Titulares

Entierros sin familiares y con videollamada (Hoy)

Soledad. El sector funerario trata de dar alternativas para aliviar las limitaciones impuestas por la COVID-19 para dar el último adiós a los seres queridos

Entierro celebrado el pasado lunes en Cáceres con solo tres familiares acompañando el féretro. / HOY

CRISTINA NÚÑEZ
Los familiares que despiden a sus seres queridos desde que comenzó la pandemia afrontan un dolor que tiene una doble dimensión: a la pérdida en sí misma se une el no poder hacer velatorios ni funerales en los que se reúnan todas las personas que formaron parte de alguna manera de la vida del fallecido. El estado de alarma establecido por el Gobierno para evitar la propagación del coronavirus ha cambiado por completo el ritual de despedida de los difuntos, y ha eliminado de un plumazo las escenas más habituales de los sepelios, llenas de personas que acuden a ofrecer sus condolencias. Los velatorios están prohibidos durante este periodo para evitar que el contacto físico haga propagarse al virus.
La soledad marca las despedidas de estos días, sean personas fallecidas a causa de la COVID-19 o no. La comitiva para el enterramiento o incineración se restringe a un máximo de tres familiares o allegados, además del sacerdote, que deberán respetar siempre la distancia social de uno a dos metros entre ellos.

Estos días solamente hay un breve responso antes de que el cuerpo reciba sepultura o pase al crematorio. No hay ceremonias en iglesias ni parroquias ni en los tanatorios.

Según explica a este diario Fernando Yaybek, director general en Extremadura del grupo Iniciativas Alcaesar (IA), que en la región tiene 42 establecimientos entre tanatorios y los crematorios de Cáceres y Plasencia, la situación ha obligado, en algunos casos, a celebrar entierros sin presencia alguna de familiares. Los motivos, tal y como explica Yaybek, son variados. En algunos cementerios, si la muerte ha sido causada por COVID-19, no permiten el acceso a ningún familiar.

Lejanía

En otros casos la ausencia total de personas en este momento postrero tiene que ver con el distanciamiento físico. «Son personas que a lo mejor residían en Madrid y murieron allí, pero proceden de la región y vienen aquí a enterrarse». Se ha dado el caso, explica, de que los familiares estén afectados por COVID-19 o haciendo la cuarentena de manera preventiva y no se pueden trasladar a dar el último adiós. En estas despedidas «solamente está el enterrador del cementerio, el personal funerario y el sacerdote en algunos casos».

Las empresas del sector están intentando dar respuesta de alguna forma a las circunstancias impuestas por la pandemia, buscando algunas alternativas. Así, por ejemplo, en unos siete casos en la región se ha recurrido ya al uso de la videollamada para poder mostrar esos momentos a los familiares. El grupo IA ha ofrecido este servicio estos días.

La construcción del duelo, ese trámite íntimo que permite hacerse a la idea de que esa persona querida ya no está, necesita un ritual de despedida. «Los velatorios lo que hacen es preparar a esas personas para el duelo, es el tiempo que necesita alguien de ir asimilando lo que acaba de ocurrir». En muchos casos, indica Yaybek, se ha dado la situación de personas que han dejado a su familiar en el hospital, que no han podido acompañarle durante el curso de la enfermedad y que no puede ni despedirse porque le han avisado por teléfono de que ha fallecido. «Las tecnologías nos han ayudado muchísimo en estos tiempos de confinamiento para estar en contacto con los demás y en el apartado funerario también ha ayudado mucho, porque ha permitido estar cerca de las personas en ese momento en el que no son posibles un abrazo ni la presencia», indica Yaybek.

El período de tiempo en el que los cuerpos permanecen en los tanatorios se ha reducido en estas fechas de pandemia, porque la nueva disposición abolió que tuvieran que pasar 24 horas para hacer la inhumación o la cremación de alguien, lo cual hace que el impacto del fallecimiento pueda ser aún mayor.

Durante estos días también se han suprimido técnicas de tanatopraxia o tanatoestética, es decir, la reconstrucción o el acondicionamiento del cadáver. En todo caso, y pese a que no haya ceremonia, los tanatorios son necesarios y punto obligado en el proceso funerario. «El procedimiento marca que los cuerpos tengan que permanecer desde el lugar del fallecimiento hasta el sepelio en una instalación, y preferentemente en cámara refrigerada».

Ventana del recuerdo
Desde hace un tiempo este grupo funerario cuenta con un recurso que permite la despedida a los difuntos aunque no se pueda acudir en persona al sepelio. Se trata de la ventana del recuerdo, un recurso a través de su página web por el que los familiares y amigos pueden participar de la despedida del fallecido a través de mensajes de condolencia y el envío de una flor de forma gratuita. Antes de la irrupción de la COVID-19 esos símbolos se entregaban el día del funeral, pero en estos momentos la funeraria entrega los mensajes después del sepelio o en algunos casos a domicilio. «Se intenta que esa familia se sienta un poco acompañada aunque sea en la lejanía recibiendo esos mensajes de ánimo».

Respecto a la utilización de flores en los funerales, aunque las floristerías no están llevando a cabo un servicio de cara al público, esta empresa cuenta con personal propio para este asunto y los féretros pueden lucir centros o coronas.


La funeraria de Palma ha activado el protocolo por coronavirus en 174 ocasiones (Diario de Mallorca)

Las inhumaciones han aumentado un 66% durante el estado de alarma
Ep/Palma 24.04.2020 | 14:53
Hila y Jarabo han visitado la Funeraria. Ayuntamiento de Palma

El alcalde de Palma, José Hila, ha agradecido este viernes el esfuerzo de la Empresa Funeraria Municipal (EFM), que ha activado el protocolo COVID-19 en 174 ocasiones desde que se decretó el estado de alarma.

Previamente se activó con otros tres casos, los días previos a la alarma sanitaria (a partir del 11 de marzo). Este hecho ha obligado a redimensionar los turnos de trabajo de sus empleados, con el fin de evitar las demoras del servicio.

De este modo, la EFM ha incrementado hasta un 66 por ciento su capacidad de trabajo en cuanto a las inhumaciones, y hasta un 62 por ciento la capacidad de incineraciones. Según el Ayuntamiento, el aumento de capacidad se ha hecho “sin que en ningún momento haya faltado material de seguridad o de higiene”.

