Àltima adapta 14 tanatorios en Catalunya para la Fase 2 desde el lunes (Europa Press)

BARCELONA, 29 May. (EUROPA PRESS) –
Àltima ha adaptado sus 14 tanatorios en las comarcas del Garraf, Alt Penedès, Bages (Barcelona), Ripollès y Alt Empordà (Girona) ya que sus respectivas regiones sanitarias pasarán el lunes a la Fase 2 de la desescalada por el coronavirus.

El paso al nuevo estadio permitirá que estos equipamientos puedan incrementar los aforos máximos autorizados en las salas de velatorio, ceremonias, entierros e incineraciones, “con todas las garantías de seguridad para los usuarios”, informa este viernes en un comunicado.

Los velatorios pasan a aceptar hasta 15 personas simultáneamente –en vez de las 10 de la Fase 1–, debidamente protegidas con mascarillas y respetando la distancia de seguridad.

Las ceremonias podrán asumir hasta el 50% de la capacidad de la sala donde se realicen, mientras que en la fase anterior sólo podía ser de un tercio.

OTRAS MEDIDAS DE SEGURIDAD
En todos sus centros, Àltima “continuará garantizando la provisión de dispensadores de gel desinfectante de manos” y hasta 15 mascarillas para cada familia que ocupe una sala de velatorio.


«Tratamos a los muertos por COVID-19 con mucho cariño ya que no tenían a su familia» (La Marea)

Jordi Fernández está más que habituado a lidiar con la muerte: lleva 16 años trabajando como tanatopractor en funerarias de Barcelona. Pero sostiene que nada de lo vivido hasta ahora es comparable a la pandemia de COVID-19.

Patricia Simón
30 mayo 2020
Una lectura de 9 minutos
Jordi Fernández define su trabajo como las labores necesarias para que «el encuentro del difunto con sus familiares sea lo más dulce posible». Esta pandemia, por primera vez en su larga trayectoria profesional, lo ha hecho imposible. No había posibilidad de encuentro.

Fernández es uno de los trabajadores de Servicios Funerarios de Barcelona-Mémora, la empresa que se vio obligada a convertir el parking del tanatorio de Collserola en una morgue para albergar los casi 200 cadáveres que llegaron a recibir diariamente durante las semanas más devastadoras de la COVID-19. El 17 de mayo fue clausurado ante la caída de muertes, pero están preparados por si hubiese que reabrirlo ante nuevas oleadas de contagios.

¿Cómo ha vivido las peores semanas de la pandemia?

Fueron 45 días devastadores. Había vivido situaciones de crisis como olas de calor, pero esta pandemia ha sido algo inimaginable. Hemos pasado de recoger en Barcelona una media de 36-40 difuntos al día a alcanzar los 190. Nos hemos tenido que adaptar: gente que estaba en recepción de los tanatorios o en protocolos se ha tenido que poner a conducir ambulancias para ayudar. Si no lo hubiésemos hecho, habríamos colapsado.

¿Cuánto han tenido que ampliar el personal?

Hemos contratado a mucha gente. Solíamos tener cinco equipos de recogida de difuntos en ambulancias y pasamos a quince. Tuvimos que adaptar el parking del tanatorio de Collserola, de 1000 metros cuadrados, para montar una gran morgue. Pusimos un equipo de frío para poder mantenerlo a 6 grados. Hemos llegado a tener 500 difuntos en custodia. Ni los cementerios de Barcelona, ni los hornos ni los equipos de entierro e inhumaciones daban abasto. Un horno crematorio tarda en incinerar a una persona dos horas y media, y hay cuatro en toda la ciudad. Tuvieron que alquilar un quinto, porque el Ayuntamiento había cerrado tres antes de la pandemia. Se han estado incinerando 70 cuerpos diarios. Hubo unos días en los que se enterraban o incineraban unos 130-140 cuerpos, pero llegaban 190.

¿Cómo lo vivieron en el tanatorio?

Parecía que estuviésemos en guerra. No paraban de venir ambulancias con difuntos dentro. Era como una rueda: llegaban, descargaban, se iban, volvían y así las 24 horas

¿En algún momento pensaron que iban a colapsar?

Barcelona aprendió del caso de Madrid porque íbamos 15 días por detrás. Vimos cómo allí tuvieron que convertir en morgue el Palacio de Hielo y otros espacios. Compañeros de Madrid nos contaron que llegó un momento en el que no sabían dónde tenían los difuntos. Así que diseñamos un meticuloso protocolo para que en todo momento supiéramos dónde estaba cada uno.

Las ambulancias solían venir con varios cuerpos, están adaptadas para trasladar hasta cuatro. Los identificamos con una etiqueta enganchada al sudario, la caja se identificaba con el nombre del fallecido y los depositábamos en las hileras con su documentación. Es en medio de toda esta situación cuando nos dimos cuenta de la dimensión de la tragedia.

Mientras estás trabajando lo das todo. Llegó un día en que llegamos a tener 500 cajas, no se veía el suelo: en cada hueco había un ataúd, y en cada uno de ellos, una vida, y con cada vida una familia que no había podido despedirse adecuadamente. Cuando volvías a casa, te volvían todas esas imágenes y te daba el bajón.

Incluso para los que trabajamos cada día con la muerte habrá un antes y un después. Mucha gente necesitará un psicólogo. Ha sido tan devastador porque la mente no es capaz de procesar aún lo que ha pasado.

¿Por qué?

Porque ha sido un virus muy cruel, que no ha afectado a todo el mundo por igual: muchos han fallecido y muchos otros han pasado la enfermedad sin notarla. Y luego, la forma de morir: se han ido solos, sin sus familias, sin sentirse arropados por su gente. Y los que se han quedado, con la pena de no poder despedirles.

Nos ha pasado de llegar el coche fúnebre a la puerta del cementerio y que cinco o seis familias, que estaban esperando, se  tirasen sobre el chófer preguntando si traían los restos de sus seres queridos.

En Barcelona la media de edad de los muertos ha sido de 83 años. Estamos preparados por si viene otra ola de difuntos, pero a día de hoy se ha normalizado el número de muertos.

