Las pérdidas de las empresas funerarias rondan el 50% desde la pandemia (El Economista)

El incremento de gastos extras y el Estado de Alarma lastraron sus márgenes
La patronal dice que hubiera deseado una relación con las administraciones más fluida

Javier Ruiz-Tagle
13:00 – 12/09/2020
El olvidado último eslabón de la cadena de salud pública, las funerarias, también sufrieron un duro golpe económico durante la pandemia. La caída de la facturación ronda el 50% de la facturación, según los datos provisionales de la patronal Panasef. La razón estriba en que se produjo un incremento exponencial de gastos extras por las circunstancias del momento junto a las limitaciones de un Estado de Alarma que eliminó los servicios que suelen rodear a un sepelio por riesgo de contagios. “A pesar de las creencias que existen en la opinión pública, nos hemos visto muy afectados”, resume Alfredo Gosálvez, director general de la patronal.

La facturación anual conseguida por este sector ronda los 1.600 millones de euros anuales. Si bien la división entre dos no haría justicia, ya que en los primeros seis meses del año muere, según los datos de Panasef, más personas que en la segunda mitad del año, sí que una cifra aproximada de la pérdida económica se puede situar en torno a los 400 millones de euros.

Durante el pico de la pandemia, situado entre finales de marzo y principios de abril, el incremento de la mortalidad se disparó a niveles no conocidos. “En Madrid, un día normal de finales de marzo, por ejemplo de 2019, fallecen 75 personas al día. El mismo día de este año morían 400, un incremento del 500%”, dice Gosálvez.

Las funerarias efectuaron un incremento de las plantillas generalizado en todo el país, aunque con incidencias dispares. En Madrid, Barcelona y otras zonas con más afectación por el coronavirus, las empresas funerarias incrementaron de media entre un 10 y un 15% sus plantillas. Además, salieron a un mercado internacional atroz a surtirse de los equipos de protección necesarios. “Conseguimos el material donde pudimos y llamamos a las puertas del Ministerio para que nos ayudase, aunque ese suministro no comenzó a llegar hasta el mes de abril”, recuerda Gosálvez.

El aluvión de cuerpos que se amontonaban en morgues improvisadas era inmenso. Se pagaron “infinidad de horas extras a nuestros trabajadores” y tuvieron que alquilar camiones frigoríficos para conservar los cuerpos mientras que se enterraban. Gosálvez recuerda por un lado la gran ayuda que supuso la llegada de la UME, aunque lamenta que la relación con las administraciones públicas, “si bien existió, fue muy mejorable”.

Además de estos gastos extras, también hubo una restricción en los servicios que prestan normalmente. El Estado de Alarma cerro a cal y canto los tanatorios, permitiendo la entrada de muy pocos familiares del difunto. Esto lastró las ventas que realizan las funerarias en torno al sepelio, provocando, todo unido, la pérdida de facturación ya mencionada del prácticamente el 50%. “Hemos sido meros transportistas de muertos, algo que no nos gusta nada”, explica Gosálvez.

Mirada hacia el futuro
La llegada de la segunda ola amenaza a un sector que, sin embargo, como el resto, ya no se verá afectado por el factor sorpresa. Los proveedores del sector han aumentado su stock por encima de la media y han realizado sinergias con la fabricación. Las compañías funerarias siguen con las plantillas aumentadas, por lo que encaran al otoño con más recursos y planificación.

Pero aunque exista mayor tranquilidad, la sombra del recuerdo permanece alerta. “En Madrid, la primera semana de agosto murieron 2 personas, la segunda 4, la tercera, 8, la cuarto 20… aunque es cierto que estos números están lejos de lo vivido en marzo”, añade el director general de la patronal. La cifra de decesos en Madrid, y en otras partes de España, sigue aumentando. El ritmo exponencial es menor pero es cierto que la gripe amenaza al otoño y una conjunción de ambos virus puede devolver imágenes dantescas de la pasada primavera.

