informe Radiografía del sector funerario elaborado por la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef) y publicado el pasado viernes con motivo del Día de Todos los Santos que se celebra hoy, 1 de noviembre. Según el documento, que recoge datos proporcionados por las empresas del gremio, el 55.07 % de las 450.687 personas que fallecieron en 2021 recibieron sepultura, frente al 44.93 % que optó por la incineración.

Pese a que el dato referido a las cremaciones se redujo un 0,25 % respecto al año anterior, la tasa ha experimentado un crecimiento sostenido desde hace más de una década, lo que refleja la progresiva predisposición de la sociedad española hacia esta opción. En 15 años, el porcentaje se ha triplicado (del 16 % en 2005 al 45 en 2020); en los últimos siete, ha pasado del 36,25 % en 2015 al 44,93 % en 2021.

Los cementerios más bonitos del mundo
El Debate

En otro orden de cosas, el informe también adjunta el número de fallecimientos registrados en los últimos años. 2020 fue el ejercicio con mayor volumen de óbitos, un total de 493.776, frente a los 450.687 de 2021 y los 427.721 de 2018 –el que menos decesos registró–. Este incremento, provocado por la pandemia, supuso un «enorme impacto en el sector funerario como proveedor de un servicio esencial, viéndose obligado durante el pasado ejercicio a soportar incrementos de defunciones superiores al 500 %, teniendo que reaccionar con la celeridad y eficacia esperadas», subraya el gremio.
En cuanto a la distribución por sexos, el 51,35 % de los fallecidos en 2021 fueron hombres, frente a un 49,44 % de mujeres. La esperanza de vida creció para ambos (85,83 años las féminas, 0,8 puntos más que en 2020; y 80,24 los varones, 0,6 más), datos que se acercan a los anotados en la época prepandemia.

Otro de los datos de interés que aporta el informe tiene que ver con el carácter de las ceremonias fúnebres. Los oficios religiosos dominan claramente frente a los laicos, pero en los últimos años los primeros han aumentado la distancia respecto a la modalidad ‘alternativa’ (si en 2019 los sepelios civiles suponían el 18 %, ahora solo representan el 12 % del total).

 

 


«Hay mucha incertidumbre en el sector funerario después de lograr salir del Covid-19» (Las Provincias)

LAS PROVINCIAS organiza un encuentro con representantes del sector para analizar la situación actual y los retos de futuro
PAULA LERÍNMiércoles, 2 noviembre 2022, 10:51

En un día como la festividad de Todos Los Santos, los cementerios del país se llenan de flores, recuerdos, lágrimas y nostalgia por los que ya no están. Pasan los años, pasan las generaciones y, con ello, cambian algunas creencias y costumbres, pero el recuerdo a los fallecidos y su memoria prevalece.

Para hacer un balance del sector en un día tan señalado, LAS PROVINCIAS reunió a representantes del ámbito funerario en torno a una mesa de expertos en la que participaron Judit Martínez, directora territorial Funespaña; Josep Caritg, director Provincial grupo Mémora Aragón, Navarra y Valencia y presidente del Gremio provincial de PF de Valencia; Javier Ayuso, consejero delegado de Servicios Funerarios Nta. Sra. De Atocha; Alejandro Ramón Álvarez, concejal de Cementerios de Valencia del Ayuntamiento; Jorge Bort, gerente de Funerarias Bort; y Juan Carlos Ambrós, director del Grupo ASV.

Sobrecostes y problemas
Los profesionales del sector coincidieron desde el inicio en la incertidumbre que rodea al ámbito funerario, que atraviesa un momento tenso debido a las consecuencias de la guerra de Rusia (subida de los combustibles, desabastecimiento de madera, subida de la luz…) que está provocando un sobrecoste muy difícil de asumir. «La rentabilidad se ha reducido bastante y los costes de incineración siguen en aumento. Hay mucha incertidumbre en el sector después de salir del Covid. Pensábamos que, tras toda esta gente que ha fallecido anticipadamente, habría menos fallecimientos, pero no ha sido así. No ha habido bajón», apuntó Ambrós.