¿Cómo han gestionado la relación con los familiares?

El Ministerio de Sanidad no fue muy claro en la redacción de las normas. Se prohibió el velatorio de todos los difuntos por lo que los familiares tenían que confiar en que le entregabas a su ser querido, porque no lo podían ver. En nuestro caso, decidimos que los casos en que la muerte no fuese por coronavirus, permitiríamos que tres familiares pudiesen ver a su difunto y despedirse. Con los muertos por COVID-no se podía hacer nada.

¿Aun así, han llegado familiares de muertos por COVID-19 al tanatorio?

Sí, recuerdo una chica de 25 años cuya abuela había muerto por coronavirus. Quería recuperar una medalla de su abuela por su valor sentimental. Era lo único que tenía de ella. Conseguí hacerlo y aunque no nos pudimos abrazar por el distanciamiento social, solo la mirada que me regaló no tiene precio.

El párking del tanatorio de Collserola convertido en morgue para conservar los cadáveres hasta que son trasladados a los crematorios y el cementerio de Barcelona (P.S.)
Durante las peores semanas de la pandemia, ¿se dieron de baja compañeros suyos?

No, solo gente a la que tuvimos que contratar y que al día siguiente de empezar no venían porque la situación les sobrepasaba. Era gente sin relación con el mundo funerario a la que contratamos para tareas de soporte.

¿Cuánto tiempo son contagiosos los cadáveres?

Nadie me lo ha sabido decir. Lo que sí sabemos es que pasadas 24 horas es muy difícil que contagien. La empresa hizo un protocolo muy rígido en la recogida de los difuntos. En el momento en el que llegábamos al hospital o la residencia, desinfectábamos el cuerpo, lo metíamos en el sudario, se desinfectaba el sudario…  Tratamos a los muertos por COVID-19 con mucho cariño ya que no tenían a su familia. Y luego desinfectábamos la caja.

¿Qué siente cuando sale a la calle tras trabajar en el tanatorio?

Creo que la mayoría de la ciudadanía no es consciente de lo que ha pasado porque no ha tenido muertos. Veo situaciones insultantes como ver a gente haciendo un botellón pasándose la botella los unos a los otros. Gente joven que piensa no va con ellos, y no se plantea que están poniendo en riesgo a otras personas.

¿Cómo ha vivido las críticas al sector funerario?

Se consideran caros sus servicios y no se plantean que en un funeral trabaja una media de 9 personas.Otra cosa es que tuviera que ser público. El 70% de la población tiene seguro de decesos. Es el 30% restante el que tiene que hacerse cargo de los gastos y se puede elegir el tipo de servicio que se desee. El que más tiene más quiere. Se ve mucha la diferencia de servicio por clases sociales por lo que piden y por el tanatorio que eligen.

Hay una relación contradictoria con los funerales que tiene que ver con el rechazo a la muerte. Un velatorio te fuerza a convivir con ella durante unas horas.

Me sorprende que haya gente que se gaste pastizales en una boda y en cambio, para un funeral, que es también es un encuentro social para despedir a un ser querido, se susciten tantas críticas. Creo que es por el miedo a la muerte.

¿Va a recibir terapia psicológica?

Supongo que la necesitaré, aunque ahora creo que no, pero tengo sensaciones contrapuestas. Me tomo mi trabajo como que estoy haciendo un bien. En muchos momentos he estado rodeado de cadáveres, a oscuras, en silencio y no les tengo miedo alguno.

Usted es tanatopractor, ¿en qué consiste su trabajo?

Recepcionamos al difunto, lo desinfectamos, lo taponamos y lo embalsamamos. Los vestimos y maquillamos para que su encuentro con sus familiares sea lo más dulce posible. Debemos borrar las marcas de la muerte del difunto.

Es un trabajo muy invisibilizado…

En mi entorno saben en qué trabajo, pero a mis dos hijas se lo he ocultado durante muchos años para evitar que tuviesen algún problema porque su padre trabajase con muertos. Me daba miedo que le dijesen algo. Ahora, la de 14 años lo sabe, y la de 8 lo está acabando de descubrir.

Cuando cuento a lo que me dedico, la gente suele dar un paso atrás de asco. Pero al final, todas las cenas terminan versando sobre mi trabajo: la gente tiene mucha curiosidad por la muerte.

Tiene que ver con que en este país todo el mundo esconde la muerte. Verás muy pocos niños en los tanatorios para despedir a sus abuelos. La cultura mortuoria en España es de un día de velatorio al fallecido, en seguida se quita de en medio. En cambio, en Francia están cinco días de velatorio. Por algo tenemos el refrán de “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”.

¿Cuáles son los requisitos exigidos para su profesión?

La tanatopraxia está reconocida como profesión por el Gobierno desde 2012, pero es una vergüenza que en este país cualquiera pueda manipular a un difunto. No hay ninguna titulación reglada por el Ministerio de Educación y Ciencia para serlo. Hay muchas funerarias en las que la misma persona que recoge el cadáver, que lo viste y que te hace el servicio, es después la que hace el café y te lleva en el coche. Lo que hemos vivido en estos días debería servir para entender la importancia de la profesionalidad.

Lo único que hay ahora son escuelas y muchas son un engaño. Yo me formé en el Instituto Francés de Tanatopraxia y somos los compañeros los que nos vamos pasando el testigo los unos a los otros.

¿Cómo le influye en su trabajo ser padre?

Por una parte me ayuda a desconectar porque llego a casa y me tengo que poner a hacer los deberes con ellas. Pero también acentúa las emociones porque cuando te traen el cuerpo de un crío… Yo no me pongo en la piel del muerto, sino del vivo, del que aún tiene sentimientos, de la desesperación que deben estar viviendo esos padres..  Se me pone la piel de gallina y pienso que ojalá no me pase nunca. La muerte no tiene edad: hay que vivir y disfrutar porque mañana podemos no estar aquí. Tenemos que intentar hacer el mayor bien posible, amar y no tener rencor. Yo sufrí un cáncer linfático, hubo un momento en el que parecía que no lo iba a superar… Haber vivido esa situación y trabajar con la muerte me hace tener muy claro que vivir sin rencor es lo mejor que hay.

