Alerta y seguridad extrema en los tanatorios, «último eslabón» de la cadena sanitaria del coronavirus (ABC)

El sector funerario pide ser integrado en la mesa de coordinación de la epidemia, que ya acumula 55 muertos en España
Últimas noticias del coronavirus en directo: España en en estado de alarma
Miquel VeraSEGUIR
BARCELONA Actualizado:15/03/2020 10:57hGUARDAR0
El coronavirus altera el día a día de vivos, y muertos. El sector funerario lleva días extremando «al máximo» sus medidas de seguridad biológica tanto en los velatorios como en las operaciones de traslado y tratamiento de los finados con Covid-19. ¿El objetivo? Contener la propagación del virus y evitar infecciones entre el personal, algo que podría dejar sin manos a unas empresas que se reivindican como el «último eslabón» de un sistema sanitario sometido a una enorme presión por la epidemia, que ya ha causado más de 55 muertes en España.

«Si la plantilla se contagia será complicado atender el previsible aumento de la demanda», advierte el secretario general de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef), Alfredo Gosálvez, en declaraciones a ABC. El responsable patronal funeraria revela también que ha reclamado al Ministerio de Sanidad que incluya a sus trabajadores en el grupo de «personal sanitario» para reforzar su amparo y el abastecimiento de elementos de seguridad como máscaras o trajes aislantes. No en vano, ya hay empresas desabastecidas de los trajes EPI que se usan para manejar los cadáveres de los fallecidos por Covid-19. Desde Panasef reclaman al Gobierno que se les incluya en la mesa de coordinación que gestiona el brote de coronavirus en España.

En estos momentos, cuando se produce una muerte por coronavirus la funeraria recoge el cadáver de la morgue del hospital envuelto en una bolsa «estanca» biodegradable. Antes, los médicos deben impregnar el cuerpo del fallecido con una solución de hipoclorito sódico, un desinfectante «extremo» que garantiza la no propagación del coronavirus. Según cuentan fuentes del sector, el protocolo diseñado por el ministerio para este brote de escala global es similar al que se aplicó en crisis sanitarias como la alerta que causó la llegada del ebola a España en 2014.

Una vez en el tanatorio, la gestión del cuerpo depende únicamente del criterio de la funeraria. Varias de ellas han decidido suspender los funerales de personas infectadas y proponer a sus allegados que pospongan las ceremonias. Así, se quiere evitar que las capillas ardientes se conviertan en focos de infección para la población de riesgo, especialmente ancianos. Compañías como Mémora, que cuenta con 130 tanatorios y 23 cementerios en España y Portugal, han ido un paso más allá y no celebran velatorios ni funerales para las personas muertas por coronavirus desde la semana pasada. La medida ha sido imitada por otros tanatorios en toda Españ.

Funerales por «streaming»
La pandemia también está transformando los rituales mortuorios. Mémora da la opción de postergar las exequias o emitirlas por «streaming» vía en internet. En caso de aceptar, los familiares reciben un código personal para garantizar la privacidad de la emisión. Los familiares del finado lo pueden facilitar a sus allegados para que estos vean la ceremonia desde sus casas. Así se evitan reuniones de gente y eventuales contagios. «Las autoridades no tienen una conclusión clara sobre si los difuntos son fuente de contagio o no, así que aplicamos el protocolo de máxima seguridad», explica el consejero delegado de Mémora, Juan Jesús Domingo, a ABC. «Si es un muerto por coronavirus, recomendamos que el difunto sea preparado en las salas de tanatopraxia y vaya directamente al ‘destino final’, ya sea crematorio o cementerio», añade.

 

El ministro de Sanidad, Salvador Illa – IGNACIO GIL
Nuevo protocolo del Ministerio de Sanidad
El Ministerio de Sanidad actualizó esta semana el protocolo para enterrar a las personas fallecidas con coronavirus. Según se determinó el miércoles, los finados pueden ser velados por sus familias y amigos cuando el cuerpo haya sido introducido en una bolsa sanitaria estanca y dentro de un ataúd cerrado. Después serán enterrados o incinerados «en las condiciones habituales». No obstante se recomienda no realizar autopsias a las personas fallecidas contagiadas por coronavirus. En el informe, de 11 páginas, Sanidad indica que, aunque no hay evidencia del riesgo de infección a partir de cadáveres de personas fallecidas por el Covid-19, de acuerdo a lo observado para otros virus respiratorios y por precaución se considera que podrían suponer un riesgo de infección para las personas que entren en contacto directo con ellos.


