Enterrar a un ser querido en Gerona cuesta casi el doble que en Zamora (ABC)

Los tributos posmortem acrecientan la desigualdad fiscal entre las regiones y dividen a la opinión pública y los expertos
Érika MontañésS
Actualizado:02/11/2019 03:30hGUARDAR38

Morir en España tiene un precio: 3.300 euros de media
Al dolor de perder a un ser querido, muchas personas añaden en lo económico el grueso de impuestos y costes que deben abonar para sortear el pesaroso trance. En España, no cuesta lo mismo morirse en un lugar u otro de residencia, una denuncia que entonan estos días responsables fiscales, expertos y sociólogos con motivo de las celebraciones de Todos los Santos (ayer) y el de Difuntos (hoy). Sin embargo, se sigue sin tomar medidas desde la Administración para armonizar precios, tributos y recursos disponibles.

De media, según el informe que publica la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa), el precio medio en el país se acerca a los 3.500 euros por defunción. Este monto se dispara en Gerona, la provincia donde más se engorda el presupuesto por el sepelio, casi un 30% por encima de la media nacional.

El trabajo elaborado por la patronal de las aseguradoras señala que la cuantía varía con diferencias harto notables, incluso de un 70%. En concreto, las provincias donde resulta más costoso fallecer son, por este orden, Gerona (un 29,2% por encima de la media), Madrid (un 27,4% de más) y Barcelona (20,8%). Les siguen Lérida (19,4%) y Huesca (15,7%). En el lado opuesto se encuentran Zamora, donde el sepelio cuesta casi un 40% menos de la media, Santa Cruz de Tenerife (36,2%), Palencia (29,7%), Soria (27,1%) y Cuenca (26%).

Para el estudio, Unespa analizó 216.404 sepelios (de los 426.053 fallecimientos) ocurridos en 2018, una cantidad que representa en torno al 80% de los servicios que atendió el seguro en España durante el pasado ejercicio. El mismo anáisis, glosado por municipios de más de 250.000 habitantes, revela que Madrid, Vigo y Valencia son las ciudades donde fallecer resulta más costoso. En Bilbao, Murcia, Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria, Córdoba y Málaga, no obstante, el entierro cuesta menos que en el conjunto de país.

Además del sepelio, también los impuestos que conlleva heredar fluctúan mucho entre autonomías. El Impuesto de Sucesiones y Donaciones, transferido a las regiones, construye diferencias de miles de euros según la autonomía. En el caso de un soltero que hereda de su padre 800.000 euros (de los que 200.000 corresponden a la vivienda del finado) paga 0 euros en Andalucía y 155.393 euros en Aragón, la comunidad donde más se paga en este ejemplo. Una diferencia de cientos de miles de euros entre comunidades. Mientras, en Canarias, con 143 euros, o Madrid, donde se pagan 1.586 euros, frente a los 103.135 euros de Asturias.

Rebajas ya aprobadas
Ello ha hecho de este tributo uno de los más sensibles entre la opinión pública. Comunidades como Madrid han hecho bandera en los últimos años de bonificar el tributo con un 99% entre herederos directos, lo que ha llevado a los sucesivos gobernantes a una carrera «a la baja» por reducirlo, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez aboga por fijar un suelo y armonizar impuestos. Andalucía -con bonificación al 99% para las transmisiones entre abuelos, hijos y nietos este año-, Castilla y León -que ya ha iniciado trámites para suprimir el 99% del impuesto, y Galicia -con un mínimo exento de un millón de euros desde 2020 para familiares directos- han aprobado rebajas para eliminar el tributo. Canarias lo ha recuperado para 2020. Toda una trinchera política para un tributo cuya recaudación en 2017 ascendió a 2.458 millones de euros, un 0,2% del PIB, en la media de la OCDE y de la Eurozona.