¿Es creyente?

Lo era, pero tras enfrentarme a situaciones como ver muertas a criaturas de 3 o 4 años, no puedo pensar que exista un Dios tan cruel. Así dejé de creer.


«Hemos llegado a tener hasta 15 muertos al día en Ciudad Real» (ABC)

El gerente de la funeraria Alfonso X El Sabio, Manuel Rodríguez, hace balance de estos meses de pandemia

Elisabeth Bustos
CIUDAD REAL Actualizado:01/06/2020 09:57h

Fundado en 1998, ningún funerario veterano del tanatorio Alfonso X El Sabio de Ciudad Real recuerda una situación parecida en sus 22 años de servicio como la vivida en estos meses. Sus largas jornadas de trabajo de 12 y hasta 14 horas al día, para hacer frente a los más de 250 servicios en dos meses, solo responden a una terrible realidad: la pandemia del coronavirus.

La crisis sanitaria del Covid-19 se ha cebado con Ciudad Real, situándola como la provincia española con la mayor tasa de muertes por cada cien mil habitantes. A día de hoy, acumula 6.730 casos y supera el millar de fallecidos (1.096), desde que el 14 de marzo se decretara el estado de alarma. Una situación que ha puesto al límite los tanatorios, obligándoles a tomar medidas «excepcionales» hasta el momento, como fue la suspensión de los velatorios (ya recuperados desde la fase 1 de la desescalada).

Manuel Rodríguez, gerente del tanatorio de Alfonso X El Sabio, el más cercano al hospital general de Ciudad Real, reconoce que en apenas dos meses ha realizado el volumen de trabajo de medio año o más. «Hemos llegado hasta 15 servicios en un día». Una situación que han podido hacer frente gracias a la suspensión de los velatorios. «En el tanatorio tenemos ocho salas de velatorio y doce cámaras frigoríficas y, como no se realizaban velatorios, pues hemos podido utilizar ese espacio para acoger a los fallecidos hasta que pudiéramos enterrarlos o incinerarlos», argumenta.

El hecho de que algunos servicios fueran para pueblos cercanos ha permitido no colapsar las instalaciones de esta funeraria. «Hemos dado servicio a todos y gracias a la modificación de la normativa, que ha permitido poder hacer enterramientos antes de que pasarán 24 horas de la muerte, se ha dado salida a todo el volumen de trabajo. Han sido unas acciones muy certeras por parte del Gobierno», reconoce.

Manuel, la tercera generación de esta empresa familiar, dice que en todo momento han preferido pecar de «estrictos» antes que de «ingenuos». Recuerda que una semana antes de que la Consejería de Sanidad y el Gobierno de España decretaran el cierre de los velatorios, «nosotros ya habíamos tomamos medidas y los cerramos. Acertamos con nuestra decisión y evitamos así una mayor propagación del virus en este tipo de acontecimientos», asegura.

La semana del 2 de abril, día en el que se alcanzó el pico de fallecidos en España con 950 muertes, llegaron a tener hasta 15 fallecidos diarios y 10 en la siguiente. «A las 3 de la mañana estábamos trabajando y el cansancio acumulado se sumaba a que debíamos hacer entender a la familia que había una normativa que cumplir. Fue muy duro».

Para poder hacer frente a ese ritmo de trabajo «frenético» y ofrecer un servicio mínimo, los trabajadores se organizaron en dos turnos con el fin de evitar contagios. «Dividimos la plantilla en dos turnos por semana, de tal forma que, si se contagiaba una persona de ese turno, no contagiaría al resto de compañeros del otro turno». Esta organización y sus sistemas de protección dieron sus frutos, explica Rodríguez, quien desvela que ninguno de los empleados ha resultado contagiado por Covid-19, según las pruebas realizadas.

Protocolo en residencias
Cuestiona el protocolo en algunas residencias de la provincia. «El protocolo sanitario establece que, como nosotros somos personas de riesgo, no debíamos entrar en las residencias de ancianos, sino que debían ser los propios trabajadores del centro los que, con un sudario que nosotros les proporcionamos, debían introducir al difunto en él; y si no tenían ningún depósito donde dejarlo, nosotros podíamos subir a recogerlo», explica. «Pero en muchas residencias se han negado a hacerlo y han contratado a funerarias afines que tampoco cumplían con los protocolos establecidos por Sanidad -denuncia-. Son medidas que se impusieron pensando en la seguridad, para que nosotros pasemos y salgamos en poco tiempo. Pero hubo algún responsable de residencia que nos tachó de trato deshumanizador, calificativo que nos dolió mucho porque nosotros solo cumplimos con nuestro trabajo».

Con el servicio de velatorios restablecido, desde este lunes, inicio de la fase 2 de la desescalada, se aumenta el límite máximo hasta las 25 personas en espacios al aire libre y 15 personas en espacios cerrados, además de mantener el horario: de 8 a 22 horas.

Mas incineraciones que inhumaciones
La pandemia también incrementó el número de incineraciones en los primeros meses. «Si antes teníamos un 40% de incineraciones y un 60% de inhumaciones, durante ese periodo, la situación se invertió. Yo creo que por falta de información, mucha gente se pensaba que era necesario incinerar a los muertos por el Covid-19. Pero ese dato ya se está igualando», señala.

A esto se suma lo duro que ha sido explicar a los familiares que no podían ver a su ser querido o hacerles comprender los estrictos protocolos sanitarios. «Había familiares que nos pedían verlos o nos preguntaban cómo sabíamos que el que estaba en el féretro era su padre. Les decíamos que el sudario venía precintado desde el hospital y perfectamente etiquetado. No les podía caber ninguna duda. Pero ha sido muy deshumanizador no poderles presentar a su ser querido.