Las funerarias anuncian que no habrá servicio de velatorio para los fallecidos por el virus (La Provincia)

Los empresarios instan a “esperar a que los médicos identifiquen las causas de la muerte”
Laprovincia.Es 13.03.2020 | 00:21

Las funerarias anuncian que no habrá servicio de velatorio para los fallecidos por el virus

La Asociación de Empresarios de Pompas Fúnebres de la Comunidad de Canarias (Asfucan), ha anunciado a través de un comunicado, que las funerarias no prestaran a las personas que hayan fallecido a consecuencia del Covid-19 el servicio de velatorio, “al igual de todos aquellos fallecidos que estén en espera de analizar sin son portadores de esta enfermedad, por lo que habrá que esperar que los médicos identifiquen las causas del fallecimiento y saber si son portadores o no de este virus; para posteriormente atender dichos servicios”, indican.

Las empresas funerarias atenderán los servicios mínimos necesarios de los afectados por el Coronavirus para darles inhumación (sepultura) o incineración, si estos no tuviesen marcapasos.

Los cuerpos de los fallecidos por el Covid-19 se podrán inhumar o incinerar, pero no se convocarán, ni se invitaran a dichos sepelios ni a familiares, ni amigos. En cuanto a la actividad normal en el resto de los servicios a prestar las empresas funerarias se mantendrá un funcionamiento normal y por el momento solo se limitará el aforo de asistencia a los velatorios y tanatorios, si bien, se darán las oportunas instrucciones al personal para que en la prestación de los servicios ofrezcan a las familias toda la información posible. “Las nuevas medidas que se adopten, sobre los diferentes sepelios, y la actualización de la información sobre esta situación, serán comunicadas según vaya avanzando la situación”, concluyen.


Habla el funerario de Igualada: “Entierro a las víctimas del Covid-19 yo solo” (Crónica Global)

El propietario de Funeraria Anoia, en el epicentro de la Cataluña confinada, se sincera: “Tengo dos equipos, uno aislado, por si me contagio”

IGNASI JORRO @IgnasiJorro

15.03.2020 00:00 h. Actualizado: 15.03.2020 00:32 h.
5 min
Es Joan Gabriel, el hombre al que toca el trabajo que nadie quiere. Lo hace habitualmente, pero estos días con más pavor. El propietario de Funeraria Anoia, la única que da servicio a la única zona confinada por coronavirus en Cataluña –70.000 personas–, explica cómo se organiza con los tres municipios en confinamiento que totalizan, con datos del Departamento de Salud de ayer, 70 infectados por Covid-19, entre ellos 41 sanitarios, y tres muertes.

“Soy yo en prácticamente en solitario el que recoge e incinera o inhuma a los fallecidos por coronavirus. Nadie los despide”, admite con preocupación, pero sin perder la compostura. En conversación con este medio señala que desde que la Generalitat confinó Igualada, Òdena, Santa Margarida de Montbui y Vilanova del Camí el viernes, “nada ha sido normal”. “Cuando el Departamento de Interior decretó el cierre total de la zona, nadie pensó en que moriría gente. Y a estas personas hay que enterrarlas o incinerarlas con la debida dignidad. Ese es mi trabajo”, ha recordado.

“Tengo otro equipo aislado por si me contagio yo”
Pese a la descoordinación inicial, Gabriel está plenamente operativo. Interrumpe la entrevista en diversas ocasiones por llamadas de Marc Castells, alcalde de Igualada; del Hospital del municipio o del CeCAT, el centro autonómico de coordinación operativa de emergencias. “Todo continúa como siempre. Mi empresa se ocupaba de ocho o nueve defunciones cada día. Ahora tenemos los Covids. Pues bien, nuestro trabajo es el mismo, pero redoblando la precaución y trabajando codo con codo con Mossos, el SEM, el ayuntamiento y el personal sanitario. Todos ellos son unos titantes y han estado a la altura”, valora.

Dos vecinos de la Conca d’Anoia, descansando en su casa durante el confinamiento por Covid-19 / EFE
¿Cómo lo hace? “Cuando desde el Hospital nos comunican un deceso por coronavirus, los médicos ya han cerrado el cuerpo con una bolsa hermética y lo han bajado a la morgue. Allí lo recogemos un equipo de la funeraria con todas las protecciones: traje de buzo, mascarillas y guantes, que luego desechamos tras cada viaje”, revive. ¿Y luego? “Directo a la cremación o al nicho. No hay velatorio”, avisa. De hecho, es el propio Gabriel el que ha recogido a todos los difuntos en una de las zonas de España confinadas por la neumonía de Wuhan. “Lo desinfectamos todo. Vamos siempre un equipo conmigo al frente. Y tenemos a otro retén aislado en casa por si nosotros nos contagiamos”, admite gélido.