El grupo de expertos para la financiación autonómica propuso una armonización del impuesto, en aras de acotar la brecha. Por su parte, el grupo de «sabios» para la reforma fiscal enfatizó que los tipos de Sucesiones en España eran los más altos de la OCDE -puede llegar a tipos del 81,6%-, por lo que instaba a bajarlos, pero también proponía recortar el umbral exento que fijan las comunidades hasta 20.000 euros, con tipos crecientes desde ahí. La clave era aumentar el número de personas que lo pagan con menos tipos.

Las diferencias entre comunidades han abierto la puerta a la pillería, si bien sortear el impuesto post mortem es más complicado de lo que parece. Los inspectores de Hacienda piden al Ministerio mayor dureza para perseguir a los que cambian ficticamente de residencia fiscal. A efectos de Sucesiones, los herederos tributarán en la autonomía donde más tiempo hubiera residido el fallecido en los cinco años inmediatos anteriores al deceso. Esta regla trata de evitar que una persona muy anciana o gravemente enferma decida cambiar de residencia para que sus herederos paguen menos.

Pero el impuesto sobre Sucesiones no es el único tributo que grava las herencias en España. Otro impuesto, menos conocido y que depende de cada ayuntamiento, también irrumpe en numerosos casos de forma más gravosa. Se trata del impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana, la llamada plusvalía municipal en su modalidad «mortis causa». Cuando el propietario de un inmueble fallece y lo transmite a sus herederos, estos deben pagar la apreciación del inmueble desde que el finado se hizo con la casa hasta que la lega. Esta modalidad de plusvalía municipal ingresa 600 millones al año, según los datos de grandes capitales. Solo en el Ayuntamiento de Madrid, los ingresos «mortis causa» de la plusvalía ascendieron a 166 millones en 2017, un 27% de la recaudación por plusvalía municipal (612 millones).

«Dado que se trata de un impuesto hoy en día fuertemente bonificado en muchas comunidades, la carga tributaria por el impuesto de plusvalías municipales puede superar en algunos casos el 1.000% de lo pagado en Sucesiones», reflexiona Juan José Rubio, catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha, miembro de las comisiones para las reformas de la financiación autonómica y local.


PROTAGONISTAS – JOSÉ M. ORTEGA Y LORENZO RUBIO

«Intentamos dar naturalidad a los fallecidos» (Diario Palentino)

Laura Burón
– sábado, 2 de noviembre de 2019
Tanatoésticos de Tanatorio de Palencia

La voluntad de los familiares motiva dos exhumaciones
Flores para los que viven en el recuerdo

El personal de Tanatorio de Palencia tiene la titulación necesaria para ejercer como tanatoestéticos, una profesión cada vez más reconocida y valorada. José Miguel Ortega, con 26 años de experiencia en el sector funerario, y Lorenzo Rubio Torres, que lleva nueve años y medio en la empresa, son dos de ellos.
¿Qué es un tanatoéstico?
J.M.O: Es la persona que se encarga de intentar suavizar las expresiones postmortem, que intenta dar naturalidad a los rostros de las personas fallecidas.
¿Cómo es la formación que han recibido para esta profesión?
L.R.T: Son cursos que la propia empresa ha ofrecido a los trabajadores de forma periódica de la mano de un profesional de la tanatoestética, por lo que cada vez abordamos unas nociones más avanzadas. La finalidad es que la familia no sufra un shock al ver el cuerpo de su ser querido.
¿Podría describirnos los distintos pasos que siguen en su labor como tanatoestéticos?
J.M.O: Lo primero que hacemos es higienizar el cuerpo, se le desinfecta y se le asea, y luego se le aplican las técnicas tanatoestéticas.
L.R.T.: Intentamos suavizar las rigideces típicas post mortem, los taponamientos y luego procedemos a la parte más estética, con la que camuflamos los moratones o posibles marcas, se les aplica color y en el caso de las mujeres se les da un poco de luz en el rostro.