 


Escape de gas en el crematorio de Barreiros: piden a los vecinos que cierren puertas y ventanas (La Voz de Galicia)

Los bomberos crearon un perímetro de seguridad y pidieron a los vecinos que cerrasen las ventanas
CEDIDA
BARREIROS / LA VOZ 01/06/2020 22:15 H

Un escape de gas ocurrido en el crematorio de Barreiros generó a última hora de este lunes cierta alarma en el municipio mariñano. Pasadas las siete de la tarde, los Bomberos de Barreiros recibieron el aviso de emergencia y se desplazaron a las instalaciones del tanatorio, situado en el centro del concello, donde comprobaron que la fuga se había producido en uno de los tanques de gas que están situados en el exterior del inmueble. Los efectivos procedieron entonces a cortar el suministro que se dirige al tanatorio para eliminar riesgos. Además, crearon un perímetro de seguridad en la zona para evitar cualquier tipo de incidencia, y avisaron a los vecinos para que cerrasen las ventanas de sus domicilios, e impedir así la entrada del gas.

Con todo, desde la jefatura del cuerpo indicaron que la situación no revestía en principio especial peligrosidad puesto que el tanque estaba situado fuera y la fuga era al aire libre.

Técnico de la suministradora
Para ayudar a resolver la incidencia en el tanatorio-crematorio de Barreiros fueron movilizados también efectivos de la Guardia Civil, que participaron en el dispositivo de emergencias.

Fuentes consultadas indicaron que técnicos de la empresa de suministro tenían previsto desplazarse a última hora desde la población de Sarria hasta Barreiros para proceder al sellado definitivo del tanque.


El Cementerio de Torrero edita un manual de buenas prácticas en tiempos de pandemia (Zaragoza.es)

02 junio 2020
Reúne información básica de prácticas de higiene, protección a los trabajadores de los cementerios y sector funerario fruto de la experiencia de la COVID 19 para los camposantos del término municipal

Barrios Cementerios Coronavirus Urbanismo Compartir Compartir
El Cementerio de Torrero del Ayuntamiento de Zaragoza vuelve a ser pionero en la publicación de un texto que ha reunido la experiencia y normativa para realizar el trabajo del sector funerario en época de pandemia. El recinto funerario más grande de Aragón conocía los elementos básicos de protección por otras pandemias, pero ha sido la virulencia de la Covid-19, la que ha motivado la voluntad de los trabajadores del Cementerio de Torrero y de SERFUTOSA (empresa que gestiona el Complejo Funerario de Torrero) de ofrecer su experiencia a otros camposantos  del término municipal de Zaragoza. El Manual básico se encuentra dentro de la colección de publicaciones del complejo de Torrero, se distribuirá a los cementerios y se podrá consultar libremente en la web.

Actualmente, existen en el término municipal de Zaragoza 12 cementerios sin contar el de Torrero, 10 los que gestionan las alcaldías de barrio, otro del Arzobispado y el de La Cartuja, que lo gestiona la Diputación de Zaragoza. En todos ellos trabajan más de un centenar de enterradores, más el sector funerario. Un colectivo que en esta época ha demostrado su profesionalidad y entrega con aquellas familias que, en condiciones trágicas, han perdido a un ser querido.

El documento surge de la necesidad de los trabajadores de compartir su experiencia y conocimiento a otros empleados de este tipo servicios en la ciudad. La formación ha sido clave en los últimos años en el complejo de Torrero. Las brigadas de enterradores tienen anualmente cursos de formación impulsado por el Servicio de Prevención y Salud Laboral  del Ayuntamiento de Zaragoza, que ha hecho aumentar la autoestima y la calidad de la gestión en las labores de inhumación, exhumación y cremación.

El libro también cuenta con las instantáneas del fotógrafo municipal Daniel Marcos, que ha sabido captar los momentos más críticos del trabajo diario en el cementerio durante la pandemia.

También se incluye,  un documento histórico de 1847, en el que el doctor Pedro Felipe Monlau,  describe en “Elementos de higiene pública” una doctrina sobre la prevención e incluso prácticas en caso de epidemias, pero en este caso, ha sido extraído exclusivamente lo referente a los cementerios, exponiendo las precauciones y protección que deben tener los recintos y los ciudadanos en época de crisis.

La publicación del manual ha sido posible gracias  a la coordinación de la  Biblioteca virtual de España, la Asociación Regional de Funerarias de Aragón, la empresa SERFUTOSA, el Servicio Municipal de Prevención y Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Zaragoza, y las mismas Brigadas del Cementerio de Torrero.


La CNMC recibe más de 500 quejas y consultas durante la crisis del Covid-19 (Cinco Días)

Ha abierto investigaciones en el sector asegurador en relación a los seguros de deceso y los seguros de baja laboral

A.G.
El presidente de la CNMC, José María Marín Quemada, que deja su cargo al cumplir su mandato EFE

Madrid  2 JUN 2020 – 12:56 CEST
La CNMC ha recibido más de 500 consultas y quejas durante los dos meses de funcionamiento del buzón que se habilitó como punto de contacto con los particulares y empresas para que remitieran sus dudas relacionadas con la aplicación del derecho de la competencia durante la pandemia del Covid-19.

Como consecuencia de esa colaboración, la CNMC continúa investigando la existencia de posibles prácticas anticompetitivas en los sectores: funerario, financiero y de distribución y comercialización de productos sanitarios, como anunció en abril.

investigaciones a aseguradoras

Además, recientemente, la CNMC ha abierto investigaciones también en el sector asegurador (especialmente en relación a los seguros de deceso y los seguros de baja laboral) y continúa realizando un estrecho seguimiento de la evolución de los precios de los alimentos y de otros sectores que han podido verse afectados. Se trata de investigaciones aún preliminares que, de confirmarse los indicios de infracción, podrían dar lugar a la incoación de expedientes sancionadores por prácticas anticompetitivas.

De todas las consultas recibidas, cerca de la mitad (45%) han tenido que ver con el sector financiero, mientras que las restantes se han distribuido de la siguiente forma: precios de los productos sanitarios/alimentarios (30%), funerario y seguros (5% y 1%, respectivamente). El 19% restante se refieren, entre otros, a sectores relacionados con las funciones de otras unidades de la CNMC, principalmente sector energético y telecomunicaciones, que son tramitadas por dichas unidades.