“Entierros por Skype”

El funerario explica que, además de aumentar al máximo las medidas de higiene, debe lidiar él solo con la burocracia. “Una muerte es una pesadilla de papeles, admitámoslo. Pues bien, con el Covid-19, los fallecidos suelen ser personas mayores aisladas en el hospital. Y cuyas familias están en cuarentena en casa”, señala. Por ello, él ha tenido que asumir el peso de los trámites. “Envío los certificados por internet y me los devuelven firmados. No hay contacto con los allegados en ningún momento. No hay velatorio, no hay despido. No hay ceremonias. Yo los recojo, los traslado y los cremo o entierro”, reconoce con aplomo.

Un sanitario llegando al Hospital de Igualada, epicentro del foco más grave de Covid-19 en Cataluña / EFE
¿Nadie dirá adiós a las víctimas del coronavirus en la zona confinada? “Sí. Más adelante, cuando reabran, programaremos las ceremonias. Ahora no es momento. Yo llevo todo el peso para evitar infecciones. Y créame, tengo muchos quebraderos de cabeza”, lamenta. ¿Cuáles? “Entrar y salir de la zona confinada”. Gabriel es casi el único de los 70.000 vecinos que puede abandonar la zona confinada, recoger material –bolsas mortuorias, mascarillas, guantes, solución desinfectante– y volver a entrar. Es un inquietante vip en época de crisis en Igualada y cercanías. “No contacto ni con el proveedor. Lo deja en un sitio, voy yo y lo recojo. Sin verle”, narra. ¿Y las muertes convencionales, no relacionadas con la pandemia? “Siguen como siempre. Pero no se vela a los fallecidos. Mi trabajo continúa con más sliencio de lo habitual”, apostilla.

 


“Los velatorios deberían prohibirse” (La Razón)

El secretario general de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Funerarios reclama que se la considere Sector Sanitario para evitar el cierre de tanatorios y cementerios

Emiliano Cascos
Última actualización:16-03-2020 | 15:03 H/
Creada:16-03-2020

Alfredo Gosálvez es el secretario general de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Funerarios (Panasef), que agrupa a tres de cada cuatro compañías españolas del sector, tanto públicas como privadas. Su organización ha pedido al Ministerio de Sanidad que mejore el protocolo para casos de fallecidos con coronavirus. “Es insuficiente. Deberían prohibirse los velatorios. Lo importante es proteger a la población y lo demás es secundario.” Gosálvez reclama también para las funerarias que sean consideradas Sector Sanitario. “Lanzan normas sobre tintorerías y peluquerías y sobre nosotros, que somos el último eslabón de la cadena, no se especifica nada. No se nos protege”. Teme el secretario general de Panasef que sin esa consideración “nos podemos quedar sin abastecimiento de productos indispensables en nuestro trabajo. Imagine que lleguemos a un punto en que no podamos dar servicio en tanatorios y cementerios y se cierren las instalaciones funerarias”. Concreta que la necesidad de un procedimiento especial para tratar los cadáveres de fallecidos por coronavirus peligra por el posible desabastecimiento. “Debemos usar bolsas sanitarias estancas y la protección de nuestros operarios debe ser de extrema prevención porque el riesgo de contagio es muy alto. Si nos falta equipamiento no podremos preparar esos cadáveres para su entierro o incineración”.


Las funerarias se blindan por el coronavirus: “Tenemos que evitar más focos de contagio” (El Confidencial)

Sanidad recomienda evitar los velatorios para los fallecidos con Covid-19, pero permite elegir entre entierro o incineración mientras se cumpla el protocolo establecido

PABLO GABILONDO

TIEMPO DE LECTURA5 min
19/03/2020 10:56 – ACTUALIZADO: 19/03/2020 10:58
Los aplausos de las ocho de la tarde también van por las funerarias. Al menos desde la mañana de este martes, cuando Sanidad les informó de que pasaba a considerarles personal sanitario. El cambio pone sus necesidades a la altura de las de los hospitales y les facilita acceder al material necesario, medida que llega en un momento en el que las mascarillas y los trajes de protección empiezan a escasear: “Llevábamos tiempo pidiéndoselo y ya por fin han dicho que sí”, explica Alfredo Gosálvez, secretario general de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef). Su organización representa al 75% de un sector en el que no se curan enfermos ni se salvan vidas, pero al igual que médicos y enfermeras, ellos también están en la primera línea de batalla contra el coronavirus.