La cremación emerge como alternativa a la sepultura (La Tribuna de Toledo)

Alvaro de la Paz
– domingo, 3 de noviembre de 2019
Alrededor del 40% de los sepelios en Toledo se realizan por incineración

El enterramiento pierde terreno frente a la pujanza de la incineración. La eclosión de esta práctica es palpable desde hace años, más si cabe en aquellos núcleos urbanos con mayor población. Una conjunción de factores explica la apuesta creciente por la cremación: la alternativa despega por su menor coste, el reducido impacto medioambiental y la debilidad del vínculo entre el emplazamiento definitivo de los fallecidos y los lugares de residencia de sus descendientes. En Toledo, la proporción de incineraciones respecto al total de sepelios alcanza el 40%, según las cifras que aportan los Servicios Funerarios San Román, líderes en esta actividad en la provincia. La diferencia entre las dos modalidades, entierro frente a cremación, se estrecha cada año. La ratio actual apunta a que se vienen celebrando seis de los primeros por cuatro de las segundas.
José María San Román, responsable de la funeraria que lleva su apellido y que acumula casi dos siglos de historia en Toledo y la provincia, lleva constando este aumento año tras año. Tal tendencia es una de las más sobresalientes en el sector. El empresario alude a la conciencia ecológica entre la ciudadanía como una de las causas que se sitúan detrás del auge de la incineración. Tal vez sea esta la primera, incluso por encima de la que alude al menor coste económico que tiene el proceso posterior al fallecimiento en una urna que en un nicho o una tumba. El cuidado por el medio ambiente es una preocupación que se ha imbricado en la sociedad. Los eventos funerarios responden a esta demanda con productos adaptados. «Tenemos cajas ecológicas y un proceso respetuoso con el medio ambiente que tiene un seguimiento por parte de las administraciones públicas», cuenta San Román.
El crecimiento de la incineración se observa tanto en la capital regional como en los municipios que integran la provincia, aunque en las zonas más urbanas la proporción de cremaciones es más elevada. Su coste se sitúa, según los datos ofrecidos por la compañía líder en Toledo, en los 445 euros. Por su parte, el entierro en un nicho alcanza los 540 euros –más el precio de la lápida, otros 400 euros más–, mientras que la compra de una sepultura se estima en alrededor de 3.700 euros. La adquisición de este terreno otorga al propietario su derecho de uso durante 75 años. Después de hacerse con la parcela, el poseedor ha de cargar con el coste de revestimiento, cuya cuantía se eleva por encima de los 6.000 euros.
«Las cenizas, además, no ocupan cuerpo: se ponen a un lado en tumbas o nichos», arguye San Román. Las peticiones que reciben para la prestación de este servicio han disparado el uso del crematorio con que cuenta el cementerio de Toledo. «A partir de 2020, nos gustaría poner un segundo incinerador para que haya dos hornos».


Las incineraciones se estancan en el 20% tras el gran auge de hace años (Hoy)

Después aumentar un 50% desde 2009 hasta 2016, la demanda de cremaciones es más sostenida en los últimos tiempos

CRISTINA NÚÑEZ Cáceres Domingo, 3 noviembre 2019, 09:30

El silencio de los cementerios es tan particular que existe un adjetivo para definirlo: sepulcral. Sin embargo estos días esos tranquilos lugares se llenan de vida y de flores para recordar a los que ya no están. Ayer fue el día de los difuntos y muchos visitaron el camposanto. Se trata de un acto íntimo que, en estas fechas, se convierte en colectivo. En Cáceres la opción de la inhumación sigue siendo mayoritaria frente a la incineración, que ha sufrido un estancamiento tras el auge de los últimos años.
Desde 2009 hasta 2016 el número de personas que fueron incineradas en la provincia se multiplicó. Sin embargo, desde entonces el crecimiento ha sido más leve. «Estamos bastante lejos de ciudades como Sevilla o Málaga, donde los porcentajes de cremaciones sobre personas fallecidas superan ampliamente el 50%, pero aquí ya se van acercando al 20-22%», indica Fernando Yaybek, director general del grupo Iniciativas Alcaesar (IA), la empresa que gestiona el único horno crematorio que hay en Cáceres ciudad y que se inauguró en el año 2005 en el cementerio. También gestiona uno de los dos que hay en Plasencia. «Se partía de niveles muy bajos, el crecimiento está siendo más lento».