Sanidad dispone desde el 25 de marzo de informes funerarios que elevan un 40% los muertos (Ok Diario)

Los profesionales difunden que las defunciones reales ascienden a 43.985 entre el 14 de marzo y el 25 de mayo, como ya publico OKDIARIO

LUZ SELA
02/06/2020 06:46

El Ministerio de Sanidad recoge en su último balance 27.127 muertos por el coronavirus. Sin embargo, esa cifra está lejos de reflejar la verdadera magnitud de la pandemia. Un informe difundido este lunes por el sector funerario eleva el dato a 43.985 defunciones entre el 14 de marzo y el 25 de mayo, como ya publicó OKDIARIO.

Desde hace meses, el Ministerio de Sanidad es conocedor de que las defunciones están disparadas, pese a que los datos oficiales sean significativamente inferiores al recuento de los servicios funerarios. Desde el 25 de marzo, el departamento de Salvador Illa dispone de los datos de los profesionales, que, en torno a esa fecha, elevaban ya hasta un 40% el número de muertos por coronavirus comunicado por Sanidad, como expresó Juan Antonio Alguacil, presidente de la Asociación Española de Profesionales de los Servicios Funerarios, en una entrevista con este periódico.

Así se recoge en el dossier, ‘Estudio de mortalidad real en España por la pandemia de coronavirus’, que la Asociación Española de Profesionales de los Servicios Funerarios (AESPROF) ha elaborado y remitido a la Casa Real.

El cómputo de los profesionales funerarios es similar al que, la pasada semana,el Sistema de Vigilancia de la mortalidad diaria (MoMo) del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III recogió en su último informe. En aquel documento, se reflejaba un exceso del número de fallecidos en España, por todas las causas, entre el 13 de marzo y el 22 de mayo, de más de 43.000 personas.

Ciento veinticinco escritos

El informe de los servicios funerarios atribuye los 43.985 muertos al coronavirus. Pero en el dossier se indica además que, durante la crisis, se han presentado hasta un total de 125 escritos dirigidos a las distintas administraciones públicas. Entre ellos, varios remitidos al Ministerio de Sanidad. Uno de ellos, el 25 de marzo, con la «actualización de datos de los servicios funerarios». Por entonces, estos eran ya conocedores de que las cifras proporcionadas por Sanidad no encajaban con la realidad.

El 1 de abril, además, remitieron a las consejerías de Sanidad de las distintas comunidades autónomas la exigencia de que se hiciese constar en los certificados de defunción «posible coronavirus» ante «la sospecha de la infección» ya que esa consideración «se omite si no se conoce a ciencia cierta». Cabe recordar que, según las instrucciones de Sanidad, únicamente se contabilizan como muertos por coronavirus los casos confirmados mediante una prueba diagnóstica, lo que excluye numerosos decesos en domicilios o residencias.

El 8-M

El dossier, ‘Estudio de mortalidad real en España por la pandemia de coronavirus‘, es muy crítico con la gestión del Gobierno y recoge las sucesivas alertas emitidas por los organismos internacionales y desoídas por el Ejecutivo.

Asimismo, se hace eco de los datos de una información, publicada por OKDIARIO, según la cual el 23 de marzo los contagios se dispararon un 2.064% en Madrid tras el 8-M. La información se basa en los datos aportados por el Centro Nacional de Epidemiología (CNE) sobre los contagios agregados notificados por las comunidades autónomas, según los cuales, los contagios en Madrid se elevaron el 23 de marzo a 21.531. Se trata del periodo estimado por Sanidad para el desarrollo de los síntomas de la enfermedad, además de la notificación del diagnóstico.

La asociación de profesionales funerarios destaca además el estudio del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), según el cual, «el coronavirus habría entrado al país hasta 15 vías diferentes y ya circulaba en todo su esplendor el 14 de febrero».

Consideran asimismo que «uno de los detonantes de la expansión del coronavirus habría sido el partido de futbol de Champions League entre Atalanta y Valencia» y añaden que «el encuentro, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), fue una rápida propagación del virus».

Denuncian las manifestaciones

En el informe denuncian «las concentraciones permitidas por el Gobierno a sabiendas y siendo conocedor de la situación que se avecinaba», como demuestran los distintos informes técnicos elaborados por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, que dirige Fernando Simón, desde el 10 de febrero.

Subrayan también que «las administraciones permitieron el pasado 8 de marzo la celebración de 480 manifestaciones en toda España (sin contar Cataluña) que reunieron a más de 600.000 personas y ello, pese a que para entonces el coronavirus ya se encontraba propagado por el país y especialmente desbocado en la Comunidad de Madrid».

El documento ha sido elaborado con la participación de más de 250 empleados del servicio funerario, cementerios, registros civiles e Institutos de Medicina Legal.

Su propósito, afirman, es «arrojar luz sobre una de las cuestiones mollares de la situación actual, el número de fallecidos que a día de hoy ha cobrado la vida el virus SARS-cov-2».

«En España realmente, las cifras oficiales siguen sin arrojar luz sobre este tema desde el inicio de la pandemia hasta hoy. Nosotros, como profesionales, nos vemos en la obligación de corregir esas cifras, para que así nadie se quede afuera , ya no sólo del número o estadística ,sino del reconocimiento de las autoridades y de la sociedad», señalan.
«Sospechosos» de coronavirus

El informe incorpora además certificados de defunción de personas que no constan en los balances oficiales. Se trata de muertos con «sospecha» de coronavirus y otros en los que no se atribuye al virus la causa principal de la muerte.

 

Los profesionales funerarios denuncian que «la falta de intercambio de datos y contramedidas médicas en el contexto una emergencia de salud pública de importancia internacional es inaceptable».

En este contexto, señalan la falta de protocolos para hacer frente a las enfermedades infecciosas con potencial pandémico y destacan que «las capacidades nacionales en materia de investigación y desarrollo, en particular durante los brotes, no se han desarrollado adecuadamente».

«Se han destinado más recursos a las vacunas, la investigación básica y el tratamiento que a los avances en los medios de diagnóstico. Los medios de diagnóstico no sólo son importantes para el tratamiento de las personas, sino también para evaluar la eficacia de las vacunas y los tratamientos, y para establecer la rapidez y amplitud de propagación de una enfermedad. La investigación y el desarrollo, esenciales para obtener contramedidas médicas y lograr una preparación eficaz, se enfrentan a serios problemas sistémicos», destacan en el informe.