«Existe un 34% menos de asistencia al tanatorio que antes de la pandemia»«Queremos que se cambie el IVA funerario para beneficiar a las familias»
JOSEP CARITG

Director Provincial grupo Mémora Aragón, Navarra y Valencia y presidente del Gremio provincial de PF de Valencia
«No nos hemos dado cuenta de los sobrecostes por la pandemia. Hay que valorar el trabajo de los fabricantes de ataúdes en España, que trabajaron las veinticuatro horas del día. El problema es cómo nos van a facturar el año que viene. El sobrecoste de fabricación les está subiendo un 30%. Rusia exportaba entre cuatro y cinco billones de metros cúbicos de madera y ese material ahora no está llegando, por lo que hay que buscar otro tipo de alternativas, seguramente más caras. Estoy preocupado porque en algún momento podemos llegar al desabastecimiento de ataúdes, pese a que en Valencia es donde más fábrica de ataúdes hay», explica Javier Ayuso, sobre lo que Judit Martínez contó que en su empresa se han visto obligados a remodelar el féretro porque la madera del chopo está desabastecida.

«Es importante que la familia participe más en la despedida de sus seres queridos»«Si hacemos cómodo venir a velar, logramos que el tanatorio no sea un sitio oscuro»
JUDIT MARTÍNEZ

Directora territorial de Funespaña
A lo comentado por sus compañeros, Bort puntualizó que las empresas funerarias tienen unos márgenes más reducidos que en cualquier empresa puesto que trabajan con pólizas de seguros con las que tienen un contrato con unas tarifas que no se pueden subir, una particularidad que complica todavía más la situación.

Además, reivindicaciones históricas del sector como la bajada del IVA del 21% al 10% en los servicios funerarios se pusieron sobre la mesa, ya que los representantes consideraron incoherente que en España, que es uno de los países de la Unión Europea con el impuesto más elevado, el transporte de viajeros esté gravado al 10% de IVA y el transporte de los cadáveres a un 21% o que las estancias en hoteles tributen al 10% y las estancias en tanatorios al 21%.

«El sobrecoste de fabricación está subiendo un 30%»«Actualmente, ninguna empresa del sector repercutimos nada en el cliente»
JAVIER AYUSO

Consejero Delegado de Servicios Funararios Nta. Sra. De Atocha

En la mesa también se puso atención y se demandó una ley nacional sobre mediciones para controlar la emisión de gases a la atmósfera con unos parámetros iguales para todo el territorio nacional, el control de la proliferación de funerarias ‘low cost’ o ciertos problemas con la licencia para enterrar un cadáver en los registros civiles.

Sobre estas reivindicaciones y el sentir del gremio, el concejal Alejandro Ramón Álvarez opinó que le parece bien revisar todas estas cuestiones y que empatiza con las reivindicaciones históricas del sector. A su vez, el concejal destaca que Valencia es una de las ciudades con las tasas de cementerios más bajas, que llevan congeladas desde 2015 y si pueden seguirán así hasta 2025. «Nuestro compromiso es estar en ese margen de ser los más económicos. Lo hacemos para que la familia tenga que pagar menos por ese episodio tan amargo», agrega.

«Realmente empatizo con las reivindicaciones históricas del sector funerario»«La tasa que se paga del cementerio municipal está congelada desde 2015»
ALEJANDRO RAMÓN ÁLVAREZ

Concejal de Cementerios de Valencia, Ayuntamiento Valencia
Cambios de hábitos
La pandemia ha marcado un antes y un después en la forma de ver y vivir la vida. Antes, enfrentarse a la pérdida de un ser querido se vivía con un velatorio que duraba 24 horas, mientras que ahora cada vez acude menos gente al tanatorio. Así lo explica Josep Caritg: «El covid supuso que mucha gente no asistiera al tanatorio y, tras la vuelta a la normalidad existe un 34% menos de asistencia que antes de la pandemia. Existe cierto desapego en ir al tanatorio».