Según sus datos el año pasado los restos mortales de unas 400 personas fueron incinerados en la ciudad de Cáceres. Ellos gestionaron también 200 incineraciones en Plasencia. Precisa este gerente que se da servicio desde estos crematorios a toda la provincia, e incluso a localidades de provincias limítrofes.

Según observa Yaybek cuando una familia elige la cremación para un allegado esa decisión tiene que ver con el deseo de la persona fallecida, «bien por sus creencias o por su sentido de respeto al medio ambiente ya que la cremación es más higiénica y ecológica que la inhumación». Uno de los aspectos que de partida podían disuadir de la incineración era la búsqueda de un lugar adecuado para depositar las cenizas. En el año 2006 el Vaticano manifestó su preferencia por la sepultura del cuerpo y prohibió arrojarlas al aire o al mar o guardarlas en casa. «La construcción de nuevos y modernos cementerios con espacios creados específicamente para esparcir las cenizas o depositar urnas biodegradables, así como el de las ceremonias que acompañan a dichos actos, también ayudan a cambiar la visión de las personas sobre la cremación», apunta Yaybek.

En la nueva ampliación del cementerio, que espera que pueda concluir dentro de un mes se va a inaugurar un espacio que se denomina ‘El bosque de la memoria’ en el que se van a poder depositar cenizas.

El precio de la incineración, que ronda en Cáceres unos 600 euros más gastos funerarios, es más económico, ya que el importe de un nicho ronda los 2.500 euros. «El valor de los nichos en los cementerios ha ido creciendo de forma inversamente proporcional al de la cremación, por lo que muchas familias deciden realizar la cremación por un factor puramente económico», señala este gerente.

Es un problema recurrente y sin visos de solución el de la falta de espacio en los cementerios españoles para dar sepultura a las personas que fallecen. Actualmente se están llevando a cabo las obras de la tercera ampliación del camposanto cacereño, que dotará a este recinto de 216 nuevos nichos y 160 osarios. Por tanto, cuando esté lista esta nueva parte desde 2011 a la actualidad se habrán añadido 864 nuevos nichos a los ya existentes.

Rituales laicos
Frente al ritual católico también va aumentando la demanda de despedidas en donde se introducen elementos laicos. «En la actualidad las ceremonias tradicionales tienden a complementarse con una parte laica, en donde las familias participan de una forma más activa y se realizan verdaderos y emotivos homenajes a la vida de la persona fallecida, se indica desde el grupo IA, que en los próximos meses va a llevar a cabo una reforma en la capilla del Tanatorio San Pedro de Alcántara de Cáceres para poder celebrar cualquier tipo de ceremonia, confesional o aconfesional, que sea solicitada. En el tanatorio que se encuentra frente a la estación de autobuses, Serfátima, que se abrió en el mes de febrero de 2017, se dispone de un salón sin connotaciones religiosas que está adaptado a las preferencias de cada credo o ritual y en donde se pueden celebrar despedidas civiles.

Desde el grupo IA precisan que no es habitual que se les soliciten ritos de otras confesiones más allá de la católica. «No es una tendencia que tenga mucha demanda, quizás porque las personas fallecidas con otras creencias religiosas tienden a fallecer o trasladarse a sus países de origen».

La cifra
400 personas fueron incineradas en el horno crematorio de Cáceres en el año 2018, según la empresa que gestiona este recinto, grupo IA (Iniciativas Alcaesar). El precio de una incineración ronda los 600 euros, una cifra más económica que los nichos, cuyo precio es de 2.500 euros.


El auge del turismo de cementerios (La Voz de Galicia)

Las visitas guiadas comenzaron en la necrópolis coruñesa de San Amaro en el 2012 y Pontedeume se acaba de sumar con un experiencia piloto el sábado, día de Difuntos
CESAR TOIMIL

CARMELA LÓPEZ
FERROL / LA VOZ 04/11/2019 11:48 H

El necroturismo o turismo de cementerios, de gran tradición en muchos países de Europa, comenzó a dar sus primeros pasos en España hace cinco años. Galicia, donde el culto a los muertos estuvo muy limitado al ámbito familiar durante siglos, tardó más tiempo en abrirse a las visitas organizadas, que ahora están despuntando.