Las funerarias son el último eslabón de la cadena que busca frenar la pandemia. “A ninguno se nos escapa que el número de fallecidos ha aumentado… Si el personal de las funerarias se contagia o tiene que ponerse en cuarentena, se generaría un gran problema para dar sepultura a los fallecidos”, advierte Gosálvez. Ellos también siguen las órdenes del Ministerio de Sanidad, desde donde recomiendan extremar la cautela con los fallecidos: “Aunque no hay evidencia sólida hasta la fecha del riesgo de infección a partir de cadáveres de personas fallecidas por Covid-19, de acuerdo a lo observado para otros virus respiratorios y por el principio de precaución, se considera que estos cadáveres podrían suponer un riesgo de infección”, establece el protocolo, actualizado el pasado 13 de marzo.

Conforme el número de víctimas aumenta, en las funerarias asumen la llegada de cuerpos infectados sin que conste confirmación oficial. Para saber si un cadáver presenta Covid-19, la clave pasa por el certificado de defunción que emiten los médicos, documento en el que informan sobre las causas de la muerte y el posible contagio por el virus. Pese a ello, en el sector van más allá de estos certificados y toman sus propias precauciones cada vez que llega un caso sospechoso: muertes por neumonía, muertes por infecciones respiratorias… Conste o no como contagiado por Covid-19, las funerarias ya miran con lupa cualquier cadáver. “Lo que nos preocupa es preservar a la familia y a nuestro personal para impedir la generación de nuevos focos de contagio”, explican desde Panasef.

El protocolo recomienda además “no realizar autopsia a los cadáveres de personas fallecidas por Covid-19, ya fuesen casos clasificados como caso en investigación, probable o confirmado”, lo que abre aún más la puerta a que lleguen cuerpos infectados sin la correspondiente confirmación. Desde los Servicios Funerarios de Madrid, por ejemplo, apuntan a que entre el 1 y el 15 de marzo se han registrado en la comunidad unas 300 muertes más que en el mismo periodo del año anterior, pero insisten en que este aumento no se circunscribe a los servicios que presta la empresa municipal ni puede relacionarse de forma directa con el coronavirus: “Actuamos en base al certificado de defunción que emiten los médicos, ya que estos son los que conocen el motivo del fallecimiento, y actuamos en base a su profesionalidad”.

Conste o no como contagiado por Covid-19, las funerarias ya miran con lupa cualquier cadáver

El Confidencial también se ha puesto en contacto con funerarias privadas de Madrid, pero por el momento evitan hacer declaraciones de manera oficial: apuntan a que se están siguiendo los protocolos y, en algunos casos, aseguran estar tomando más medidas por su cuenta. “Estamos aplicando otros medios de seguridad como un refuerzo en el personal de limpieza, desinfección de todas las salas de velación tras los servicios (aunque no sean de coronavirus, que no están ya permitidos), distancia de seguridad en el mostrador de recepción de los tanatorios, asistencia telemática en los servicios de coronavirus…”, explican por su parte desde los Servicios Funerarios de Madrid. “Por el momento, la empresa trabaja en diferentes vías de abastecimiento y colaboración para mantener un stock mínimo de materiales”.

El protocolo de Sanidad

En un informe titulado ‘Procedimiento para el manejo de cadáveres de casos de Covid-19’, Sanidad explica el protocolo que se debe seguir con los fallecidos a lo largo de once páginas.

El primer punto deja claro que, antes de trasladar el cadáver al depósito, “debe permitirse el acceso de los familiares y amigos, restringiéndolo a los más próximos y cercanos, para una despedida sin establecer contacto físico con el cadáver ni con las superficies u otros enseres de su entorno”. Una vez superado este primer paso, el cuerpo tiene que meterse en una “bolsa sanitaria estanca biodegradable” en “la propia habitación de aislamiento”, tras lo que se procederá a pulverizar la misma con “desinfectante de uso hospitalario o con una solución de hipoclorito sódico”.

Con el cadáver ya en la bolsa, Sanidad sostiene que se puede sacar del hospital “para conservarlo en el depósito mortuorio, colocarlo en un ataúd para llevarlo al tanatorio, enviarlo al crematorio o realizar el entierro”, traslados en los que el personal deberá ser informado sobre la situación y sobre “el procedimiento a seguir en el caso de producirse un incidente”.

Aunque el Ministerio “recomienda suspender los velatorios” deja la decisión en manos “las autoridades sanitarias correspondientes en cada caso”, mantiendo además la posibilidad de elegir entre entierro o incineración” “La bolsa sanitaria estanca conteniendo el cadáver puede introducirse en un féretro normal, sin que sean precisas precauciones especiales. El destino final puede ser entierro o incineración, en las condiciones habituales. Las cenizas pueden ser objeto de manipulación sin que supongan ningún riesgo”.