Hila ha visitado las instalaciones de la EFM junto al concejal de Participación Ciudadana y Gobierno Interior, Alberto Jarabo, para trasladar el agradecimiento del Ayuntamiento por el trabajo para dar respuesta a la crisis sanitaria.

El alcalde ha declarado que estos trabajadores “son la última parte de la cadena sanitaria, son esenciales”, y ha defendido que ha quedado “demostrado que era más necesario que nunca que existiera una empresa funeraria municipal, porque es quien está dando una mejor respuesta a la ciudadanía en estos momentos tan complejos y delicados”.

Hila ha prometido trabajar para “reforzar y mejorar el servicio” de la EFM para que sea “aún más fuerte”.


La realidad de la pandemia en las funerarias: “Hay muchos más muertos de los que dicen” (El Mundo)

VÍCTOR MONDELO
@VMondelo
Barcelona
Actualizado Sábado, 25 abril 2020 – 09:51

El sector funerario está convencido de que la mortandad por el coronavirus acabará superando, en mucho, lo que reflejan las estadísticas oficiales del Gobierno

Dos operarios junto a un féretro en el tanatorio de San Juan de la Cruz, en Segovia. REUTERS
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Datos. Las autonomías suman más de 11.300 muertos en residencias de mayores
«Esto es mucho más grande de lo que están diciendo. La magnitud de lo que está sucediendo es mucho mayor a lo que antes se decía sin tener en cuenta las muertes fuera del hospital, y sigue siendo superior a lo que están diciendo ahora». El sector funerario no alberga dudas: la mortandad provocada por la crisis sanitaria acabará superando, en mucho, lo que reflejan las estadísticas oficiales del Gobierno, incluso tras la corrección realizada para incorporar fallecimientos en geriátricos y domicilios.

Habla con meridiana claridad Fernando Sánchez, director de comunicación del Grupo Mémora, el principal operador funerario de la Península Ibérica, con 140 tanatorios en España y Portugal. «En Barcelona hemos multiplicado por cinco el número de defunciones. De 40 de media hemos pasado a días de más de 200. Eso sigue sin cuadrar con las cifras que ahora se están dando. Todavía estamos lejos de la realidad», prosigue el portavoz de Mémora, quien, además, subraya cómo el coronavirus está teniendo una «incidencia global» en el aumento de la mortalidad en España, no sólo por los fallecidos que causa directamente el virus, sino por otras muchas muertes indirectas generadas por la crisis sanitaria. «Están los que mueren por Covid-19, por causas vinculadas al Covid y luego los que mueren por no haber podido ir a un hospital por estar colapsado, o los que no se atreven a ir con síntomas de infarto y acaban muriendo en casa. Hay una serie de muertes colaterales a esta crisis del Covid que hace que la mortalidad sea mucho más elevada», certifica Sánchez tras comprobar de primera mano la evolución de la pandemia en su amplia red de tanatorios.

Coincide en su diagnóstico Josep Maria Mons, presidente de la Asociación de Empresas de Servicios Funerarios de Cataluña (Asfuncat), la comunidad autónoma que el pasado jueves hizo aflorar en sólo 24 horas más de 3.000 nuevos fallecidos tras incorporar a su cómputo los datos aportados por las funerarias desde el pasado 1 de abril. Una fórmula que también está empleando la Comunidad de Madrid, que aseguró haber notificado hasta 3.000 muertos en geriátricos a Sanidad sin que se hubieran incorporado a la estadística del Ministerio.

«Nos sorprendía mucho el número de defunciones oficiales cuando estábamos viendo un aumento de trabajo mucho más considerable de lo que se estaba transmitiendo. Veíamos que los datos que se estaban dando distaban mucho de la realidad. En los geriátricos y los domicilios se estaban produciendo muchas muertes. La fotografía de ahora es más real», sostiene Mons.

«Y hay un retraso en la información. Yo sigo viendo cada noche las cifras del Departamento de Salud de la Generalitat y me siguen sin cuadrar», insiste el portavoz de Mémora en conversación con EL MUNDO.

Pese a su evidente aportación a la hora de dar publicidad a fallecimientos que el Gobierno no estaba admitiendo, las funerarias consideran que la Administración cuenta con herramientas propias para contabilizar los fallecidos sin tener que trasladar esa responsabilidad a los tanatorios. «Nos resulta altamente sorprendente que tengamos que ser la fuente de información oficial del número de fallecidos», confiesa Sánchez, que tilda la decisión de Cataluña o de la Comunidad de Madrid de «surrealista» y se pregunta por qué no se acude a los Registros Civiles para conocer el número real de fallecidos, ya que todo certificado de defunción tiene que estar en su poder y, por tanto, en manos de la Administración.

«El rigor de nuestros datos es limitado. Somos funerarios, no médicos, y transcribimos lo que ponen los médicos en el certificado de defunción. Enviamos los positivos y los sospechosos a la Generalitat, que es quien hace la criba», cuenta el presidente de Asfuncat. «Algunos partes te indican ‘Covid’; otros ‘Posible Covid’; y otros, patologías compatibles, como neumonía o disnea», pero nosotros sólo podemos reflejar lo que pone literalmente, completa el portavoz de Mémora. De ahí que la estadística de la Generalitat incluya 521 muertes «no clasificables por falta de información».


Muere el conductor del coche fúnebre que ha sufrido un accidente en Albacete (El Digital de Albacete)

en Albacete
Portada, ultima hora 25 abril, 2020
Este sábado El Digital de Albacete les informaba del grave accidente de tráfico ocurrido en la Carretera de Jaén, a la altura de la empresa Albafrost, dirección Balazote.

El suceso ha ocurrido a las 13:00 cuando un coche fúnebre ha chocado contra un camión, resultando gravemente herido el conductor del vehículo funerario, de unos 50 años, que tras ser desencarcelado por los bomberos ha sido trasladado al Hospital de Albacete, donde a pesar de los esfuerzos de los médicos, ha fallecido según ha podido confirmar este medio.

Por otro lado, el conductor del camión, de 49 años, ha sufrido un fuerte golpe en la cabeza y también ha sido trasladado al Complejo Hospitalario donde ha recibido varios puntos de sutura.

Conmoción en el sector funerario de Albacete: “Agustín era un buen profesional apreciado y querido por todos”
El sector funerario de Albacete está de luto tras el fallecimiento este sábado en accidente de tráfico de un profesional muy querido y apreciado entre los profesionales de este oficio que tanto está dando durante la pandemia.