1.300 empresas
La radiografía del sector funerario en España es muy diferente a otros. Existen 1.300 empresas, de las cuáles 1.000 son unifamiliares y 300 entre pymes y grandes compañías. Entre todas las firmas generan más de 12.000 empleos y su facturación anual fue en 2019 de 1.600 millones de euros. El sector se ha transformado mucho en los últimos veinte años. Con la aparición de los tanatorios, las empresas funerarias comenzaron una transformación hacia empresas de servicios funerarios, actividad sobre la que se sustenta actualmente el grueso de sus beneficios. En España, según datos de la patronal, mueren anualmente en España unas 426.000 personas, cifra que este año se habrá superado con facilidad por el coronavirus.


Muertos sin parientes: qué pasa cuando alguien fallece y su cadáver no es reclamado (Newtral.es)

La Asociación Nacional de Servicios Funerarios calcula que aproximadamente uno de cada mil cuerpos en España no son

Por Adriana Silvente

Un cadáver sin nombre ni historia, pero con una despedida. Fue el último cuerpo del parking-tanatorio de Collserola, un espacio de 5.000 metros habilitado por la empresa de servicios funerarios para hacer frente al colapso de cadáveres provocado por la pandemia de COVID-19 en Barcelona.

“Fue el último fallecido que salió de la morgue de Collserola, era el último día y ya no quedaba nadie”, recuerda Alfredo Gosálvez, secretario general de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef).

Ningún familiar o amigo reclamó aquel cuerpo, por lo que los trabajadores de la funeraria colocaron una corona de flores en el coche fúnebre. En silencio y en fila, le dijeron adiós.

“Fue la propia funeraria la que dijo que esta persona merecía una despedida. Llevaban cientos de horas trabajando, pero le dieron un aplauso emotivo y se despidieron”, explica a Newtral.es Gosálvez. Pero este no es el adiós habitual que reciben las personas cuyos cuerpos no son requeridos por nadie.

Entierros sociales
Hay dos tipo de “incidencias”, explican desde la Asociación Nacional de Servicios Funerarios: las personas que fallecen y nadie reclama, y las personas cuyas familias no pueden hacerse cargo de los costes del entierro porque no tienen recursos. Cuando esto ocurre se llevan a cabo ‘entierros sociales’, sufragados en la mayoría de los casos por las instituciones locales o autonómicas.

Los Servicios Funerarios de Madrid realizan entre 100 y 150 servicios sociales al año. Una cifra que «muy posiblemente será superior» este año, según fuentes de la empresa pública, «como consecuencia del incremento general de fallecimiento que se está produciendo».

“En la figura de los servicios funerarios de beneficencia”, cuenta Gosálvez, “o bien los ayuntamientos cierran acuerdos con las empresas de servicios funerarios, o bien la empresa asume los costes”.

Costes, no obstante, que se traducen en “cantidades muy pequeñas”, porque en estas muertes no hay ni tanatorio, ni velatorio, ni misas o flores. “Lo normal es que sea una inhumación o una cremación”, relata Gosálvez. El servicio funerario queda reducido “al mínimo”. Las cenizas no reclamadas por la familia suelen acabar depositadas juntas, en un lugar del cementerio en ocasiones llamado “cenicero común”.

Desde Panasef estiman que son cerca de 400 los cuerpos que nadie solicita al año: “teniendo en cuenta que el año pasado fallecieron 426.000 personas en España, la cifra es inferior a uno por cada mil”, calculan. Al no identificar al fallecido o localizar a sus contactos, muchos de estos casos terminan judicializados, por lo que el proceso, desde la fecha del fallecimiento hasta la del entierro, se alarga más de lo habitual.

Aunque ni el Ministerio de Justicia ni el Instituto Nacional de Estadística disponen de una cifra oficial que indique cuántos decesos de este tipo se dan al año, ya que estos trámites corresponden a los ayuntamientos o autonomías. Tampoco identifican un perfil determinado del fallecido o una causa de la muerte habitual.

De las 30 cámaras frigoríficas que hay en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valencia, diez están ocupadas por cadáveres sin identificar. Cuatro de esos cuerpos son de personas migrantes.