En otro momento subrayan que España es «un país que recibe más de 75 millones de turistas al año, con puertos y aeropuertos que se cuentan entre los de mayor tráfico del mundo, un clima que favorece cada vez más la extensión de vectores de enfermedades, con una población envejecida y una situación geopolítica polarizada, no está exenta de amenazas y desafíos asociadas a enfermedades infecciosas tanto naturales como intencionadas».

«Reducir la vulnerabilidad de la población a los riesgos infecciosos cuando es factible (por ejemplo, mediante la vacunación), la probabilidad de introducción de riesgos infecciosos (por ejemplo, mediante el control e inspección de mercancías en frontera), así como la probabilidad de transmisión interna de enfermedades es fundamental para minimizar los riesgos y su posible impacto sobre la población. Sin embargo, dichos riesgos no se pueden eliminar por completo», destacan.


El Grupo Albia vuelve a celebrar velatorios y entierros en sus más de 250 centros (Europa Press)

El Grupo Albia vuelve a celebrar velatorios y entierros en sus más de 250 centros MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) – Los servicios funerarios del Grupo Albia han vuelto a ofrecer velatorios y entierros en sus más de 250 centros funerarios en toda España ante el levantamiento de las restricciones en la fase 1 y en la fase 2 de la desescalada en la lucha contra el coronavirus Covid-19. Desde el pasado 11 de mayo los tanatorios de provincias en Fase 1 empezaron a celebrar velatorios y para …


La apertura del tanatorio de San Juan de la Nava, en el aire (Diario de Ávila)

M.M.G.
– miércoles, 3 de junio de 2020
La crisis del coronavirus podría retrasar el fin de las obras de esta infraestructura. El Consistorio se plantea aparcar este proyecto temporalmente para crear empleos mediante el asfaltado de calles
La apertura del tanatorio de San Juan de la Nava, en el aire
El Ayuntamiento de San Juan de la Nava ha hecho público el presupuesto que maneja para el presente 2020: un total de 753.522 euros para los que su alcalde,Carlos Díaz, busca el destino más adecuado.
Y es que si en un principio los responsables municipales tenían claro que buena parte de esa cantidad debía destinarse a la conclusión de las obras del nuevo tanatorio de la localidad, ahora esa cifra podría dedicarse a otras partidas más necesarias en este momento en el pueblo.
Explica Díaz que quizá se atrase la finalización de las obras para llevar a cabo el asfaltado de las calles principales del pueblo para, de esa manera, generar puestos de trabajo en la localidad con los que paliar algunos de los aspectos negativos de la crisis sanitaria derivada de la pandemia del coronavirus.
Aspectos laborales y económicos porque, afortunadamente, y como recalca el alcalde, San Juan de la Nava no ha sido golpeada con dureza por la Covid-19.
«Teníamos la idea de terminar el tanatorio», vuelve sobre la idea Díaz, que recuerda que las obras ya están muy avanzadas y se encuentran a falta de alicatar, solar y colocar la instalación eléctrica. «De hecho, íbamos a empezar a pedir presupuestos», continúa hablando el primer edil, que recuerda cómo el año pasado ya se asfaltó la calle que llevará al nuevo edificio, instalado en las inmediaciones del campo de fútbol de la localidad.
«Pero queremos fomentar el empleo en San Juan de la Nava», sigue hablando el alcalde, que recalca que ahora hay que esperar a ver cómo evoluciona la situación para decidir a qué dedicar buena parte del presupuesto municipal.
Y es que a causa de la crisis sanitaria son muchos los gastos que se verán modificados en el pueblo. «Tenemos que ver también qué va a pasar con las fiestas», reconoce el primer edil, que se refiere tanto a los festejos que tradicionalmente se organizan en el mes de agosto en el pueblo como a las fiestas que tienen lugar en el mes de octubre.
A la espera de tomar una decisión (que estará siempre condicionada por la situación que atraviese el país en cuestión sanitaria) el Ayuntamiento de San Juan de la Nava piensa, pues, en el empleo de sus vecinos.
«Ahora vamos a hacer una contratación para servicios de limpieza gracias a una subvención de la Diputación Provincial», anuncia Díaz.«El día 15 seleccionaremos a dos personas», aporta más datos.
Se trata de una ayuda de unos 7.000 euros que permitirá, pues, que dos vecinos de la localidad puedan trabajar, al menos, adelanta el alcalde, hasta lo que hubiera sido el final de las fiestas de octubre.
Habrá que esperar, pues, para conocer la decisión final del Ayuntamiento desde el que se quiere recalcar la actitud de sus vecinos durante estas difíciles semanas de pandemia. «Los vecinos han salido a aplaudir a los sanitarios y en el Ayuntamiento se ponía por la megafonía a las 20,00 horas la canción de ‘Resistiré’», comenta el alcalde.


El Supremo rechaza suspender las limitaciones en iglesias, velatorios y entierros (La Razón)

La medida fue pedida por una particular cuya madre podría morir antes de terminar la desescalada en Madrid. Alega vulberación de su derecho a la libertad de culto

Con la fase 1, la asistencia a los entierros está limitada a 15 personas/Foto: Cipriano Pastrano Delgado/La Razón

Francisco Velasco | MADRID
Última actualización:02-06-2020 | 13:43 H/
Creada:02-06-2020

El Tribunal Supremo ha rechazado suspender de forma cautelar los preceptos de la Orden del Ministerio de Sanidad del pasado 9 de mayo para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, en los que se establecía que la participación en la comitiva para el enterramiento o despedida para cremación de la persona fallecida quedaba limitada a un máximo de quince personas, entre familiares y allegados, además de, en su caso, el ministro de culto o persona asimilada de la confesión respectiva para la práctica de los ritos funerarios de despedida del difunto; así como la celebración de cultos religiosos siempre que no se supere un tercio de su aforo y que se cumplan las medidas generales de seguridad e higiene establecidas por las autoridades sanitarias. La petición fue realizada por una particular cuya madre estaba muy grave y podría fallecer antes de que finalizar la desescalada en Madrid, lo que de suceder así “podrían ocasionar una vulneración irreparable de los derechos fundamentales cuya protección cautelar invoca, por los límites y restricciones en la forma y número de personas que podrían asistir al velatorio, funeral y entierro”.