Desde la Asociación de Servicios Funerarios de Albacete y provincia, su Secretario, Manuel González, ha querido reconocer la valía de este profesional que hoy ha fallecido. “Agustín era un buen profesional de muy buen talante que era apreciado y querido por todo el sector”, incide González, que afirma que “desde la Asociación lamentamos profundamente su pérdida, que llega en unos duros momentos que el sector está atravesando, ya que no podemos hacer los servicios como nos gustaría, con las medidas  de acompañamiento a las familias que las medidas ante el coronavirus impiden”.

Sin duda el sector funerario, con menos relevancia pública que otros sectores esenciales, es uno de los pilares básicos en esta pandemia de coronavirus. Empresas y profesionales de toda la provincia, no escatiman esfuerzos para atender el incremento de servicios registrados y poder atender a las familias de los fallecidos en unas situaciones de despedida tan restrictivas como las dictadas en el Estado de Alarma.


La pandemia, en el cementerio de Torrero: “Estos días solo saco en claro que la vida es muy frágil” (Heraldo)

Los trabajadores del mayor camposanto de Aragón toman aire tras varias semanas de jornadas maratonianas que les dejaron “agotados física y psicológicamente”.
ACTUALIZADA 26/4/2020 A LAS 02:00
JAVIER L. VELASCO

El cementerio de Torrero sobrevive a la pandemia del coronavirus
Los días de pandemia son especialmente duros en el cementerio de Torrero. Aunque sus trabajadores tienen la piel curtida, el panorama que viven es tan extraordinario que resulta imposible abstraerse. Pocos consiguen no llevarse el trabajo a casa en la cabeza. El camposanto más grande de Aragón ha conseguido tomar algo de aire esta semana, tras varias jornadas en las que ha batido todos sus récords. El pico de la pandemia del coronavirus en Aragón hizo que los cadáveres se acumularan como nunca antes había sucedido en su historia reciente. Pese a ello, el recinto municipal consiguió evitar el colapso.

Eliseo Andrés es encargado de mantenimiento e incineración de Torrero. Ha llegado a hacer jornadas de más de 15 horas para sacar adelante el trabajo acumulado en los hornos crematorios. “Nos ha pasado factura, estamos agotados física y psicológicamente”, admite. Durante esos días críticos llegaron a hacer 28 incineraciones cada jornada, cuando las prescripciones técnicas de los hornos recomiendan no superar las 20, y cuando habitualmente se hacen entre 8 y 16.

Los cuatro turnos habituales de incineración se fueron ampliando sucesivamente hasta convertirse en siete, de tal manera que los hornos empezaban a funcionar a las 6.00 y dejaban de hacerlo a las 4.00, 22 horas después. “Ha sido terrible, porque pasaba una semana, y otra, y otra, y el trabajo no bajaba. Eso nos iba minando”, recuerda Eliseo.

Arredondo “En el caso del coronavirus, hay que tener cuidado con las exequias”

Adjudicada por urgencia la construcción de 216 nichos en el cementerio de Huesca
Aunque están acostumbrados al trabajo que les toca, estos días tienen que hacer un esfuerzo extra para blindar su cabeza al sufrimiento que se genera a su alrededor. “Intentas hacerlo de forma mecánica y solo pensar que tienes que incinerar a otros cuatro más, porque si no es imposible. Pero también somos humanos”, señala. Alfredo Labella, responsable de las brigadas del cementerio, coincide: “No podemos empatizar con todo el que pasa por aquí, porque si no duraríamos dos días”. “Del trabajo de estos días solo sacas en claro que la vida es muy frágil”, concluye Eliseo.

El día a día de todos los empleados de Torrero ha cambiado de forma radical. Desde que entró el primer cadáver con Covid-19, han pasado muchas cosas. Aquel 6 de marzo, Carlos Lobera, gerente del tanatorio, recuerda que le llamaron de la funeraria a la que le tocó el servicio diciendo que “no sabían qué hacer” con el cadáver. “Los primeros días fueron los más complicados, porque aún venían los familiares, iban cambiando los protocolos…”, rememora.

Ahora todo está más claro. Los cuerpos llegan al cementerio con un protocolo de recogida que se empieza a aplicar en el hospital, en la residencia o en la vivienda en la que se produce el fallecimiento. Allí los cadáveres se meten en un saco sanitario especial, el ataúd se desinfecta, se precinta y ya no se vuelve a abrir.

En Torrero, todos los ‘ataúdes-Covid’ esperan en una sala frigorífica a que llegue su turno. La cinta que los rodea, generalmente gris, los identifica. En el momento más crítico, llegó a haber 89 fallecidos en total, lo que supuso que se acumulara una espera de tres días para incinerar. «Nunca nos había pasado», confirma el gerente del tanatorio.

En el peor momento de la pandemia se acumularon 89 cadáveres, lo que supuso una espera de tres días para incinerar
Si llegan de una residencia, es la funeraria la que se encarga de ese protocolo de recogida. Los trabajadores de estas empresas están acostumbrados a vivir situaciones duras, pero lo de estos días también es distinto para ellos. “Su trabajo me ha impactado, porque a muchos abuelos los recogen en sus residencias en situaciones precarias, sobre todo al principio”, explica Eliseo.

La situación es complicada para todas las personas que trabajan en torno a la muerte, pero también, lógicamente, para los familiares de los fallecidos. Al dolor de la pérdida del ser querido se unen las circunstancias en las que se produce. Muchas veces sin posibilidad de despedirse ni en vida ni en muerte, ya que las visitas a residencias y hospitales están prohibidas, y al cementerio solo pueden acudir tres familiares.

Así, la imagen de las inhumaciones es aún más triste de lo habitual, con apenas tres personas situadas a una distancia prudencial, separadas por una cinta roja y blanca y observando cómo completan el proceso unos trabajadores enfundados en grandes trajes de protección blancos.

“En muchos casos no los ven durante la enfermedad, y cuando llegan aquí no se pueden despedir, no se puede abrir la caja… Se organizan pequeños responsos, pero se hace muy duro no poder decir adiós”, apunta el gerente del tanatorio, quien señala que estos días en Torrero se respira “una tristeza muy profunda, mezclada con rabia y resignación”.