La directora del instituto, Elvira Garrido-Lestache sí que identifica un perfil algo más concreto: “ancianos, personas sin hogar, extranjeros,  extranjeros migrantes, o personas con desarraigo social”. Por lo general, explica Garrido-Lestache a Newtral.es, “las personas sin identificar suelen ser personas que no viven en el lugar del fallecimiento, naturales de países extranjeros o que pertenecen a familias desarraigadas”.

Autopsia de una muerte natural
Normalmente a los institutos de medicina legal llegan cuerpos a los que es necesario realizar una autopsia, por haber sufrido muertes violentas o sospechosas de criminalidad. Suponen la mayoría de los 2.500 cadáveres que entran anualmente al Instituto de Medicina Legal de Madrid. No obstante, hay una pequeña cifra de la que finalmente se suele certificar una muerte natural.

En 2019 fueron 58 los cadáveres que nadie reclamó en el instituto de Madrid, unos cuatro cada mes. “Son casos que se judicializan, y como no son reclamados por los familiares, hay que darles un destino final”, explica a Newtral.es Carmen Baladía, jefa del Servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Madrid. Sin certificado no se puede enterrar a nadie, por lo que los servicios sociales del instituto son los encargados de realizar los trámites.

Identificar al fallecido, buscar sus datos censales para descubrir a qué municipio pertenece, contactar con la Agencia Tributaria para ver si la persona tenía bienes y hasta con las compañías de seguros, para comprobar que no había contratado seguro de decesos en vida. Es la burocracia que implica morir sin ser reclamado. Mientras, el cuerpo ocupa una cámara frigorífica unos dos meses de media.

“No se puede tener en las cámaras frigoríficas in aetérnum. A nosotros el Ayuntamiento o la Comunidad de Madrid nos exigen una serie de documentos para hacerse cargo del entierro social”, dice Baladía, que explica que esta demora, que en ocasiones amenaza con colapsar las cámaras, suele depender de los trámites judiciales, o de las administraciones locales.

La jefa del Servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Madrid cuenta que los trabajadores sociales “se aburren” de mandar faxes y comunicados por correo electrónico, avisando de que ya se ha tramitado toda la documentación y solicitando autorización para dar paso al entierro. “Es algo que da mucho trabajo y a veces se tarda hasta tres meses”, cuenta Baladía, “al no haber un familiar, parece que es complicado que tengan un servicio funerario gratuito”, sentencia.

Desde el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valencia explican que es más largo el proceso de enterrar a una persona no identificada, que a una que nadie reclama. Si una persona no se consigue identificar, la policía tiene que introducir sus datos en la base de desaparecidos nacional, o en la de la INTERPOL. Cruz Roja también cuenta con una base de datos específica para migrantes.

“En estos casos al final el proceso se alarga, el juzgado da más tiempo y la estancia del cuerpo en las cámaras puede alargarse años”, cuenta Garrido-Lestache. Las cámaras de su instituto guardan el cuerpo de un fallecido sin nombre ni historia, desde hace dos años ya.


Competencia investiga la concentración de las funerarias de Mapfre y Santa Lucía (El País)

La CMMC analiza si hubo coordinación previa entre las empresas para realizar operaciones conjuntas y si dieron información incorrecta

MIGUEL ÁNGEL NOCEDA
Madrid – 14 SEP 2020 – 12:26 CEST

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha anunciado este lunes que investiga la posible ejecución de varias operaciones de concentración notificables sin contar con la preceptiva autorización previa prevista (lo que se conoce como gun jumping) y la posible coordinación previa entre las empresas partícipes en una de ellas, la acordada entre Funespaña y Albia, filiales de Mapfre y Santa Lucía, y el suministro a la Comisión de información incompleta, incorrecta, engañosa o falsa.

Las prácticas anticompetitivas de las empresas Funespaña y Albia se habrían desarrollado tanto antes como después de la notificación de la operación de concentración a la CNMC, según el comunicado difundido la mañana del lunes por el organismo supervisor, que no ha querido desvelar el nombre de las empresas implicadas. Tampoco las fuentes de estas compañías han querido hacer comentarios.