En el recurso sostiene que esas limitaciones impuestas en la Orden de Sanidad pueden vulnerar los derechos fundamantales a la protección de su derecho al culto y su derecho a la integridad moral y física, así como el derecho a un trato igual .

Sin embargo, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo rechaza suspender de manera cautelar esos preceptos. En ese sentido, los magistrados señalan que la mera invocación de la avanzada edad de la madre de quien solicita tal suspensión, sin otra acreditación de su situación que su estancia en su domicilio, y sin aportar ningún otro dato que la petición de una analítica clínica -en la que la inclusión de unos u otros marcadores analíticos nada revela a la Sala- “no implica por sí misma que concurran razones de urgencia en adoptar la medida cautelar sin audiencia de la parte contraria”.

Esta urgencia, añade la Sala, debe sustentarse en circunstancias específicas de protección actual del derecho fundamental cuya tutela se invoca, “y no en cuestiones de fondo, como la comparación con las previsiones del art. 8 y 9 de la orden para otras actividades afectadas por el estado de alarma”.

Al no concurrir circunstancias que justifiquen la inaplazable urgencia de adoptar la medida cautelar sin dar audiencia a la Administración demandada, es por lo que se continuará el procedimiento de la tramitación de la pieza ordinaria de medidas cautelares, aunque “atendidas las circunstancias singulares del litigio y el interés cuya tutela se demanda”, la Sala recude a tres días para se puedan presentar las alegaciones oportunas por la Abogacía del Estado y la Fiscalía.


Nevasa amplía los servicios funerarios gratuitos para personas con dificultades económicas (20 Minutos)

20M EP03.06.2020 – 14:03H

El Consejo de Administración de Nevasa, presidido por María Sánchez, concejal de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, ha aprobado hoy por unanimidad, una ampliación de los servicios funerarios gratuitos para aquellas personas con dificultades económicas.

AYUNTAMIENTO
Un acuerdo que cuenta con el respaldo del grupo de trabajo formado por cuatro grupos municipales (PSOE, PP, Cs y VTLP) para acordar medidas urgentes ante los efectos de la crisis sanitaria, señala el Ayuntamiento de Valladolid a través de un comunicado remitido a Europa Press.

María Sánchez ha explicado que con este acuerdo se incrementan los servicios funerarios gratuitos para personas empadronadas en Valladolid, aumentando el rango de ingresos, desde el 1,2 IPREM actual hasta el 1,5.

Los requisitos para obtener la ayuda es estar empadronado en Valladolid desde hace al menos un año antes del fallecimiento, que no se tengan cubiertos los gastos funerarios por cofradías, empresas o entidades aseguradoras y que no posean ni por sí mismas, ni a través de familiares obligados al pago, medios económicos para abonar los gastos del servicio funerario y del sepelio.

Además, se podrá acoger a este servicio gratuito, quien percibiera una cantidad igual o menor que una pensión no contributiva, y no disponga de capital inmobiliario, mobiliario o en metálico, en la cuantía necesaria para hacer frente a los gastos de los servicios funerarios y del sepelio.* En la actualidad el Ayuntamiento también asume los servicios funerarios de personas sin hogar, pero ahora esa posibilidad se amplía a otras personas en función de su renta, subiendo a 1,5 el IPREM para poder optar al servicio funerario gratuito.

“El objetivo es evitar que el coste de los servicios funerarios suponga un quebranto económico inasumible para muchas familias, que se sume al sufrimiento personal por la pérdida”, señala María Sánchez.

En el Consejo de Administración se han explicado los datos relacionados con la pandemia. Los servicios totales prestados por Nevasa en los meses de marzo, abril y mayo han sido 435. De este total, 155 de los fallecimientos han sido registrados por coronavirus, desde el 18 de marzo al 30 de mayo. La media de edad de estas personas se fija en 84 años.


El INE eleva a 48.000 las muertes en la pandemia con datos de todos los registros (El Confidencial)

Entre el 9 de marzo y 10 de mayo de este año, han muerto casi 120.000 personas en España, independientemente de la causa de defunción, cuando el promedio histórico se situaba en los 71.500

TIEMPO DE LECTURA2 min
03/06/2020 12:00 – ACTUALIZADO: 04/06/2020 00:18

El exceso de mortalidad provocado por la pandemia del coronavirus en tan solo dos meses ya se sitúa en los 48.000. El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de publicar una estadística experimental con las muertes semanales de los últimos cinco años que permite tener una primera estimación oficial a partir de los datos de todos los registros civiles, tanto los informatizados como los que aún solo trabajan con papel. Entre el 9 de marzo y 10 de mayo de este año, han muerto casi 120.000 personas en España —independientemente de la causa de defunción—, cuando el promedio de los cuatro años anteriores en el mismo periodo se situaba en los 71.500. El covid-19 ha causado, tanto directa como indirectamente, un exceso de mortalidad del 67% sobre el promedio.

Nuevo desbarajuste en torno a la cifra de fallecidos por la COVID-19
Hasta ahora, era el sistema de vigilancia de la mortalidad diaria (MoMo) el que estimaba día a día el exceso de mortalidad en nuestro país. El último dato se situaba en las 43.000 muertes de más provocadas por el covid-19. El hándicap de este sistema es que se basa en la información del 93% de los registros civiles informatizados, dejando fuera a una población de unos 3,3 millones de españoles —la población de Madrid capital—, en concreto varias poblaciones importantes de Madrid o Castilla y León, comunidades especialmente afectadas por el coronavirus. Con esta nueva estadística, el INE intenta cubrir este 7% que no se tenía en cuenta en el MoMo, utilizando “los datos actualizados de Inforeg, combinados con los datos históricos de la Estadística de Defunciones con el fin de estimar las defunciones ocurridas durante el brote de covid-19”.

Esta primera estimación a partir del 100% de la información de los registros civiles eleva en 5.000 fallecidos más respecto a la última estimación del MoMo. Este aumento en números absolutos no ha tenido un impacto en el exceso de mortalidad relativo, que se mantiene en el 67%.