Las complicaciones de velar a un familiar durante la pandemia: “Es una sensación tremenda de soledad” (Diario.es)

La expansión del coronavirus ha modificado los protocolos de los servicios funerarios, tanto para defunciones por esta infección como para aquellos que hayan fallecido por otras causas

Laura Galaup
19/03/2020 – 21:53hCompartir en Facebook
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tanatorio
“Nos ha cambiado la forma de vivir y tenemos que cambiar la forma de morir”, resume Alfredo Gosálvez, secretario general de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios. La pandemia del coronavirus ha modificado los protocolos de los servicios funerarios, tanto para defunciones por esta infección como para aquellos que hayan fallecido por otras causas. Charo, que ha despedido a su madre este miércoles, lamenta que las medidas para contener esta infección sean “absolutamente crueles” para los familiares que han perdido a un ser querido, aunque ante todo destaca que entiende que son “normas prioritarias” para combatir un problema de salud pública.

Rosario, la madre de Charo, falleció este lunes en una residencia de mayores a causa de una parada cardiorespiratoria. Desde el pasado domingo 8 de marzo sus familiares no podían acudir a visitarla, como hacían de costumbre, porque la Comunidad de Madrid limitó la entrada a los centros de mayores para disminuir el riesgo de infección entre sus residentes. La familia de Rosario reclama que esas medidas se humanicen, no entienden que a su madre no se le permitiese contactar con su hijos mediante videollamadas. “Es lo que más he sentido, te deja una sensación de abandono, de que se ha quedado sola. Es una sensación de soledad tremenda”, cuenta Charo por teléfono.

Según explica esta mujer, las restricciones impuestas por el coronavirus han contribuido a esa emoción. Después de recibir la llamada de la residencia para informarles de la muerte, solo permitieron a dos familiares acompañar al cuerpo. “Tienes la sensación de que ha muerto sin que hayas podido estar y cuando se muere, tampoco. Nos fuimos turnando para entrar en parejas”, reseña.

Durante los dos siguientes días, la familia de Rosario asegura que no han tenido la posibilidad de velar sus restos, aunque no fuera una fallecida por coronavirus. “Se la llevaron al tanatorio de San Isidro. Como ayer [por este martes] no la pudieron incinerar en el crematorio Sur, lo han hecho este miércoles”, reseña. Finalmente, debido a la insistencia de la familia –siempre según su versión– les dejaron ver el cuerpo de Rosario en el tanatorio un par de minutos. “Nadie nos informó de nada”, lamenta.

Prohibidos los velatorios para fallecidos de coronavirus
La Comunidad de Madrid no permite desde el pasado 12 de marzo realizar velatorios en tanatorios a fallecidos que hayan dado positivo por coronavirus. Para el resto de casos, según informan desde la Asociación Nacional de Servicios Funerarios, la organización de esta despedida depende de las empresas. Por ejemplo, en los tanatorios de la empresa municipal Servicios Funerarios de Madrid han establecido un límite de 10 personas en el interior de las salas para “primar la seguridad”.

Por su parte, el grupo Mémora, que gestiona un centenar de tanatorios en España, ha optado por limitar “el aforo de las salas de ceremonias de todas sus instalaciones a un tercio, con el fin de reducir aglomeraciones y colaborar en la prevención de potenciales contagios”. eldiario.es se ha puesto en contacto en con el grupo Interfunerarias, responsable del tanatorio de San Isidro, para conocer cómo organizan los velatorios desde que se impusieron medidas para combatir el coronavirus, sin haber recibido respuesta por el momento.

El CEO de la compañía funeraria Albia explica que es “muy duro” y “difícil” apuntar a los familiares los protocolos de seguridad y las distancias de prevención que tienen que mantener durante las despedidas de sus allegados. “¿Cómo explicas a dos hermanos a los que se les ha muerto su madre que no se abracen después de estar sin verse un tiempo y se ven para esta desgracia? Tratamos de ser muy empáticos, pero también contundentes, al trasladar estas medidas”, reseña Juan Rodríguez, responsable de esta compañía. Su funeraria, que gestiona más de un centenar de tanatorios, ha optado por limitar a un “máximo de seis personas” la presencia “simultánea” en las salas.