El cementerio de San Amaro fue el pionero. En el 2012, con motivo de la celebración de su bicentenario, la Concejalía de Cultura de A Coruña puso en marcha unos recorridos teatralizados de carácter gratuito que se realizan los sábados por la tarde -20.30 horas en invierno y 21.30 durante el verano-. La iniciativa resultó tan exitosa que las 30 plazas habilitadas para cada jornada ya están reservadas hasta el 31 de diciembre.

El encargado de conducir las visitas guiadas es Suso Martínez, quien, caracterizado para la ocasión, encarna el ánima en pena de Fiz de Cotobelo, guía de Santas Compañas y personaje de la obra El bosque animado, de Wenceslao Fernández Flórez.

Por su parte, en el cementerio de Boisaca, en Santiago de Compostela, también se organizan visitas de forma esporádica, en una ruta por el patrimonio funerario en la que en ocasiones participan alumnos de la Universidad.

Y el Concello de Pontedeume se ha sumado ahora al necroturismo, con una visita guiada de carácter experimental que se celebró el pasado sábado, coincidiendo con el día de Difuntos. El objetivo es promocionar la extraordinaria arquitectura de su necrópolis del siglo XIX, que contiene elementos constructivos muy singulares, así como la historia y las leyendas que se fueron forjando a lo largo de los años.

Entre los elementos más singulares del cementerio eumés figura la capilla, que pertenecía a la iglesia conventual de San Agustín y fue trasladada al camposanto, así como varios panteones de diferentes estilos arquitectónico, entre los que figuran uno del neoegipcio y otro del neogótico. La ruta también incluye la visita al llamado «cementerio dos nenos ou anxiños», y la pretensión del Concello es que el cementerio se convierta en un atractivo más, tanto para los vecinos como para los visitantes, como ya lo son el castillo y el torreón de los Andrade.


Los vecinos reúnen 600 firmas contra la ubicación del nuevo tanatorio de Toral (Diario de León)

La campaña vecinal contra el tanatorio no se detiene

MARÍA CARRO
04/11/19

m. c. | ponferrada

Los vecinos de Toral de los Vados que han iniciado una campaña contra la construcción de un tanatorio en el entorno de varias viviendas unifamiliares ubicadas en la calle de la Iglesia Vieja siguen adelante con su particular cruzada y han conseguido reunir 600 firmas entre vecinos de la localidad y otros pueblos limítrofes. Apoyos de otros ciudadanos que serán enviados al Procurador del Común, que ha abierto un expediente después de la queja formal presentada por los vecinos afectados por este proyecto.

También han colocado carteles en varios emplazamientos, incluida la parcela en la que quiere construir el velatorio y han abierto una recogida de firmas en la plataforma Change.org, donde vuelven a explicar los motivos de su protesta. Insisten en que no están en contra de que se haga un nuevo tanatorio, sino en la ubicación que se ha elegido. Por ello han registrado ya 14 instancias en el Ayuntamiento para que se corrija un error en la publicación del BOP y con ello se abre un nuevo período de alegaciones.


Torrejón de Ardoz | ‘Las mil caras del luto’, un recorrido por las tradiciones y la cultura funeraria en el mundo (Soy-de-com.)

La exposición, promovida por Albia Servicios Funerarios en colaboración con la Agencia EFE, aboga por la superación de la muerte en su concepción más negativa

lunes, 4 de noviembre de 2019 Torrejón de Ardoz

• La exposición, promovida por Albia Servicios Funerarios en colaboración con la Agencia EFE, aboga por la superación de la muerte en su concepción más negativa
• La muestra se exhibirá en La Caja del Arte desde el 5 de noviembre y estará abierta hasta final de mes

La exposición fotográfica Las mil caras del luto presenta un interesante mapa de las tradiciones mortuorias a nivel internacional, entendidas como parte de nuestras costumbres. Con La Caja del Arte [de Torrejón] como escaparate, la muestra comenzará el próximo 5 de noviembre y podrá ser visitada durante todo el mes. Además de este espacio, los interesados también podrán disfrutar de una pequeña parte del reportaje en el Tanatorio-Crematorio Municipal de Torrejón De Ardoz, donde Albia, como concesionaria del mismo, colocará algunas de las instantáneas.