La operación citada, que fue comunicada al mercado en octubre de 2018 y confirmada en junio del año pasado por sus protagonistas, se encuentra todavía en tramitación y daría lugar a la constitución de la firma líder del sector desplazando del primer puesto a Mémora. Se trata, según señala la CNMC, de la primera inspección que se realiza en el marco del análisis de una concentración económica notificada, motivo por el que ha tenido una alta repercusión, incluso a nivel internacional.

A raíz de la información recabada por la Comisión en el marco de las operaciones que analiza, los días 8 a 10 de septiembre se realizaron inspecciones domiciliarias en las sedes de diversas empresas activas en los mercados de seguro de decesos y de prestación de servicios funerarios. Fuentes del sector, en ese sentido, han manifestado que la investigación también podría afectar a otras entidades por prácticas colusorias.

Estas inspecciones, además, suponen la reactivación de la labor inspectora del organismo, paralizada durante los últimos meses como consecuencia de las restricciones derivadas de la covid-19, durante las que además se ha producido el relevo en la presidencia del organismo, asumida ahora por Cani Fernández. Las inspecciones se han desarrollado de acuerdo con los principios de cautela y protección previstos en la normativa que se dictó específicamente mediante real-decreto y adoptándose las medidas previstas en el artículo 7 de la misma.

“Las inspecciones suponen un paso preliminar en el proceso de investigación de las supuestas conductas anticompetitivas y no prejuzgan el resultado de la investigación ni la culpabilidad de las empresas inspeccionadas”, subraya el comunicado de la CNMC. Si, como resultado de la inspección se encontrasen indicios de prácticas prohibidas por la Ley de Defensa de la Competencia, se procederá a la incoación formal de expediente sancionador.

Los acuerdos constituyen una infracción muy grave de la legislación de competencia, que puede conllevar multas de hasta el 10% del volumen de negocios total de las empresas infractoras. La investigación de los cárteles es una de las prioridades de actuación de la CNMC, dada la especial gravedad de sus consecuencias sobre los consumidores y sobre el correcto funcionamiento de los mercados.

Para ello cuenta, entre otros, con el programa de clemencia, que permite a las empresas que forman parte de un cartel determinado beneficiarse de la exención del pago de la multa, siempre y cuando aporten elementos de prueba que posibiliten a la CNMC su detección, o de una reducción del importe de la multa que pudiera imponérsele, si aporta información con valor añadido significativo, en relación con una investigación ya iniciada por la CNMC.

La CNMC dispone, además, de una plataforma online de colaboración ciudadana para la detección de cárteles. Mediante la misma se puede aportar información anónima sobre eventuales acuerdos secretos entre empresas competidoras para la fijación de precios u otras condiciones comerciales, el reparto de los mercados o de los clientes, o el reparto fraudulento de las licitaciones públicas o privadas.

La integración de Funespaña y Albia se valoró en 322 millones de euros. La operación prevista conlleva el pago en efectivo que sea necesario para ajustar el canje. Una vez aportados los activos de las dos sociedades, Mpafre pasaría a tener el 25% de la nueva entidad y el grupo Santa Lucía, el restante 75%. La compañía contará con la mayor red de tanatorios, crematorios y cementerios privados de la península, así como una plantilla de 1.650 trabajadores y una flota de 750 vehículos.

Esta concentración de poder ya había llevado a la CNMC a poner la lupa. El pasado febrero había decidido meterse a fondo ante los riesgos que podría entrañar para la competencia, ya que entre los dos grupos se acercan a una cuota cercana al 50% del mercado. Sin embargo, quedó paralizado por la pandemia y el subsiguiente estado de alarma.


Las visitas al cementerio de Palma en Tots Sants, amenazadas por el coronavirus (Ultimahora.es)

A.Mateos | @amateos27 | Palma | 15/09/2020

Miles de personas suelen acudir al cementerio de Palma con motivo del día de Tots Sants, pero este año todo estará condicionado por la evolución de la pandemia.
P. Pellicer

Las visitas a los cementerios de Palma en Tots Sants están amenazadas por la pandemia de la COVID-19, según ha reconocido este martes el gerente de la Funeraria, Jordi Vilà, en el consejo de administración que se ha celebrado este martes. En concreto, ha explicado que están trabajando con diferentes escenarios para la celebración de una fecha tan señalada.