Fuentes oficiales de la empresa municipal madrileña explican que han percibido “una disminución de asistencia a los tanatorios”. Desde la patronal de las empresas reseñan que la acogida de las medidas adoptadas por la pandemia del COVID-19 “está siendo impecable”. “Hay que entender que si las familias contagian, o si el personal es sometido a cuarentena se generaría un gran problema de salud pública para dar sepultura a los fallecidos”, apunta Gosálvez.

Además, la empresa funeraria de Madrid ha ampliado el horario de cremación hasta cubrir las 24 horas de día y ha reforzado la plantilla, ante el incremento de fallecimientos a causa de la epidemia. Fuentes municipales del área de Madrid Salud han indicado que los crematorios de Almudena y del Sur “están funcionando dentro de los plazos habituales” y se incinera a los fallecidos “dentro de las 24 horas siguientes”.

La importancia del velatorio para el duelo
La psicóloga Vanessa Fernández destaca la importancia del velatorio para afrontar el duelo. “Su función tiene un objetivo de asimilación de la pérdida. El hecho de ver el cuerpo parece que ayuda a aceptar que la persona no está y facilita comenzar la desvinculación”, incide esta doctora en Psicología y docente de la Universidad Complutense. Este evento también es importante porque aporta al afectado un soporte de otros seres queridos. “Hay estudios que sostienen que el apoyo social amortigua las emociones negativas como el estrés o la pena”, reseña Fernández.

En caso de que el fallecido haya dado positivo por coronavirus, el protocolo del Ministerio de Sanidad determina que antes de trasladar el cuerpo se debe permitir “el acceso de los familiares y amigos, restringiéndolo a los más próximos y cercanos, para una despedida sin establecer contacto físico con el cadáver ni con las superficies u otros enseres de su entorno”.

Algunas comunidades autónomas, como Madrid o Valencia, han prohibido la celebración de estos velatorios. Fuentes oficiales de la empresa municipal funeraria de la capital explican que en estos casos los seres queridos “por el momento” pueden “asistir al crematorio o cementerio a la despedida, aunque siempre se pide que mantengan medidas de seguridad”. “Entendemos que en estos momentos en los que necesitas un abrazo es difícil, pero la situación es muy delicada y apelamos a la responsabilidad entre los asistentes”, apuntan estas fuentes.

Algunas empresas funerarias, como el grupo Mémora, han optado por ofrecer la posibilidad de realizar una ceremonia de despedida a los fallecidos por coronavirus una vez que haya finalizado el periodo de cuarentena, “atendiendo a recomendaciones de psicólogos especialistas en duelo sobre la necesidad emocional de realizar una adecuada ritualización tras una defunción”.


Cierra el tanatorio y se prohíben velatorios y funerales en Salamanca (La Gaceta de Salamanca)

Se restringirá la comitiva para el enterramiento o la cremación a los familiares más cercanos
B.F.O. /
SALAMANCA /
19 MAR 2020 / 13:42 H.

Desde este jueves cierra el tanatorio de San Carlos Borromeo en Salamanca capital, que ya solo permite el duelo de las familias que están en las salas y prohíbe la entrada en sus instalaciones.

Las instrucciones son de este jueves, de Salud Pública de la Junta, y afectan a toda Castilla y León. Según la comunicación del Gobierno regional, se prohíben todos los velatorios tanto en instalaciones públicas como privadas. Se restringirá la comitiva para el enterramiento o la cremación a los familiares más cercanos, guardando entre las personas una distancia de uno o dos metros. También se deberán evitar todo tipo de manifestaciones luctuosas, posponiendo el culto para cuando cese el estado de alarma.


Albia crea un protocolo en centros funerarios con motivo del coronavirus (Servimedia.es)

19 MAR 2020 20:07H MADRID

El grupo funerario Albia ha puesto en marcha un conjunto de medidas con motivo de la crisis del coronavirus para proteger la salud y seguridad de sus empleados y de las familias que tienen que despedir a un ser querido en sus centros, a la vez que garantiza la continuidad de este servicio “esencial a nivel social”.
Según informa en un comunicado, las más de 1.000 personas que conforman el equipo humano de Albia “se han volcado para ofrecer una atención integral a las familias, prestando un servicio que cumple con las indicaciones establecidas por las autoridades sanitarias y que garantiza a las familias despedir a sus seres queridos de una manera segura”.

Este protocolo de seguridad en el ámbito funerario contempla actuaciones en accesos, presencia en salas, tiempo de visita, saludos, zonas comunes y aseo de sus recintos, por los que pasan anualmente unas 7 millones de personas. Entre otras cosas, invita a los visitantes y usuarios de los centros a “seguir de forma estricta” las indicaciones y recomendaciones del personal del tanatorio.