Las empresas funerarias han modificado el horario de cierre de los tanatorios, algo impensable hace unos años. «Ahora cerramos a las once de la noche, que no lo habíamos hecho nunca. Las familias no quieren estar tantas horas, algún caso puntual hay, pero la gente se ha acostumbrado a ese nuevo horario.Llevamos como mínimo quince años, no solo por el covid, que la tendencia baja. Cada vez se venden menos flores, aunque ahora ha aumentado la venta de joyas y de recuerdos con las cenizas», cuenta Juan Carlos Ambrós.

«En estos momentos, el velatorio es considerado un acto social»«Lo cierto es que no tenemos margen para lograr beneficios como debería ser»
JORGE BORT

Gerente de la empresa Funerarias Bort
«Es un sector tradicional que ha cambiado mucho. Lo que antes era un velatorio, ya no lo es. Ahora recibir a la gente en un tanatorio es un acto social con un horario que marca la familia y con una despedida más íntima. Ya no se vela, el tanatorio se cierra a las diez porque el acto social ha terminado», indica Jorge Bort.

Antes no se profundizaba tanto en la despedida de un ser querido y Juan Carlos Ambrós considera que esta es la parte más importante del funeral. «Antes ni se planteaba, solo se preguntaba la hora de la misa. Ahora se pregunta a las familias cómo quieren hacer la despedida del ser querido. La despedida personalizada ha aumentado mucho y la gente lo valora muchísimo. Hemos mejorado mucho en ese sentido gracias a consultarle a los propios clientes», agrega.

«La rentabilidad se ha reducido bastante y los costes no paran de subir»«La despedida de los seres queridos es la parte más importante del funeral»
JUAN CARLOS AMBRÓS

Director Grupo ASV
Judit Martínez valoró la modernización del sector funerario para lograr acercarse a las familias que han perdido a un ser querido y empatizar con su dolor. «Es muy importante por nuestra parte lograr que la familia participe más en la despedida de la persona y hacerle un homenaje, una despedida que se merezca. Si hacemos cómodo venir a velar y con detalles contribuimos a que no sea un sitio oscuro, son pequeños cambios que hacen que la familia se sienta mejor dentro de lo malo».

Retos y futuro del sector
En cuanto a los retos del sector, el concejal expresó que el objetivo del ayuntamiento es ofrecer nichos disponibles en todos los cementerios para que cada persona pueda elegir donde descansar y elegir alternativas y modelos sostenibles dentro del servicio funerario mientras que los expertos esperan que se atiendan a sus reivindicaciones históricas y que las consecuencias de la guerra no afecten de manera radical al sector.


La sostenibilidad se hace hueco en el sector funerario (Las Noticias de Cuenca)

Ataúdes ecológicos, plantación de árboles, placas solares y digitalización son algunas de las iniciativas puestas en marcha por el Grupo Alborada para reducir el impacto ambiental

2/11/2022 · Dolo Cambronero
El sector funerario también apuesta por la sostenibilidad. Es el caso de Grupo Alborada que, sensible al cambio climático, se ha propuesto reducir la huella de carbono con el fin de minimizar su impacto ambiental. Ataúdes ecológicos, instalación de placas solares, digitalización y plantación de árboles son algunas de sus iniciativas en este sentido.

En concreto, Ramón Huerta Guillén, administrador de Grupo Alborada, explica que ya han instalado placas solares en dos de los principales tanatorios con los que cuentan en la provincia de Cuenca. El responsable señala que era una acción que ya tenían prevista el pasado año pero la han acelerado debido a la subida de la luz. Cabe recordar que la firma dispone de un total de 15 instalaciones que se encuentran en poblaciones como Cuenca capital, San Clemente, Quintanar del Rey, Valera y Landete, entre otras.

Otro de sus objetivos pasa por la digitalización de muchos de sus procesos. Grupo Alborada tiene previsto poner en marcha en 2023 una nueva aplicación que permita reducir significativamente el uso del papel y, con ello, la huella de carbono.