La propuesta está compuesta por 22 imágenes. De ellas, la mayoría han sido extraídas del archivo de la Agencia EFE, a las que se añaden algunas aportaciones que han cedido los propios empleados de Albia.

La exposición estará abierta desde el 5 de noviembre
La colección ilustra la riqueza de la cultura funeraria a nivel internacional y busca romper el tabú de la muerte entendiéndola como parte de nuestras costumbres. En ella, festivales sobre el día de los difuntos en Japón y China, ataúdes reconvertidos en obras de arte en Ghana, casas para albergar fallecidos en Indonesia o los diferentes colores que se utilizan para vestir el luto por el fallecimiento de un familiar son algunos de los temas retratados.

Como parte de su filosofía, Albia realiza una labor de difusión y concienciación, en distintos ámbitos culturales y sociales, sobre la importancia del servicio funerario, poniendo en valor el respeto a las tradiciones y los deseos de cada familia a la hora de diseñar la despedida de su ser querido. Su razón de ser es garantizar tranquilidad mediante una labor profesional y emocionalmente excelente. Hacer sentir a familiares y amigos que se despiden de un ser querido con dignidad y respeto y acompañarlos en los primeros pasos del duelo.

Las mil caras del luto es, en definitiva, una invitación a la revisión de las ideas preestablecidas y a redescubrir la cultura mortuoria como arte y tradición.


El Ayuntamiento de Alonsotegi tira la toalla y tramitará la licencia del crematorio (El Correo)

PEDRO URRESTI
Pierde la batalla legal, no recurre y deja la autorización definitiva del horno de finados en manos de Salud y Medio Ambiente del Gobierno vasco

JOSU GARCÍA Martes, 5 noviembre 2019, 22:16

El Ayuntamiento de Alonsotegi trasladó ayer su convencimiento de que no le queda más remedio que tramitar la licencia solicitada por una funeraria para instalar un crematorio en el barrio de Arbuio, después de que los jueces le hayan dado la razón a la empresa de pompas fúnebres hasta en dos ocasiones. La última sentencia se convirtió hace unos días en firme, puesto que el Consistorio decidió no recurrirla en casación ante el Supremo. Hace seis años, la Administración local denegó los permisos solicitados y se opuso de manera frontal a esta iniciativa privada. Los vecinos del pueblo también se movilizaron para tratar de frenar el horno de finados.
El caso se judicializó, pero, antes del verano, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) dejó claro que los responsables municipales no actuaron entonces, en 2013, de acuerdo a la legalidad y que lo que procede ahora es tramitar los permisos. En principio, el Consistorio no tiene previsto ninguna medida para cambiar la normativa a corto plazo y evitar que el crematorio salga adelante.

Así lo reconoció el alcalde, Joseba Urbieta, que aseguró ayer que el organismo municipal «acatará la resolución de los magistrados» y trasladará la petición para su funcionamiento al Gobierno vasco, tal y como marca el procedimiento administrativo, y que si los departamentos de Salud y Medio Ambiente no ponen ningún impedimento, el Ayuntamiento tendrá que dar el visto bueno definitivo. Urbieta manifestó también que el equipo de gobierno (la alianza entre el PNV y el PSE permitió a los jeltzales lograr la alcaldía sin haber sido la lista más votada) «apoyará a los vecinos, dentro de lo que podamos».

El regidor afirmó que, pese al revés judicial, «no quiere decir que Alonsotegi vaya a tener un crematorio mañana mismo, ni mucho menos». En este sentido, hizo hincapié en que «queda todavía un largo camino por recorrer», en alusión a los informes favorables necesarios del Gobierno vasco. No obstante, el alcalde dejó claro que no habrá más movimientos ni reparos por parte de esta institución. «Como hemos hecho hasta ahora, nos limitaremos a cumplir y a hacer cumplir la ley».