Además, recomienda “un máximo de 6 personas de manera simultánea en la sala velatorio”, siempre respetando el metro de distancia entre los asistentes, y fija un límite recomendado de “no más de 3 horas de visita” durante la velación.

En cuanto a los saludos, aconseja evitar toda clase de contactos físicos -como besos, abrazos y apretón de manos- pese a asumir que “por el contexto sea difícil”, ya que es uno de los momentos de mayor riesgo para el contagio del Covid-19.

El protocolo de Albia propone evitar zonas comunes del tanatorio no destinadas a la velación, como recepción, pasillos, cafetería, etc. Respecto al aseo, pide reforzar la higiene lavándose las manos “con agua y jabón o soluciones alcohólicas”, toser o estornudar cubriendo la boca y nariz con el codo flexionado, usar pañuelos desechables y depositarlos en recipientes destinados, y evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.

El CEO de Grupo Albia, Juan Rodríguez, asegura que el desarrollo y aplicación de este protocolo en recintos funerarios con motivo del coronavirus es posible “gracias a la movilización de nuestro equipo humano, verdaderos héroes anónimos”, que está atendiendo a las familias “desde la excelencia y la profesionalidad que estos momentos permiten, poniendo al servicio de la sociedad su total entrega, profesionalidad, saber y experiencia”.

Albia, perteneciente al Grupo Santa Lucia, gestiona 253 centros funerarios, 122 tanatorios, 34 crematorios, 20 cementerios en todo el país y una flota superior a los 500 vehículos propios. Además, gestiona 4 empresas de arte floral y una fábrica de transformación de mármol. A cierre de 2018 sumaba una plantilla próxima a los 1.300 profesionales que realizaron más de 70.000 servicios funerarios.


Entierros sin velatorio ni funeral: “Nuestro trabajo siempre es delicado, pero ahora es mucho más triste” (El País)

Los servicios funerarios denuncian la falta de mascarillas y trajes de protección

ALFONSO L. CONGOSTRINA
Barcelona – 19 MAR 2020 – 09:36CET

“Estamos trabajando en la total anormalidad. Cuando fallece una persona por coronavirus nos llaman directamente del hospital de Igualada. Bajamos al depósito de cadáveres donde tienen al difunto dentro de una bolsa hermética. Allí lo depositamos directamente en el ataúd y, sin velatorio y sin funeral, vamos directamente a incinerar o a inhumar. Todo eso solos, los familiares tramitan todo por teléfono porque se encuentran confinados al haber estado en contacto con un positivo en la enfermedad. Nuestro trabajo siempre es delicado, pero ahora es muchísimo más triste”, lamenta Joan Gabriel, gerente de la Funeraria Anoia, que está realizando los entierros de las víctimas de coronavirus de la primera zona de Cataluña que resultó confinada. La empresa de Gabriel ya se ha hecho cargo de, al menos, 14 fallecidos por coronavirus en Igualada.

El Ministerio de Sanidad y la Sociedad Española de Anatomía Patológica no han encontrado evidencias sólidas que adviertan del riesgo de contagio por coronavirus a partir de cadáveres. Pese a ello, la mayoría de funerarias españolas han optado por no prestar ningún tipo de servicio de vela o ceremonia para los fallecidos por esta enfermedad. Mémora —el grupo funerario líder en España (presente en 21 provincias, entre ellas Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Zaragoza)— restringió estos servicios a los fallecidos por Covid-19 desde el pasado 6 de marzo. El consejero delegado del grupo funerario, Juan Jesús Domingo, asegura que esta restricción es obligada para “proteger a familiares y profesionales que participan en estos servicios y al resto de asistentes a otras actividades de los tanatorios”.

La crisis del coronavirus está tensando todos los sectores y el funerario no es una excepción. Domingo alerta de que el sector dedicado a las defunciones hace semanas que no está teniendo acceso ni a las mascarillas ni a la ropa de los llamados EPI (Equipo de Protección Individual). “Somos un servicio esencial y, aunque parece que a veces se olvida, formamos parte de la salud pública. Las empresas funerarias estamos utilizando stocks de este material que no es infinito. Es imposible reponer y, si nadie lo remedia, no podremos realizar el manejo de cadáveres ya que sería poner en riesgo a los trabajadores del sector y a la ciudadanía en general. Es obligatorio utilizar una serie de vestimentas —como se hizo con el ébola y otras enfermedades— para no extender los contagios”. A la Funeraria Anoia, mucho menor, le pasa exactamente lo mismo. “Estoy muy orgulloso de mis trabajadores, que están sabiendo estar a la altura en los momentos más difíciles, pero nadie se está preocupando de nuestros servicios de protección. He tenido que recurrir a comprar material propio de otras profesiones. Lo que sea necesario para resguardar a mis empleados”, advierte Joan Gabriel.