Con esta nueva actualización, el número de personas que murió en España —por cualquier causa— en la peor semana del coronavirus, la del 30 de marzo al 5 de abril, asciende a 20.500 (la última estimación de MoMo situaba este dato en 19.100). En los cuatro años anteriores, en la semana 14 murieron de media unas 8.000 personas. Es decir, el coronavirus causó un exceso de mortalidad del 155% en su semana más letal en nuestro país. En la semana anterior (la del 23 al 29 de marzo) como en la posterior (la del 6 al 12 de abril) también se duplicaron el número de muertes ocurridas en España respecto al promedio de los últimos cuatro años.


Grupo ASV dona 8.000 kilos de alimentos a Alicante Gastronómica Solidaria (Diario Alicante)

2 días hace Diario Alicante »

Los trabajadores de la compañía también podrán realizar labores de voluntariado

Esta mañana se ha materializado la entrega de más de 8.000 kilos de alimentos donados por Grupo ASV a la asociación Alicante Gastronómica Solidaria.

Varias toneladas de legumbres, aceite, pasta, fruta y verdura fresca componen el lote que, en nombre de la asociación solidaria,  ha recibido Carlos Baño, su presidente y que se emplearán en los menús que diariamente preparan para centenares de personas sin recursos de toda la provincia.

“Grupo ASV quiere contribuir con esta donación a paliar en la medida de lo posible, el efecto que la pandemia está provocando en la provincia y sumarse de este modo a la importante labor que desde la asociación Alicante Gastronómica Solidaria se realiza cada día” señala Sonia Carricondo, responsable de Comunicación y RSC de la empresa.

La colaboración entre los restaurantes implicados en este colectivo, con el apoyo de algunas instituciones como la Cámara de Comercio, Turisme de la Comunitat Valenciana o la Diputación Provincial,  permite que desde que se puso en marcha se hayan podido elaborar más de 85.000 menús desde las cuatro cocinas que se han habilitado en Alicante, Benidorm, Elche y Torrevieja.

Los trabajadores de Grupo ASV también podrán colaborar con esta iniciativa a través del voluntariado: apoyando con la logística, el envasado, o el reparto.

Esta donación de Grupo ASV en Alicante se suma a otras realizadas en otras provincias.

SOBRE GRUPO ASV

Grupo ASV es una organización de empresas de servicios vinculada a los negocios de transporte sanitario, seguros y servicios funerarios.

Con más de 90 años de trayectoria y 1.800 trabajadores, se ha convertido en una de las compañías líderes en el mercado español, además de extender su presencia a Alemania y Colombia.

La unión de la envergadura de un gran grupo empresarial, con una filosofía de cercanía y vocación de servicio, se traduce en la confianza de cerca de 700.000 clientes en todo el territorio nacional.


PANASEF y UNE lanzan una especificación para extremar la seguridad de seguridad e higiene en tanatorios, crematorios y velatorios (Revista Funeraria)

En Noticias,
Jun 04, 2020

La  Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef), en colaboración con la Asociación Española de Normalización, UNE, ha impulsado una Especificación UNE que establece los requisitos y recomendaciones higiénico-sanitarios que deben cumplir las empresas funerarias que operan en instalaciones abiertas al público para prevenir el riesgo de contagio frente al coronavirus SARS-CoV-2.
La Especificación UNE 0069 Medidas para la prevención de riesgos higiénico-sanitarios frente al coronavirus SARS-CoV-2 en zonas de acceso al público de las instalaciones funerarias tiene como fin último reestablecer, extremando la seguridad y generando confianza, la actividad pública de tanatorios, crematorios y velatorios. La Especificación UNE ha sido remitida al Ministerio de Sanidad y a las Comunidades Autónomas para su validación.

UNE, con el liderazgo de Panasef, ha sido la encargada de coordinar la elaboración de esta Especificación, creada en tiempo récord por un grupo de trabajo en el que han participado asociaciones, empresas y organismos públicos. El sector ha realizado un extraordinario esfuerzo para disponer  de  una  Especificación  para  generar  confianza  y  tranquilidad  a  los  usuarios.  UNE  ha elaborado esta Especificación para el sector funerario, de acuerdo con su objeto de contribuir a la competitividad y seguridad de las empresas, la protección de las personas y del medio ambiente, así como la mejora del control de los riesgos empresariales.

El Covid-19 ha ocasionado, desafortunadamente, un incremento exponencial del número de fallecimientos en España. Como último eslabón de la cadena sanitaria, ha correspondido al sector funerario gestionar esta grave crisis en condiciones excepcionales, las cuales incluyeron el cierre de las instalaciones funerarias destinadas al velatorio de los fallecidos, elemento clave en el proceso de duelo, con el fin de prevenir el contagio y la expansión de la enfermedad.

Esta especificación busca que, en el contexto actual de normalización y reapertura progresiva de velatorios y ceremonias de despedida, los ciudadanos sepan que puedan asistir a las instalaciones funerarias que han adoptado esta Especificación UNE, con la confianza y tranquilidad de que se han higienizado siguiendo un protocolo homologado. La posibilidad de despedirse apropiadamente de sus seres queridos es muy importante para una adecuada gestión del duelo por parte de amigos y familiares tras un fallecimiento.

La  Especificación  UNE  proporciona  a  las  empresas  del  sector  funerario  medidas  y  requisitos operativos entre los que se encuentran directrices para la elaboración de planes de riesgo y su gestión, protocolos de limpieza y desinfección en espacios públicos y su potencial clausura temporal, protocolos de atención e información a usuarios, disposición y reducción de equipamiento y mobiliario, medidas de distancia social de seguridad, empleo de mamparas protectoras, etc.

Esta especificación servirá además como herramienta para identificar y analizar los riesgos y las mejoras prácticas en el servicio, en las instalaciones y el personal para hacer frente al virus.  Podrá evolucionar, por tanto, con el fin de incluir nuevas medidas o una adaptación de las existentes que mejoren su contenido y amplíen el campo de aplicación, si fuera necesario.