La Conselleria de Salut impone una serie de protocolos y medidas restrictivas en cuanto a aforos e higiene y no permite que haya más de 300 personas al aire libre. Por ello, es
necesaria la tramitación de un permiso especial donde se detalle el procedimiento a seguir para garantizar esas medidas, que debe ser aprobado.

La Funeraria está analizando las medidas de seguridad que la Conselleria ha de evaluar, en las que se incluyen las actuaciones relacionadas con la higiene, el registro de participantes, contacto de esos participantes, etc.

En el cementerio de Son Valentí es donde se plantea la necesidad de un protocolo para
la implantación de una serie de acciones para garantizar que, en caso de que se puedan abrir, las medidas de seguridad cumplen con las disposiciones de la Conselleria. El plan comprende los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre, que es cuando tradicionalmente se produce una mayor afluencia de personas.

Algunas de las medidas que se llevarán a cabo son limitaciones de aforo, invitaciones para acceder, desinfección del recinto, etc. No obstante, el gerente de la Funeraria ha reconocido que si el nivel de contagios se mantiene como el actual, no se podría abrir al público el cementerio de Son Valentí a la vista de la Orden de la Consellería, aunque se adoptaran las medidas de control de aforo y de higiene.

En el cementerio de Sant Jordi se realizará un control presencial del aforo y las medidas de seguridad oportunas para la misa, sin que se planteen incidencias o la posibilidad de no poder abrir.

En el de Establiments, se implantarán las mismas medidas, aunque se desconoce a día de hoy si se celebrará misa o no. También parece que el cementerio se podrá abrir con estas medidas.

La Regidora del Partido Popular, Montserrat Oliveras ha manifestado que «el nivel de incertidumbre es elevado a la vista de que, aunque se conceda el permiso, la apertura de los cementerios estará condicionada siempre al nivel de contagios real en los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre, que son en los que se produce la mayor afluencia».

En este sentido, ha añadido que «de Tots Sants es un día muy significado para las personas que quieren honrar la memoria de sus familiares y amigos visitando el cementerio, por lo que hay que ser muy prudente a la hora de adoptar estas medidas.
En caso de que, por razones sanitarias no se pudieran abrir las instalaciones, se ha de comunicar a los ciudadanos de manera adecuada y con antelación suficiente».


Aplazado el Simposium Nacional del sector funerario (Revista Funeraria)

Sep 15, 2020
El congreso se celebrará en 2021 en Toledo cuando la situación permita una convocatoria con garantías sanitarias.

El XXI Simposium Nacional del Sector Funerario estaba previsto en abril y tuvo que ser suspendido cuando se decretó el Estado de Alarma y el país se confinó para frenar los contagios por la Covid-19. Desde ese momento, hemos estado en contacto con las empresas patrocinadoras y colaboradoras del congreso, las cuales han reafirmado su confianza en el encuentro organizado por Revista Funeraria apostando por celebrar la edición en el mismo emplazamiento, Hotel Beatriz de Toledo, cuando se diesen las condiciones sanitarias oportunas.
Como organizadores hemos estudiado cuál podría ser el mejor momento para celebrar la reunión, pero la situación a día de hoy sigue siendo muy compleja en la mayor parte del país, y nos vemos obligados a suspender de forma definitiva la edición de 2020 y aplazarla al año que viene. No anunciaremos las fechas concretas de la XXI convocatoria hasta que tengamos el convencimiento de que podemos desarrollar el congreso con garantías y sin poner en peligro la salud de nuestros asistentes. En un contexto de pandemia como el actual, tal y como se ha visto en los meses anteriores, es imposible planificar un evento de las características del Simposium puesto que dependemos de unas normativas autonómicas y estatales que van dictándose en función del nivel de contagios, por lo que seguiremos siendo muy prudentes y respetuosos con el momento que estamos viviendo todos a la espera de que la situación revierta y recuperemos nuestra cotidianidad.
Aprovechamos estas líneas para agradecer muy especialmente la confianza de nuestros patrocinadores y colaboradores, que han manifestado su intención de mantener su esponsorización el año que viene, mostrándose siempre comprensivos ante nuestras dudas e incertidumbre. De igual modo, queremos dar las gracias a ponentes e inscritos, esperando también volver a contar con su fidelidad para la XXI edición, que esperamos poder celebrar en 2021.
Seguimos con el mensaje que hemos ido transmitiendo en nuestros anuncios corporativos del Simposium y en el vídeo que editamos en abril en pleno confinamiento: ’Volveremos a abrazarnos’. No sabemos cuándo pero llegará ese día en que recuperaremos el contacto físico, las relaciones face-to-face, la convivencia entre compañeros de profesión durante los encuentros sectoriales…, pero ahora toca vivir con distancia social y mascarilla, ejerciendo nuestro trabajo con la máxima responsabilidad.
Gracias a todos y mucho ánimo para los próximos meses. ¡Saldremos adelante!