«Nos limitaremos a cumplir y a hacer cumplir la ley», afirma el alcalde
A 25 metros de viviendas
El crematorio es un proyecto de Funeraria Aranguren. De salir adelante, se ubicaría a escasos 25 metros de unas viviendas que se levantan junto a la carretera vieja que conduce a Zaramillo. En Arbuio hubo y hay una fuerte contestación social. En 2003, las movilizaciones fueron multitudinarias, si se tiene en cuenta la limitada población de este núcleo urbano (unos 300 vecinos). Ahora todo apunta a que las protestas volverán a la calle.

Hace seis años, la Corporación se posicionó en contra, tras prosperar en diciembre de 2012 una declaración firmada por todas las fuerzas políticas con representación entonces en la localidad (PNV, EH Bildu, PSE y un grupo independiente) en la que se repudiaba el equipamiento. El equipo de gobierno justificó su decisión en base a un informe técnico y jurídico en el que se aseguraba que el plan contenía «un conjunto de indefiniciones, contradicciones y errores que no han sido subsanados». Y se añadía que el proyecto de horno resultaba «absolutamente inadecuado e inespecífico». Los jueces rechazaron después este planteamiento y advirtieron de que se había tomado una decisión arbitraria, contraria a procedimiento y que generó indefensión a Funeraria Aranguren.


Los ecologistas piden que se retire la licencia al crematorio de la Pola (La Nueva España)

Pola De Siero, A. Illescas 06.11.2019 | 01:13La Coordinadora Ecologista de Asturias ha solicitado al Ayuntamiento de Siero la suspensión de los efectos de la licencia de obras, la licencia de uso común especial y la licencia de uso provisional para la apertura del horno incinerador en Pola de Siero, en la carretera de Valdesoto, contra el que habían presentado alegaciones numerosos vecinos. Este crematorio se situaría “a menos de cien metros del campo de fútbol del Bayu, a menos de 270 de las primeras viviendas y a menos de 378 metros de los centros educativos”, lo que, según los ecologistas, supone un incumplimiento del Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria. Este Reglamento de ámbito estatal, vigente en el momento de la solicitud de licencias, “establece que los cementerios e instalaciones auxiliares, como es esta, deben ubicarse en terrenos alejados al menos a 500 metros de cualquier vivienda habitada”.

La Coordinadora destaca su preocupación sobre posibles riesgos para la salud de los vecinos: “Es preocupante que el Ayuntamiento no haya tenido en cuanta que se trata de una actividad nociva”. En base a esto no descartan ejercer acciones judiciales.


Fundación Mémora organiza la jornada “Ciudades que cuidan” (Revista Funeraria)

Por Redacción2
En Noticias,
Nov 06, 2019

Según datos de las Naciones Unidas, el 13% de la población mundial actual es mayor de 60 años y, para 2050, la población de séniors superará el 25% del total. Por lo general, las personas mayores suelen estar más expuestas a situaciones de menor apoyo y, en consecuencia, mayor aislamiento social. En España hay más de 850.000 mayores de 80 años que viven solos y muchos presentan problemas de movilidad que les impiden salir de casa sin ayuda. La soledad está en alza en todo el mundo occidental y en nuestro país, el 28,8% de las mujeres mayores y el 14,7% de los hombres mayores vive en soledad. Afrontar el envejecimiento requiere, por tanto, de cambios en el modelo de atención y un compromiso político y social para garantizar la calidad de la atención y acompañamiento a las personas mayores.
En este contexto, durante la mañana de hoy, 6 de noviembre, la Fundación Mémora ha presentado en el Auditorio de la Fundación Botín en Madrid el Observatorio Ciudades que Cuidan en el marco de celebración de una jornada monográfica bajo el mismo nombre para contribuir, de manera activa, a la promoción de políticas y programas de atención al envejecimiento que favorezcan el acompañamiento de las personas mayores en situación de vulnerabilidad y/o en el proceso final de vida.