Sesenta fallecidos en Madrid han sido incinerados en el Tanatorio (Diario de Jerez)

Las instalaciones han recibido desde Madrid tres camiones frigoríficos con cadáveres desde el inicio de la crisis

MANUEL MOURE Jerez, 26 Abril, 2020 – 04:30h

Unas sesenta personas fallecidas en Madrid han sido incineradas en las instalaciones del Tanatorio de Jerez desde que comenzara la actual crisis sanitaria. En total, las instalaciones jerezanas, ubicadas en la antigua circunvalación de Jerez y con rápida conexión con la autovía A-4 Cádiz-Madrid, ha recibido tres camiones frigoríficos con fallecidos, el último de ellos hace ya diez días. El primero de ellos, según pudo saber Diario de Jerez llegó con quince cadáveres y los dos siguientes con algo más de una veintena.Según es público y notorio, la dureza que la pandemia mostró en Madrid durante las primeras semanas provocó que dichos cuerpos tuvieran que ser incinerados en otras localidades al no poder hacerse cargo de dicha labor los crematorios existente en la comunidad de Madrid.

En concreto, los camiones frigoríficos que llegaron a Jerez con dicha carga realizaban una ruta que pasaba por otras ciudades andaluzas como son los casos de Jaén o La Carolina, donde igualmente se llevaban a cabo las referidas cremaciones. Tras descargar cuerpos allí enfilaban el camino a Jerez por la autovía de Andalucía (A-4).

En todo momento, apuntaron a este medio fuentes bien informadas, dichos cadáveres llegaban a la ciudad, como es lógico, con la pertinente documentación judicial y legal en la cual se ordenaba la incineración.

ANTES DE LLEGAR A JEREZ LOS CAMIONES FRIGORÍFICOS PASABAN POR JAÉN Y LA CAROLINA
En todo momento desde el Tanatorio de Jerez se ha mantenido la comunicación directa y permanente con los familiares informando de cada paso que se daba al respecto, aportando a los dolientes datos tales como el momento en que se llevaba a cabo el responso, la cremación y la remisión de las cenizas a la correspondiente funeraria madrileña, la cual se hacía cargo de entregarlas a los familiares en la capital española.

Para hacerse una idea del volumen de fallecidos que ha tenido que soportar la capital valga destacar que la Funeraria Municipal de Madrid cuenta con ocho hornos crematorios que pueden incinerar ocho cuerpos cada uno de ellos diariamente si funcionan las 24 horas. El problema radicó en que de los 54 servicios al día de media se llegó a picos de hasta 165, por lo que la ayuda de otras funerarias y hornos, como el de Jerez, se hizo imprescindible.


El segundo horno para cremaciones en el Cementerio de Albacete estará en marcha en mayo (El Digital de Albacete)

en Albacete, coronavirus albacete 26 abril, 2020

/Marta López/

Ante la situación actual que se vive a causa de la pandemia de coronavirus en el Cementerio Municipal de Albacete ‘Virgen de Los Llanos’ el Ayuntamiento de la capital tiene prevista la puesta en marcha de un segundo horno crematorio y la construcción de más de 700 nichos para ampliar la capacidad de enterramiento.

Unas obras que fueron aprobadas en los primeros compases del mes de abril y que en el caso del segundo horno crematorio “está previsto que se ponga en marcha en los primeros diez días del mes de mayo”, asegura a El Digital de Albacete el gerente del Tanatorio Municipal, Julio Jiménez. Así, explica que “la intención era tenerlo listo listo para el 30 de abril”, pero debido “a la premura y precipitación” su puesta en marcha se ha visto algo retrasada.

Y es que para que esté completamente habilitado este segundo horno crematorio en el Cementerio de Albacete “se tienen que hacer previamente una serie de pruebas con el propano y los quemadores” subraya. Además, “al tratarse de otro tipo de horno al que hay en funcionamiento nuestro personal también necesita un poco de formación”, puntualiza Julio Jiménez. Así, el importe de las obras a realizar asciende a 288.736,68 euros, impuestos incluidos, adjudicado el contrato a la empresa URBIALBA, S.L y se espera que “si no hay ningún contratiempo, el Ayuntamiento tiene previsto ponerlo en marcha en torno a los días 8 y 10 de mayo”, matiza.

Desde que diera comienzo la pandemia “el horno crematorio de Albacete no ha parado ningún día”, señala, añadiendo que “incluso ha habido días en los que ha estado trabajando las 24 horas para intentar sacar adelante la situación”. Así, el gerente del Tanatorio Municipal de Albacete asegura no tener constancia “de que nadie haya dicho que no se puede incinerar” a los fallecidos a causa de esta pandemia, y apunta que “se le ha prestado a la gente el servicio crematorio trasladando a los fallecidos a Hellín, Villarrobledo e incluso Motilla del Palancar”, para llevar a cabo las cremaciones.

“Hubo mucha confusión al principio de la pandemia sobre la obligatoriedad de enterrar o incinerar a los fallecidos por COVID-19, pero cada familiar ha hecho lo que ha decidido”, asegura. Motivo por el que “están en fase de construcción los 160 nichos nuevos” con el objetivo de ampliar la capacidad de enterramiento en el Cementerio Municipal de Albacete. Del mismo modo indica que “están trabajando sin descanso” para finalizar lo antes posible estas construcciones prioritarias para continuar prestando un servicio correcto en el Cementerio.

Estos 160 nuevos nichos, que costarán 114.741,05  euros (impuestos incluidos) se suman a los 588 contratados días antes por 416.063,43 euros (impuestos incluidos) con lo que el Ayuntamiento de Albacete verá incrementada su capacidad para albergar difuntos en 748 nichos contratados de manera urgente desde que comenzó la pandemia por coronavirus COVID-19.

Cambio de la situación
“Hemos pasado días de no dar a basto tanto nosotros como las empresas funerarias” expone el gerente del Tanatorio Municipal. Así pone de manifiesto que “hubo 20 días con muchísimo trabajo, era una cosa fuera de lo normal”.

De este modo apunta que “la situación en Albacete está de momento controlada”, añadiendo que “se ha relajado bastante el trabajo frenético que había”. Pese a ello reconoce que a día de hoy “hay más fallecimientos de lo normal”, pero la situación “no tiene nada que ver con lo que vivíamos hace apenas 20 días”.

Julio Jiménez se muestra cauto, señalando una de las principales sensaciones que ha traído consigo el COVID-19: la incertidumbre. Así, reconoce que “no sabemos cuánto va a durar o si va a producirse algún repunte”, pero prefiere quedarse con la parte positiva y es que “por el momento la situación está bastante controlada”.