El PP propone que todos los partidos rechacen el crematorio junto a Estella (Andalucía Información)

Los populares confían que todos los grupos firmen el documento que recoge las peticiones de los vecinos de la ELA

Andalucía Información
JEREZ
Publicado: 15/09/2020 ·

Tras el posicionamiento público de varios partidos políticos y las diversas manifestaciones de los vecinos de Estella en contra de que se instale un crematorio junto a esta ELA, el Partido Popular ha propuesto que en el próximo Pleno se apruebe una declaración institucional que muestre el rechazo del Ayuntamiento al emplazamiento elegido para este equipamiento.

De esta forma, los populares confían que todos los grupos políticos firmen y se sumen a esta declaración institucional para que el Ayuntamiento de Jerez recoja, por escrito, el sentir del pueblo de Estella.

Desde el PP entienden que, “una vez el proyecto se ha impulsado desde el Gobierno local con el inicio de los trámites (aprobado en Junta de Gobierno) y varios informes municipales (incluido el firmado por el teniente de alcalde de Urbanismo) el Gobierno socialista reconoce el interés público de la inversión, algo que no ha contado ni con participación ni con el visto bueno de los vecinos”.

Desde que se tuvo conocimiento del ritmo de este proyecto, los vecinos de Estella, con su alcalde Ricardo Sánchez, al frente, han mostrado en reiteradas ocasiones su oposición al proyecto, habiendo manifestado ya algunos partidos políticos su apoyo a los vecinos que consideran perjudicial la instalación de un horno crematorio junto a la ELA por cuestiones medioambientales, de salud y de hipoteca del futuro de Estella.

El PP propone que el Pleno del Ayuntamiento rechace la  instalación de un crematorio junto a Estella y que el Gobierno socialista ofrezca una alternativa de suelo para la construcción de este tipo de instalaciones.


La Funeraria Municipal sopesa huelga por “falta de personal” y el Ayuntamiento le ofrece diálogo (madridiario.es)

Por Lucía Martín
Jueves 17 de septiembre de 2020, 07:37h

Los empleados de la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios de Madrid (SFM) amenaza con cumplir su advertencia de declararse en huelga si el Ayuntamiento de la capital no atiende su demanda de contratar más personal. El Comité de Empresa se reúne este jueves para analizar la convocatoria de una asamblea general de trabajadores en la que se valore el paro ante el “servicio nefasto que estamos dando a los madrileños”.

Así describe Manuel Carmona, presidente del Comité de Empresa, la prestación que están ofreciendo a los usuarios en plena segunda ola del Covid-19 y con el Gobierno regional abierto al confinamiento por zonas ante la expansión del virus. Los trabajadores denunciaron el pasado mes de julio las precarias condiciones en las que operaron al inicio de la pandemia y ahora afirman que, de nuevo, “se están incrementando los tiempos de recogida” de los cadáveres. De seguir en la misma línea, creen que concederán un servicio “peor que el de marzo y abril”.

Aseguran no contar con medios humanos suficientes y critican la premura con la que se retiraron los efectivos extra contratados durante el pico de contagios. La Funeraria Municipal incorporó entonces a 33 personas, agotando la bolsa de empleo temporal existente. Sin embargo, Carmona señala que estos nuevos empleados “no llegaron a equilibrar al personal ordinario y se apresuraron muchísimo a despedirlos”.