“Desde la Fundación Mémora queremos impulsar los múltiples proyectos sociales para ayudar a la sociedad, dar soporte y mejorar la atención a las personas y familias en situación de proceso de final de vida. A través de Ciudades que Cuidan pretendemos facilitar el cambio social en el abordaje de esta etapa” afirma Juan Jesús Domingo, consejero delegado de Grupo Mémora.

La jornada ha contado con la asistencia de más de 200 especialistas en el abordaje de soledad no deseada y de proceso final de vida para intercambiar ideas y reflexionar sobre las necesidades actuales a la hora de crear este nuevo modelo de atención. Además de las ponencias principales, se han realizado dos mesas redondas que han permitido conocer la experiencia de entidades sociosanitarias y del tercer sector, así como de administraciones públicas, que ya han empezado a diseñar iniciativas que aborden y solucionen esta realidad. Han estado presentes en la inauguración, Juan Jesús Domingo, Consejero Delegado de Mémora; Santiago Torres, presidente de la Fundación Mémora, y la Secretaria de Estado de Servicios Sociales, Ana I. Lima Fernández

Por otro lado, en cuanto a las intervenciones, Julio Gómez, coordinador de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi (Vizcaya), ha matizado que “la creación de estos modelos de atención no solo se basa en crear servicios. La clave del éxito está en extender la responsabilidad del cuidado de la vida a todos los ámbitos y a todas las partes que conformamos la sociedad. De manera conjunta debemos reconocer nuestra capacidad y promover la solidaridad y la reciprocidad. En este sentido, la colaboración conjunta entre entidades nos ayudará a implementar medidas que contemplen la atención al final de vida”.

Por su parte, Victoria Camps, catedrática en Filosofía, Consejera Permanente del Consejo de Estado, presidenta de la Fundación Victor Grifols y expresidenta del Comité de Bioética de España, ha destacado que, “con el paso de los años las personas hemos perdido la capacidad de cuidar, un valor que siempre ha estado intrínseco en el ser humano, y poco a poco se ha normalizado la idea de que los cuidados no son una responsabilidad de la comunidad. Esto ha supuesto normalizar las situaciones de soledad, envejecer en residencias en lugar de en el domicilio o profesionalizar los cuidados. Ante esta realidad, debemos recuperar el valor del cuidado, este debe ser el centro del valor ético. Todos debemos dar y recibir cuidados a lo largo de la vida, y especialmente en situaciones de vulnerabilidad”.

“Ciudades que Cuidan define un nuevo marco conceptual basado en dos modelos existentes: las ‘Ciudades Amigables’ impulsadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para promover un envejecimiento activo y saludable y las ‘Ciudades Compasivas-Cuidadoras’, un movimiento social internacional que involucra a los ciudadanos en la creación de comunidades para atender la enfermedad avanzada y la fase final de la vida a través de la provisión de cuidados y acompañamiento. En este contexto, las Ciudades Amigables han de ser Ciudades Compasivas al final de la vida y las Ciudades Compasivas-Cuidadoras han de ser Ciudades Amigables. De aquí se deriva el concepto de Ciudades que Cuidan”, explica Santiago de Torres, presidente de la Fundación Mémora y médico experto en gestión sanitaria y salud digital.

Asimismo, estos nuevos modelos de atención en el final de vida dan respuesta a dos Objetivos de Desarrollo Sostenible como son el de Salud y Bienestar y el de Ciudades y Comunidades Sostenibles.

Por último, José Antonio Lorente, catedrático de Medicina Legal y forense de la Universidad de Granada, ha clausurado el acto reafirmando la necesidad y el compromiso conjunto de la sociedad a la hora de identificar problemas para poder diseñar y ofrecer soluciones en el ámbito de la soledad no deseada en el proceso final de vida.

Recordar que Domingo intervino el  pasado 2 de octubre en la I Jornada sobre Salud y Bienestar Emocional, dedicada al bienestar y las emociones, donde precisamente presentó el proyecto ‘Ciudades compasivas-Ciudades cuidadoras’.