Aplazar la despedida a tiempos mejores (Periódico de Ibiza)

La crisis sanitaria ha obligado a cambiar el modo de dar el último adiós: solo tres personas en el entierro y sin velatorios
Isaac Vaquer Ferrer | Eivissa | 27/04/2020

Dos operarias de Aurens tratan un ataúd antes de su incineración.
23-04-2020DANIEL ESPINOSA

La estampa de un entierro sin gente. Únicamente el operario del cementerio introduciendo el féretro en el nicho e instalando la lápida que sus familiares no verán hasta dentro de semanas. Algo que sucede estos días como consecuencia de la crisis sanitaria y que, en una cultura como la española en la que el funeral es un aspecto fundamental del duelo, genera sin duda una frustración grande que puede derivar en secuelas psicológicas.
Lo saben bien en las dos empresas de servicios funerarios de la isla, Aurens y Pompas Fúnebres Ibiza.

«El cambio ha sido radical para todos», explica Mónica Miranda, gerente de Aurens, quien precisa que «se trata de una situación en la que es habitual un trato muy estrecho porque son momentos de una tensión emocional muy intensa. Esto ha desaparecido y si nosotros lo echamos de menos, pues imagínate la familia».

El fallecimiento es un momento en el que mucha gente no sabe muy bien cómo actuar y depende completamente de la guía de estas empresas. Han tenido que adaptarse al COVID-19 y plantear el contacto a distancia.

Contacto
En Aurens se ha reducido todo el contacto al mínimo con las familias. Sus trabajadores pasan por hospitales o depósitos judiciales, por lo que se quiere evitar cualquier exposición de los familiares de personas difuntas que requieren sus servicios. «Se hace lo que se puede por email y teléfono, algo que genera una distancia que hace que todo sea más frío», lamenta Miranda.

Por otra parte, la prohibición de los velatorios ha limitado la presencia de la familia a tres personas en el momento del entierro.

La gerente de Pompas Fúnebres Ibiza, Ana Marí, considera estas limitaciones «inhumanas», pero apunta la importancia de cumplirlas y dice que la gente lo entiende, aunque le genera una profunda tristeza.

«Las familias siguen queriendo despedirse de sus familiares, pero no lo están pudiendo hacer como lo venían haciendo. No podemos hacer velatorios, pero si se trata de un fallecido que no ha sufrido coronavirus nos permiten, y nosotros lo ofrecemos, que el núcleo más pequeño y más cercano tenga una pequeña despedida de 10 o 15 minutos».
Para facilitar la llegada de las condolencias, ambas empresas disponen de servicios virtuales que las facilitan a través de internet.

En el caso de Aurens indican que se utilizan poco, normalmente la gente opta por la llamada «por cercanía».

En el caso de Pompas Fúnebres Ibiza manifiesta que se hace más uso de estos sistemas. Además, han habilitado un servicio de ‘videolibro’, que consiste en una tableta en la que se recogen las palabras, fotografías y videos que hace llegar la familia a través de una aplicación móvil que la familia comparte con la gente que quiere. «Queda un bonito homenaje en el cual ha colaborado todo el mundo que ha tenido acceso a ese enlace», indica Miranda.

Aplazar la ceremonia
Desde las funerarias insisten mucho en la importancia realizar algún tipo de acto de despedida en el futuro, ya sea algo solemne o sencillamente una reunión de familia y conocidos del difunto.

«No es adecuado que las familias lo dejen como algo que no se ha podido hacer y ya está. Proponemos que cuando se pueda salir y todo se pueda desarrollar normalmente se junten con este sentido de despedida y así se pueda iniciar la senda del duelo correctamente», apunta la gerente de Aurens.

Explica que están viendo entre las familias de los difuntos que la situación actual está provocando una gran cantidad de duelos que necesitarán un tratamiento psicológico. «El duelo es una parte importante del proceso de aceptación de la muerte por parte de las personas y esto va a dejar muchas secuelas», indican. Es por ello que cuentan con un servicio de atención psicológica que ponen a disposición de las familias
El procedimiento

Aunque todo ha cambiado, en Pompas Fúnebres Ibiza explican que tienen dos modos de proceder.

Si es un difunto normal siguen atendiendo a las familias en sus oficinas o en el domicilios. Aconsejan la preparación del cuerpo del fallecido como si fuera para un velatorio, dado que permiten la despedida a la familia más directa. «La norma sí permite que haya gente de un modo controlado», indica Marí. Por ello, permiten a la familia más cercana que dedique 10 o 15 minutos a despedir a la persona. Después, tres personas forman la comitiva hasta el cementerio.

En caso de que el fallecido tuviera COVID-19, el asunto cambia. Normalmente, las familias están en cuarentena, por lo que todo se tiene que hacer telemáticamente. Piden a las familias autorización para firmar los documentos oficiales que hay que presentar en los juzgados y, en estos casos, no acude nadie.

Se introduce al fallecido en una bolsa especial que se desinfecta y se cierra cuando se recoge al difunto. Ahí queda sellada. Su entierro contará solo con la presencia del enterrador.


Las funerarias piden que asistan más familiares a los sepelios (La Tribuna de Ciudad Real)

EFE
– lunes, 27 de abril de 2020
El secretario general de Panasef señala que “del mismo modo que hay ocho personas en un plató de televisión, se deberían flexibilizar las despedidas de los fallecidos”, aunque por el momento no exigen recuperar los velatorios ni el tanatorio
La Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef), patronal del sector, ha reclamado este lunes al Ministerio de Sanidad que más familiares puedan acudir a los entierros y a las cremaciones de los fallecidos.

Actualmente solo pueden acudir a las despedidas un máximo de tres personas que deben acudir en dos coches y deben mantener además distancia entre ellos.

El secretario general de Panasef, Alfredo Gosálvez, explica, que por el momento su petición es que se flexibilicen un “poco más las despedidas” con un mayor número de asistentes a las despidas, aunque sin especificar cuántas personas deberían acudir.

“Lo mismo que hay ocho personas en un plató de televisión, en un programa, se debe flexibilizar”, señala Gosálvez. Por el momento no piden recuperar los velatorios ni el tanatorio para prevenir que se conviertan en nuevos focos de contagio.