La reforestación es otra de las líneas de trabajo de esta firma. Para ello, se han puesto en contacto ya con ayuntamientos de la provincia como el de Quintanar del Rey, donde la iniciativa ha tenido una buena acogida. La idea es plantar árboles autóctonos en la localidad, en colaboración también con otras empresas que se quisieran sumar al proyecto.

CRECEN LOS SERVICIOS

En cuanto al número de servicios prestados por Grupo Alborada, Huerta señala que en lo que va de año ha crecido un 10% en líneas generales en relación con los datos de 2021. Mención aparte merece julio, cuando se registró una subida de un 40% respecto al mismo mes de años anteriores. En cuanto a posibles causas, el administrador piensa que quizás este incremento se deba a la ola de calor sufrida entonces.

Las incineraciones también están experimentando una ligera subida aunque no son muy significativas frente a los enterramientos. Además, hay grandes diferencias dependiendo de la población: así, mientras en Cuenca capital representan un 40%, en el resto de la provincia son mínimas.

Eso sí, el 100% de los ataúdes utilizados por Grupo Alborada en las incineraciones son ecológicos y cada vez se usan más también en el caso de enterramientos.

Respecto a las costumbres a la hora de despedir a los seres queridos, Huerta apunta que la provincia es una de las zonas en las que más ceremonias religiosas hay, suponiendo más de un 90% del total. “En otros sitios, solo representan el 40%”, matiza.

En cuanto al coste, un servicio básico medio oscila entre 2.600 y 2.700 euros. A eso habría que sumar el precio del nicho, que difiere mucho de una población a otra.


La funeraria más antigua de España, en Toledo, 176 años y cinco generaciones (El Correo Gallego)

El secreto de su éxito reside en la relación con los clientes en momentos tan dolorosos // La fundó el tatarabuelo de los propietarios con solo 22 años

La funeraria activa más antigua de España (desde 1846) está en Toledo, sigue gestionada por la misma familia, en su quinta generación, ha atravesado epidemias y pandemias, y se ha adecuado al paso de los tiempos o se ha adelantado a ellos como sucedió con el crematorio, cuya licencia se cursó incluso un año antes de abrir el Tanatorio M-30 en Madrid.
El tatarabuelo de los hermanos San Román Águila era Julián San Román, quien puso en marcha, con apenas 22 años, un servicio de conducción de cadáveres al que fue primer cementerio municipal de Toledo, que se había inaugurado diez años antes, en el 1836.

En aquel momento, los entierros se realizaban desde los domicilios hasta los camposantos, alejado de los centros urbanos, y se portaba el cadáver en andas o en carruajes. El joven Julián vio en esto lo que hoy en día se llama nicho de mercado.

El segundo eslabón fue su hijo Benito y de él pasó a Mariano y luego a José María, padre de los propietarios actuales y “gran impulsor” de la empresa, según defienden sus hijos, además de un emprendedor que también entró en el sector de los seguros y en el transporte sanitario, un servicio completamente nuevo en la provincia de Toledo que continúa ahora (Ambulancias Finisterre).

En una entrevista con Efe, José María San Román Águila, gerente de Funeraria San Román, resalta que en la empresa “la parte moral, la parte de atención, la parte humana” es un 50 % y el negocio es el otro 50 %, y asegura que nunca han dejado de lado lo “prioritario”, que es la relación con las personas en un momento tan duro de gestionar como es la muerte.

Su padre les inculcó esa disposición, un hombre que acudió a “todos” los entierros de Toledo: “Y cuando digo a todos, digo a todos, da igual quien fuera. Con 80 años seguía acudiendo todos los días al cementerio. Eso es un valor y si no lo perdemos estoy seguro de que seguiremos todavía mucho tiempo”, afirma el empresario.

También han heredado de su padre la frase ‘hay que convencer, no vencer’, porque la persona tiene que estar convencida de lo que hace –por ejemplo, incinerar o enterrar– sin quedar “un rescoldo” de duda, debe “tener la seguridad de que si ha querido incinerar a un ser querido ha sido por convicción”.

En este sentido, afirma que aunque “somos iguales” ante la muerte, cada persona tiene unas necesidades distintas en ese momento.