La Funeraria cuenta con una plantilla numerosa, superior a los 500 empleados, pero el Comité de Empresa denuncia que acumulan un elevado número de bajas por coronavirus, a las que se suma la imposibilidad de realizar ‘servicios Covid’ del personal sensible por patologías previas. Indican, además, que en la actualidad sí hay empleados en la bolsa de empleo aunque “solo llamaron a dos a principios de agosto”.

Por su parte, fuentes del área de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento, trasladan a Madridiario su postura “abierta a escuchar y al diálogo”. El Consistorio ha citado a los sindicatos a un próximo encuentro para que presenten sus peticiones a la par que debatirán sobre el plan de transformación digital que la Alcaldía pretende acometer en la Funeraria y que redundará en una modernización de la gestión. Asimismo, desde el departamento que encabeza Inmaculada Sanz manifiestan que la Empresa Funeraria trabajará para “fortalecer la bolsa de empleo” y que esta “sea estable”.

La Funeraria durante la pandemia
La actividad del Servicio Funerario Municipal se incrementó de forma exponencial en los primeros meses de la crisis sanitaria, con especial incidencia a finales de marzo y principios de abril, cuando las actuaciones llegaron a cuadruplicarse. De los 57 servicios prestados de media diaria antes del Covid se pasó a más de 140, con días en los que incluso se alcanzaron los 160. Los crematorios municipales permanecieron activos las 24 horas del día y las jornadas de trabajo aumentaron pese a la contratación de 33 personas y la redistribución del personal interno.

La empresa puso en marcha un programa de apoyo emocional y psicológico para ayudar a la plantilla a sobrellevar esta compleja situación a la que se enfrentaron con carencia de equipos de protección. Esta circunstancia a punto estuvo de obligar a la paralización del servicio, pero el Gobierno local consiguió 300 trajes protectores donados por la Comunidad de Madrid y se benefició de un cambio normativo por el que se permitió recoger a las víctimas con un doble sudario en lugar de con las bolsas estancas que escaseaban en la Funeraria.

Pese al sobreesfuerzo de empresa y trabajadores, se decidió derivar incineraciones a Burgos y Ponferrada para acortar la demora de hasta dos o tres días que sufría la capital. La decisión no convenció a los empleados, que más tarde han declarado que se debería haber apostado por habilitar nuevos hornos crematorios en el Crematorio Sur. En todo caso, este escenario ha cambiado porque la falta de medios de protección se ha solventado y las defunciones por coronavirus en la ciudad, 25 el pasado martes, no se comparan con las de meses previos.

Ampliación del cementerio de la Almudena
Mientras las cuestiones relativas al aumento de plantilla se resuelven, el Ayuntamiento de Madrid está acometiendo obras en el cementerio de la Almudena, que gestiona la propia Funeraria Municipal. El pasado mes de mayo, Inmaculada Sanz comunicó que el Consistorio había adelantado la licitación de los proyectos de construcción de nuevas unidades de enterramiento en este recinto.

En concreto, la edil detalló que este camposanto -ubicado en el barrio de Ventas- dispondrá de 1.900 nuevos columbarios y 265 nichos reconstruidos. Tal como ha podido conocer Madridiario, más de 900 columbarios estarán finalizados “a principios de octubre” y los nichos se encuentran en fase de licitación.


El 83% de las empresas funerarias llevan a cabo acciones medioambientales, según Panasef (Que.es)

AGENCIAS
17 SEPTIEMBRE, 2020

La Asociación Nacional de Servicios Funerarios (PANASEF) ha presentado su Estudio de Responsabilidad Social Empresarial 2020 elaborado por la consultora independiente Likeik, que examina el compromiso social de las empresas funerarias asociadas y destaca las acciones relacionadas con la protección del medio ambiente, puestas en práctica por un 83% de las compañías del sector.
El compromiso del sector con el medio ambiente y su apuesta por los materiales biodegradables y menos contaminantes está generalizado en la mayoría de las empresas, según el estudio. Así, el 74% de las empresas utilizan ya materiales biodegradables y con menos impacto ambiental para reducir la contaminación al máximo. Féretros de madera certificada, urnas biodegradables, incorporación de coches eléctricos y otras acciones se suman el trabajo emprendido hace ya varios años para reducir el impacto del sector sobre el medio ambiente.