Ante la caída en el número de muertes por coronavirus, el sector avanza hacia la normalización de sus servicios en la Comunidad de Madrid, la región en la que más víctimas mortales ha provocado la COVID-19.

El secretario general de Panasef explica que en Madrid se ha recuperado el número de servicios que se daba al inicio de la epidemia, el pasado 14 de marzo. En las últimas 24 horas se han registrado 115 fallecidos por todas las causas, en un día normal serían en torno a 60, pero ha habido días con más de 400 difuntos, explica refiriéndose a la Comunidad de Madrid.

Pese a la caída en los decesos, harán falta al menos dos semanas para recuperar la normalidad a la hora de hacer entierros y cremaciones, que se siguen practicando también en otras provincias para reducir los plazos de espera. La vuelta a la normalidad dependerá en todo caso de que las cifras continúen a la baja y no haya nuevos picos, señala Panasef.

En el sector no tienen constancia de fallecidos entre sus trabajadores debido a la enfermedad, por lo que consideran que los métodos de protección individual están funcionando, aunque hayan tenido que retirar y sustituir mascarillas defectuosas enviadas por el Gobierno.

En las últimas 24 horas se han producido 64 muertes en Madrid, el cuarto día con menos de un centenar de muertes en una región donde los fallecidos por COVID-19 con PCR positivo son ya 7.986, según los datos facilitados este lunes por el Ministerio de Sanidad. Suponen un 33 % de las víctimas mortales del coronavirus en España, un total de 23.521.


La apertura de un tanatorio en un bloque de pisos de Las Arenas desata las críticas vecinales (El Correo)

MANU CECILIO

TXEMA IZAGIRREMartes, 28 abril 2020, 00:46

La construcción de un nuevo tanatorio en Las Arenas ha generado malestar y críticas vecinales. Las instalaciones, que cuentan con licencia municipal desde febrero, se ubican en una lonja comercial situada en una zona residencial cercana a la iglesia de Las Mercedes y al Puente Colgante. Un total de 278.358 euros costarán los trabajos para este proyecto, con un espacio de 427 metros cuadrados útiles. El permiso municipal contempla que no tenga crematorio, aunque deja abierta la posibilidad de disponer de una sala de tanatopraxia para preparar los cadáveres de cara al último adiós de las familias, siempre y cuando se habiliten vestuarios, duchas y lavabos para ellos.
La lonja, antes era un supermercado, está en la parte trasera de la parroquia, junto a la Escuela de Música, en una zona donde hay academias, y que sirve también de acceso a la playa. Los residentes denuncian que «se están realizando obras a marchas forzadas en plena alarma sanitaria». Se quejan de que «se observa que pudiera no haber muy buena fe y\o dejadez en las actuaciones por parte del Ayuntamiento de Getxo al autorizar los permisos de actividad y de obra con su correspondiente prórroga de seis semanas en pleno periodo de confinamiento». Y seguran que esta situación «les crea indefensión».

Entre sus quejas alertan del riesgo de atropello al tener que introducir vehículos fúnebres al edificio, «atravesando la acera por donde pasan peatones y desde el domingo niños».La empresa, que pretende abrirlo, dispone de cuatro meses para terminar los trabajos.


Mémora pide reformular los protocolos de despedida para los familiares (compromisorse.com)

28/04/2020 07:41:29 Mémora, desde la activación del Estado de Alarma por parte del Gobierno de España el pasado 14 de marzo de 2020, ha sido consciente de la excepcionalidad del contexto, así como de las dificultades que esta nueva realidad ha supuesto para las familias que han experimentado la pérdida de un ser querido en momentos de máxima vulnerabilidad.

La compañía, desde el inicio de la crisis del COVID-19, ha trabajado en coordinación con las autoridades nacionales, autonómicas y municipales, así como con el sector sanitario, residencial y de los servicios sociales, con el fin de ofrecer el mejor servicio y la mejor asistencia posible a las familias en momentos de tanta incertidumbre.

Mémora, con la firme voluntad de contribuir al control de la curva de contagios de la pandemia, se anticipó en la activación de las que ahora son las normativas oficiales emitidas desde el Ministerio de Sanidad y de los gobiernos autonómicos, entre las cuales destacan la prohibición de velatorios y ceremonias – tanto en el ámbito público como en el ámbito privado -, la limitación de un máximo de tres familiares en las inhumaciones y en las cremaciones o la imposibilidad de ver a aquellos difuntos contagiados por COVID-19.

Ante esta situación de máxima fragilidad de las familias, y frente a lo que la compañía considera un derecho fundamental de pacientes y familias, y un deber de la sociedad y las instituciones, Mémora quiere poner en valor la necesidad de reactivar escenarios previos a la prohibición de la celebración de ceremonias para evitar la muerte en soledad y para garantizar el acompañamiento en el proceso de final de vida como un derecho de todos, tal y como ya se ha hecho en algunos centros sociosanitarios y residenciales del estado.

“Si las administraciones consideran los funerales y las ceremonias de despedida sólo desde una perspectiva social y relacional, omiten la dimensión fundamental que es la función curativa. Ritualizar la despedida es empezar a combatir la negación y a aceptar la pérdida, es permitir la reflexión sobre la muerte de manera serena, es rendir homenaje a quien queremos y a nosotros mismos, es ayudar a prevenir un duelo traumático y patológico porque se ha realizado sin despedida, sin adiós. Dentro de unos meses, cuando la situación se vaya normalizando, nos enfrentaremos y seremos más conscientes del vacío de los que se han ido y con ello el sentimiento de perplejidad por una muerte en soledad y sin despedida, y un sentimiento de carencia, de deuda pendiente con nuestros seres más queridos” afirma Juan Jesús Domingo, Consejero Delegado de Mémora.

Apelando al sentido más ético en el contexto actual y en conocimiento de las futuras medidas contempladas por las autoridades, que tendrán en cuenta las necesidades de salud física y emocional de la ciudadanía, Mémora ha aconsejado a las autoridades la necesidad de replantear los protocolos sobre las despedidas con familiares, aplicando las medidas de seguridad y prevención necesarias, en las próximas etapas del desconfinamiento, apelando a la necesidad psicosocial de humanizar las despedidas en momentos tan convulsos para la ciudadanía.