El estado de alarma también está afectando a los familiares del resto de fallecidos que no han estado en contacto con el coronavirus. La obligación de reclusión está poniendo muy complicada la asistencia a velatorios y funerales. “A nuestros clientes les aconsejamos que reduzcan las velas de difuntos a solo cuatro horas [la media suele ser 24 horas] y que solo permitan la asistencia a un máximo de 15 personas. También pedimos que en los funerales los sigan el mismo número de gente”, advierte el consejero delegado de Mémora. Para intentar que se cumplan estas recomendaciones, la empresa proporciona a las familias de los difuntos la posibilidad de que el funeral sea emitido por Internet vía streaming con unas contraseñas para que las personas allegadas puedan presenciar la ceremonia desde el ordenador, la tableta o el móvil. La empresa también ofrece la posibilidad de realizar los entierros o incineraciones y posponer las ceremonias de recuerdo a cuando la crisis por el coronavirus haya remitido.

Xavier Savin es uno de los psicólogos de la Fundación Salud y Persona, especialista en las necesidades en duelo. Mémora ha contratado a la fundación para dar apoyo emocional no solo a sus clientes sino también, y especialmente ahora, a sus trabajadores y a los profesionales de salud y servicios sociales que lo necesiten durante la crisis del coronavirus. “Es normal que se sientan desbordados, agotados, con miedo al estar expuestos a la enfermedad y frustrados…”, lamenta Savin, que asegura que es muy importante comprobar el estado emocional de aquellos que no pueden despedirse de sus familiares muertos por coronavirus.

Desde hace unos días en los entierros que se realizan en Barcelona hay una valla a tres metros del nicho para que los trabajadores funerarios puedan introducir los ataúdes respetando una distancia respecto a los familiares de los difuntos. Por el momento el número de entierros e incineraciones es el habitual.


Madrid incinera las 24 horas ante el gran número de cadáveres por el coronavirus (El Mundo)

LUIS F. DURÁN
Madrid
Actualizado Jueves, 19 marzo 2020 – 18:55

Los dos crematorios de la capital están trabajando todo el día debido al incremento de fallecimientos por lo que se ha reforzado la plantilla en los cementerios.

Entrada al tanatorio de la M-30 en Madrid. Javier Lizón / EFE
Incineraciones. El cementerio de Bérgamo, en Italia, colapsado por el coronavirus
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La empresa municipal funeraria de Madrid ha ampliado el horario de cremación durante las 24 horas del día y ha incrementado la plantilla para acometer este refuerzo de los servicios a raíz de la avalancha de muertes por el coronavirus con medio millar de óbitos. Los crematorios de la Almudena y del Sur no van a parar y se está incinerando a los fallecidos al día siguiente de morir sin que haya grandes retrasos, según un portavoz del Ayuntamiento de Madrid. “Por el momento vamos cubriendo todos los servicios, pese a lo cual se debe entender que se trata de una situación excepcional y que, aunque la funeraria municipal está poniendo todos los recursos posibles, no se descarta que llegue un momento en el que la espera se amplíe”, añadieron las mismas fuentes municipales.

La funeraria Los Remedios, que cuenta con el crematorio en Colmenar Viejo, si está dando 48 horas de demora para las incineraciones y la empresa Interfuneraria también está atendiendo los servicios de incineración sin retrasos. Al igual que el resto de empresas Parcesa, con tres crematorios en la región,también está haciendo las incineraciones en no más de 48 horas. En total en la Comunidad de Madrid hay 25 crematorios que pueden hacer cada día entre 8 y 10 incineraciones.

La empresa municipal de servicios funerarios de Madrid ha aumentado el personal en crematorios y cementerios, a través de la redistribución de turnos y de personal, lo que permite que todo esté cubierto sin ningún problema.

Además, se están tramitando y asistiendo los servicios de manera telemática (internet y teléfono), lo que está agilizando los procesos y permite que el personal tenga una distribución que cubra más áreas.

El Ayuntamiento de Madrid ya dio instrucciones a la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios para no celebrar velatorios de personas que hayan fallecido por coronavirus o tuvieran síntomas de enfermedades respiratorias.

El Consistorio elevó una consulta a la Comunidad de Madrid para dirimir la actuación al respecto de la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios de Madrid, y requirió para que no se celebrara ningún velatorio de personas confirmadas o con enfermedades respiratorias que se pudieran asemejar aunque no hubiera confirmación.