El mayor esfuerzo se dedica a los hornos crematorios con la reducción de energía eléctrica, y la instalación de filtros para minimizar la emisión de tóxicos a la atmósfera. Con 442 repartidos por todo el territorio, España es el país europeo con mayor número de hornos.

Según un estudio de Marsan Ingenieros los hornos pertenecientes a PANASEF cumplen los límites de emisión y comparado con otras actividades, las emisiones anuales de un horno crematorio suponen las mismas partículas contaminantes que las emitidas por cincuenta fumadores al año, y las de cuatro hornos equivalen a las emitidas por siete vehículos diésel.

El sector funerario ha continuado ese esfuerzo por reducir su impacto ambiental de forma activa apostando también por los ecofunerales, en los que los materiales son biodegradables. No solo las urnas, también los ataúdes de madera certificada procedente de talas controladas y zonas reforestadas, con barnices al agua que contaminan menos, tapizados interiores de algodón, adornos y vestidos ecológicos para los difuntos, reduciendo el plástico de las instalaciones y ofreciendo jardines donde depositar y esparcir las cenizas.

Otra acción que se aplica cada vez más es la progresiva incorporación de vehículos eléctricos o híbridos al parque móvil de las compañías funerarias (22% de las empresas) y la apuesta por la energía solar (15%).


PFB colabora en el proyecto “Acogida y acompañamiento” de Cáritas (Revista Funeraria)

Sep 17, 2020

La empresa Pompas Fúnebres de Badalona (PFB Serveis Funeraris) participa en el proyecto ‘Acogida y acompañamiento’ de Cáritas Diocesana de Barcelona, que tiene como objetivo escuchar, orientar y asesorar a todas las personas que lo requieran, independientemente de su procedencia, etnia, religión o ideología política.
PFB apoya el proyecto de Cáritas en el área del municipio barcelonés de Badalona en unos momentos que son particularmente difíciles por el contexto de la pandemia de la Covid-19, para ayudar a reducir el fuerte impacto social, económico y emocional que está afectando a muchas personas, en particular, las más vulnerables. “Creemos que es esencial poder contribuir en proyectos solidarios y tan necesarios como éste, que además cuenta con unos valores que se alinean con nuestra filosofía de ofrecer el apoyo y la ayuda que las personas necesitan en unos momentos, además, especialmente complicados”, expone Ana Gassió, directora general de PFB Serveis Funeraris.

El proyecto ‘Acogida y acompañamiento’ de Cáritas va más allá de la asistencia inmediata, ya que también busca la promoción de la persona a partir de la participación activa y de sus recursos, y fomenta sus capacidades y potencialidades, además de facilitarle orientación jurídica y atención psicológica. En el ámbito de Badalona, la iniciativa ha atendido más de 1.700 hogares durante el año 2019, lo que representa el 10,4 % del total de la ciudad. Renovación del compromiso con la Alianza para la Vacunación Infantil En línea con el firme compromiso de PFB Serveis Funeraris para la construcción de una sociedad más justa y solidaria ayudando a los que más lo necesitan, la empresa ha renovado también su apoyo, por tercer año consecutivo, a la Alianza para la Vacunación Infantil, una iniciativa impulsada por Gavi, the Vaccine Alliance y la Obra Social “la Caixa”, con la colaboración del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), que tiene por objetivo luchar contra la mortalidad infantil en los países más pobres del mundo.

La participación de PFB en este proyecto solidario resulta un paso más en la política de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la funeraria, que ha sido reconocida como ‘Patrocinador Plata’ por la Alianza para la Vacunación Infantil. El movimiento ha hecho posible la vacunación de más de 6,3 millones de niños de zonas especialmente vulnerables de África y América Latina.