Mémora, gracias a su extensa labor y experiencia en el acompañamiento, como la desarrollada a través de sus Espacios de Apoyo en localidades como Barcelona o Girona, conoce de primera mano la importancia de una correcta ritualización del duelo, así como de una buena gestión emocional tras la pérdida de un ser querido, por lo que cree fundamental la revisión de los protocolos vigentes para que éstos permitan un último adiós a los familiares de los difuntos.

La compañía, en base a recomendaciones de psicólogos expertos en duelo, y en línea con la declaración del Comité de Bioética de España emitida el pasado 15 de abril de 2020, quiere impulsar una reflexión sobre la necesidad imperante de ofrecer esta posibilidad a las familias que sufran la pérdida de un ser querido, ya sea por causa de Covid-19 o no, y evitar que se repitan situaciones como las vividas estas últimas semanas, donde las familias han sufrido ver cómo sus familiares se iban en total soledad.

Mémora es consciente del reto social al cual se enfrenta la ciudadanía en momentos tan convulsos, y de la gran labor que están llevando a cabo los profesionales de la salud y de los servicios sociales, así como los profesionales del sector funerario, que son los responsables de dar apoyo emocional en las primeras etapas del proceso de duelo, por lo que apela a la responsabilidad de las autoridades de preservar el derecho de las personas a poder realizar la despedida de un ser querido.

La compañía, frente a la nueva prórroga del Estado de Alarma, y a la espera de las decisiones del ejecutivo en cuestiones vinculadas al correcto desarrollo del servicio funerario, seguirá reforzando sus plataformas de asistencia psicológica y emocional al duelo para las familias que contratan sus servicios como ha hecho hasta ahora.


Madrid deja de necesitar incineraciones fuera de la provincia (El País)

El descenso de la mortalidad asociada al coronovarius hace que los servicios ya sean asumibles en la región
EP
Madrid – 28 ABR 2020 – 17:39 CEST
Una empleada del Crematorio Sur de Madrid, junto a varios féretros de fallecidos con coronavirus a las puertas de la zona de incineración.ÁLVARO GARCÍA
Madrid ya no realizará incineraciones fuera de la provincia, algo que se lleva haciendo desde finales de marzo. La demanda del servicio ha bajado, ligado al descenso de la mortalidad por el coronavirus que había creado el pico de servicios, y ya no es necesario. El tiempo de espera para las cremaciones ha descendido a “tiempos habituales, de un día”, según fuentes municipales. El plazo máximo de demora que se llegó a ofrecer a las familias estaba en torno a tres o cuatro días para las cremaciones.

El número de fallecidos en la ciudad de Madrid está acercándose “a las cifras habituales en estas fechas”, aunque “todavía sigue por encima de la media”. La funeraria municipal va adaptándose a esta nueva situación, “adecuando los medios materiales y humanos a la misma, manteniendo el servicio en base a la demanda requerida”.

Pese a que la Empresa Servicios Funerarios de Madrid no tuvo demasiados problemas con las inhumaciones (entierros), sí lo tuvo con las cremaciones, por lo que se firmaron acuerdos para incinerar fuera de la capital por la elevada demanda, “pero en estos momentos ya no es necesario”.

En la misma línea, la empresa funeraria Parcesa también indicó que una vez superada la saturación de servicios en las últimas fechas, se vuelve a estar en condiciones de prestar servicios dentro de los plazos habituales, que en ningún caso deberían superar las 48 horas.

Tal y como marcan las autoridades sanitarias, se están realizando entierros en sepulturas y nichos con un máximo de tres acompañantes para evitar acumulaciones y garantizar unas condiciones seguras en el último homenaje. Igualmente, hasta tres miembros de cada familia pueden acudir a ver el comienzo de la cremación.

La patronal de los servicios funerarios, Panasef, señaló este lunes que serán necesarias cerca de dos semanas para que se pueda recuperar la normalidad en todo el sector, debido a la acumulación de servicios en días, con hasta 400 fallecidos en la región por todo tipo de causas. Además, reclamaron que el Ministerio de Sanidad permita que más familiares puedan acudir a las despedidas.

Por tercer día consecutivo, la región de Madrid ha registrado un descenso en el número de fallecimientos por coronavirus durante las últimas 24 horas, en total 64, y los contagiados contabilizados solo suben en 295. Tal y como marcan las autoridades sanitarias, se están realizando entierros en sepulturas y nichos con un máximo de tres acompañantes para evitar acumulaciones y garantizar unas condiciones seguras en el último homenaje.


La Asociación nacional de Servicios Funerarios también pide que más familiares puedan acudir a los entierros (Revista Adiós)

Publicado: martes, 28 de abril de 2020
La Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef), patronal del sector, ha reclamado este lunes al Ministerio de Sanidad que más familiares puedan acudir a los entierros y a las cremaciones de los fallecidos. Actualmente solo pueden acudir a las despedidas un máximo de tres personas que deben acudir en dos coches y deben mantener además distancia entre ellos.
El secretario general de Panasef, Alfredo Gosálvez, explica, en declaraciones a Efe, que por el momento su petición es que se flexibilicen un “poco más las despedidas” con un mayor número de asistentes a las despidas, aunque sin especificar cuántas personas deberían acudir. “Lo mismo que hay ocho personas en un plató de televisión, en un programa, se debe flexibilizar”, señala Gosálvez. Por el momento no piden recuperar los velatorios ni el tanatorio para prevenir que se conviertan en nuevos focos de contagio. Ante la caída en el número de muertes por coronavirus, el sector avanza hacia la normalización de sus servicios en la Comunidad de Madrid, la región en la que más víctimas mortales ha provocado la COVID-19.
El secretario general de Panasef explica que en Madrid se ha recuperado el número de servicios que se daba al inicio de la epidemia, el pasado 14 de marzo. En las últimas 24 horas se han registrado 115 fallecidos por todas las causas, en un día normal serían en torno a 60, pero ha habido días con más de 400 difuntos, explica refiriéndose a la Comunidad de Madrid.
Pese a la caída en los decesos, harán falta al menos dos semanas para recuperar la normalidad a la hora de hacer entierros y cremaciones, que se siguen practicando también en otras provincias para reducir los plazos de espera. La vuelta a la normalidad dependerá en todo caso de que las cifras continúen a la baja y no haya nuevos picos, señala Panasef. En el sector no tienen constancia de fallecidos entre sus trabajadores debido a la enfermedad, por lo que consideran que los métodos de protección individual están funcionando, aunque hayan tenido que retirar y sustituir mascarillas defectuosas enviadas por el Gobierno.
En las últimas 24 horas se han producido 64 muertes en Madrid, el cuarto día con menos de un centenar de muertes en una región donde los fallecidos por COVID-19 con PCR positivo son ya 7.986, según los datos facilitados este lunes por el Ministerio de Sanidad. Suponen un 33 % de las víctimas mortales del coronavirus en España, un total de 23.521.


Los aplausos del lunes, para los empleados de funeraria (El Norte de Castilla)

Homenaje a las puertas de la Funeraria Santa Teresa. / ANTONIO DE TORRE

EL NORTESegoviaMartes, 28 abril 2020, 16:17

Una bandera de España con un crespón negro presidió el homenaje que rindieron en la tarde de ayer, tras los aplausos de los ocho de la tarde, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Ejército, Bomberos de Segovia, Policía Local, servicio de Protección Civil, trabajadores del servicio municipal de limpieza y recogida de basuras y representantes del transporte sanitario a la intensa tarea llevada a cabo durante esta crisis sanitaria del coronavirus por los profesionales de la Funeraria Santa Teresa, que cuenta con noventa trabajadores en plantilla, ha indicado su director gerente, Óscar de la Fuente, quien ha elogiado la abnegada dedicación de todos a lo largo de estas semanas.


València registró 774 servicios funerarios en marzo, 150 más que en 2019 (Valenciaplaza.com)

Valencia Plaza

29/04/2020 – VALÈNCIA (EFECOM). Los cementerios y los crematorios municipales de València registraron un total de 774 servicios funerarios el pasado mes de marzo, de los cuales 266 fueron inhumaciones y 508 incineraciones, 150 más que en 2019, y en lo que llevamos de abril han sido 756 (122 más que el pasado año).
Según han informado a EFE fuentes municipales, desde el 14 de marzo y hasta el 27 de abril se llevaron a cabo un total de 1.288 servicios funerarios, de los que 538 fueron inhumaciones y 750 incineraciones, que se hicieron en los siete cementerios y en los dos crematorios públicos de la ciudad.

Los días con mayor número de servicios fueron el 6 de abril, con un total de 44 (22 inhumaciones y 22 incineraciones), el 15 de abril con 40 (22 cremaciones y 18 entierros) y el 14 de abril con 37 (23 cremaciones y 14 inhumaciones).

En el mes de marzo, cuando se declaró el estado de alarma por la pandemia del coronavirus, el pico mayor de servicios funerarios se registró el día 26 con un total de 39 (21 inhumaciones y 18 incineraciones), y los días 17 y 23 se alcanzaron los 36.

Además, en marzo se hicieron un total de 774 servicios, 266 de ellos inhumaciones y 508 incineraciones, lo que supone 150 más que en el mismo mes de 2019, cuando se registraron 624 (224 entierros y 400 cremaciones).

En el mes de abril, con datos recogidos hasta el pasado lunes, día 27, el total de servicios había sido de 756, de los cuales 317 fueron inhumaciones y 439 cremaciones.

En abril de 2019 el número total fue de 634, lo que supone 122 servicios más, una cifra que aumentará cuando finalice este mes.

Las mismas fuentes aseguran que a pesar de este incremento importante en los servicios funerarios de la capital valenciana, y a diferencia de otras ciudades como Madrid o Barcelona, no se han tenido que enfrentar en ningún momento del estado de alarma a una situación de saturación.

También han indicado que las concesionarias que ofrecen el servicio para el Ayuntamiento han suministrado a su personal empleado los elementos de protección individual descritos para sus puestos de trabajo, como mascarillas, guantes, buzos desechables o gafas de seguridad, en función de cada puesto.

El alcalde de València, Joan Ribó, ha solicitado al ministro de Sanidad, Salvador Illa, que flexibilice las restricciones de acceso a los entierros y permita la entrada a todos los familiares de primer grado por “razones humanitarias”, para que las personas más vinculadas al fallecido puedan asistir al funeral en lugar de un máximo de tres, como se estipula en estos momentos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este martes que los velatorios se permitirán en la fase 1 de desescalada, a partir del 11 de mayo en las provincias que cumplan los requisitos establecidos, con un pequeño grupo de familiares y con protocolos de distancia física y seguridad.

En la fase 2 se ampliará el número de personas que pueden despedir a un ser querido que ha fallecido.


El Bierzo da por concluidas las cremaciones de fallecidos en Madrid con más de un centenar de incineraciones (Ileon.com)

El tanatorio La Encina llevó a cabo la incineración de 116 fallecidos en estas semanas.

Infobierzo.com | 29/04/2020 – 08:26h.

El tanatorio La Encina de Ponferrada concluyó la semana pasada las cremaciones a fallecidos en Madrid. Durante el tiempo que duró el acuerdo con la Comunidad de Madrid para descongestionar la capital por la terrible situación del Coronavirus, el tanatorio llevó a cabo la incineración de 116 fallecidos.
“Nunca vi nada igual. Hay periodos invernales donde hay más fallecidos pero nunca vi nada con esta virulencia y esta alarma sanitaria”, explica Delmiro Vega, gerente del tanatorio La Encina de la capital del Bierzo.

Sin embargo, señala que el número de fallecidos sólo se ha incrementado un 20% en el mes de abril con respecto a una situación normal, que nada tiene que ver con el 300% de la Comunidad de Madrid. Delmiro asegura que ellos no se han visto desbordados en ningún momento. “Nosotros hemos tenido controlado el tanatorio en todo momento”.

Por otro lado, los trabajadores de funerarias están acostumbrados a lidiar con la muerte pero no en estas magnitudes, por ello algunos expertos han afirmado que muchos empleados de funerarias necesitarán asistencia psicológica después del Coronavirus. Al ser preguntado, Delmiro Vega cree que eso puede pasar en Madrid, donde la situación es inimaginable, no obstante, “nosotros no hemos vivido un incremento tan notable. Le puede pasar a gente que ha visto decenas de ataúdes apilados pero aquí no ha sido así”.

A tal efecto, Vega explica que “existe un teléfono gratuito a disposición de las familias para prestar apoyo psicológico en caso de que lo necesitasen”.

El acuerdo que firmó FunEspaña con la Comunidad de Madrid tenía como objetivo seguir garantizando unos servicios que resultan fundamentales ante la crisis del coronavirus y el tanatorio La Encina fue uno de los puntos clave para realizar este servicio y no colapsar la capital.