Titulares

La demanda de servicios funerarios en Barcelona se estabiliza y “no hay saturación” (Europa Press)

Un trabajador de la empresa Eurocoffin, la fábrica de ataúdes de Serveis Funeraris de Barcelona – Grupo Mémora, ubicada en la montaña de Montjuïc de Barcelona, trabaja con la madera de uno de sus ataúdes durante su jornada laboral. La marca se caracteriza – DAVID ZORRAKINO – EUROPA PRESS

BARCELONA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) –
La demanda de servicios funerarios en Barcelona se ha estabilizado y “no hay saturación”, lo que permite dar respuesta al aumento de la demanda derivada de la crisis sanitaria por el coronavirus.

Fuentes municipales han explicado a Europa Press que esto permite seguir sin activar medidas extraordinarias, como las derivaciones de incineraciones a entierros ni tampoco restringir el acceso de familiares a las despedidas en cementerios.

Las mismas fuentes han celebrado que el protocolo impulsado por el consistorio, las empresas funerarias y los hospitales “está funcionando”, y ha añadido que la medida que sí se implementará es la introducción de un quinto horno crematorio en el cementerio de Montjuïc a mediados de la próxima semana.

Desde el pasado 3 de abril no ha aumentado el número de féretros en los depósitos habilitados en los tanatorios de la ciudad –y que están con una ocupación del 50%–, lo que ha permitido “garantizar el servicio y acompañar a las familias” dentro de las limitaciones que establecen las autoridades sanitarias.

En este sentido, el consistorio realiza un seguimiento diario de los datos para “ir adaptando el servicio a las circunstancias”, aunque mantiene el servicio de incineración a su máxima capacidad y asegura que hay margen para más entierros en los nueve cementerios de la ciudad.

También ha recordado que se ha establecido un precio máximo del servicio básico en 2.500 euros para poder garantiza este servicio a toda la ciudadanía, además de mantener el servicio bonificado y gratuito para aquellas familias en situación de vulnerabilidad.


PFB Serveis Funeraris activa un servicio de entrega de cenizas a domicilio durante el confinamiento (Sticknoticias.com)

8 abril, 2020 Redacción.

BARCELONA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) –

Pompas Fúnebres de Badalona (PFB Serveis Funeraris) ha puesto en marcha un servicio totalmente gratuito de entrega a domicilio de las cenizas para los usuarios que opten por la incineración en todos los municipios del Barcelonès, Baix Llobregat y Maresme (Barcelona) en los que la empresa presta servicio.

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Según ha informado en un comunicado este miércoles, esta iniciativa se ha creado teniendo en cuenta la situación de las familias ante la restricción de los desplazamientos durante el estado de alarma y el confinamiento de los ciudadanos en los hogares.

La empresa dispone de dos hornos crematorios en el Tanatorio de Badalona y presta servicio a través de cinco tanatorios más en las comarcas del Barcelonès, Maresme y el Baix Llobregat.

El servicio de entrega de cenizas a domicilio tiene un doble objetivo: el primero es, según la directora general, Ana Gassió, que “se trata de una opción que permite reducir el tiempo de espera actual”, ya que los ciudadanos no pueden desplazarse a buscar las cenizas al tanatorio.

De este modo, la empresa funeraria garantiza que las cenizas lleguen a las familias “de una forma segura y que se haga con toda la privacidad necesaria” en estos casos.

“Somos muy conscientes de que, en este contexto, el duelo por la pérdida puede ser aún más complicado, ya que no se permiten los velatorios ni las ceremonias de despedida”, afirma Gassió como segundo objetivo, y considera que poder tener las cenizas en estos momentos puede ayudar emocionalmente a las familias y reconfortarlas en este proceso.

Una vez superada esta situación de excepcionalidad, los expertos en duelo recomiendan poder celebrar una ceremonia de homenaje al difunto, “que puede hacerse con las cenizas en el caso de que se haya incinerado”, o bien sencillamente en compañía de familiares y amigos si se ha optado por la inhumación.

Asimismo, entre los servicios de ayuda a la pérdida y el duelo que ofrece PFB, estos días se ha “reforzado especialmente” el de atención psicológica telefónica a todos los usuarios que lo necesiten (93 400 50 41); se trata de un servicio gratuito y personal, disponible todos los días de la semana –incluso domingos y festivos– de 9 a 21 horas.


La asociación de servicios funerarios PANASEF envía guantes, mascarillas y buzos a 900 funerarias (Europa Press)

MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) –
La Asociación Nacional de Servicios Funerarios PANASEF ha enviado a más de 900 empresas de servicios funerarios de 40 provincias de España, material sanitario necesario para afrontar la pandemia de COVID-19. En total, se ha distribuido 48.900 guantes de nitrilo, 21.885 mascarillas quirúrgicas y FFP2 y 1.049 buzos de protección.

Todo el material sanitario ha sido donado por el Ministerio de Sanidad y ha sido distribuido por PANASEF, que se ha hecho cargo de los gastos de envío, según ha informado la asociación en un comunicado.

“Llevamos semanas solicitando al Ministerio de Sanidad y otros organismos oficiales material sanitario para nuestros trabajadores. Les hemos tenido que recordar que los profesionales funerarios son el último eslabón de la cadena sanitaria y que por tanto, era necesario contar con el material necesario para que pudieran afrontar su labor con todas las garantías”, ha indicado el presidente de PANASEF, Juan Vicente Sánchez-Araña.

En los próximos días PANASEF prevé que se puedan realizar otros envíos de mascarillas, “que es uno de los materiales más demandados en estos momentos”, priorizando a las zonas más afectas por la pandemia del Coronavirus.

“No vamos a parar de trabajar hasta conseguir todo el material sanitario que necesitan nuestros trabajadores. Unos profesionales que están trabajando 12 horas diarias, que se están dejando la piel estos días, y que queremos poner en valor. Por ellos, seguiremos luchando hasta conseguir todos los materiales necesarios para que puedan trabajar de la manera más segura”, ha insistido Sánchez-Araña.

PANASEF es la asociación nacional que representa a las empresas que operan en el sector de los servicios funerarios (SSFF), tanto las que prestan todos los servicios que se generan por un fallecimiento, como las que prestan únicamente los servicios de inhumación o incineración. Según cálculos oficiales, en España operan unas 1.300 empresas de servicios funerarios, que emplean a 11.510 trabajadores y tienen una facturación global de unos 1.530 millones de euros.


Andalucía, con el triple de instalaciones crematorias, ya asume parte del servicio de la Comunidad de Madrid (Eldiario.es)

España es el país europeo con más hornos, y con capacidad para cuatro veces más de la demanda habitual, pero la desigual distribución de los mismos y la crisis del coronavirus obliga a trasladar cadáveres
Consuelo Durán
09/04/2020 – 20:47hCompartir en Facebook

Las instalaciones crematorias de Andalucía están asumiendo desde la pasada semana cadáveres de la Comunidad de Madrid por la imposibilidad de responder a las necesidades generadas por el elevado número de fallecidos por coronavirus. Desde la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef) confirman que se ha dado esta colaboración con todos los permisos necesarios, tanto de la autoridad de la comunidad autónoma de salida, como de las familias.

En concreto, se han trasladado a instalaciones crematorias de Córdoba y Huelva. Se da la circunstancia de que la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Inmaculada Sanz, revelaba este miércoles que los fallecidos en la ciudad con Covid-19 podrían ser incinerados en Burgos o Ponferrada, tras el acuerdo con los respectivos consistorios.

Hay que tener en cuenta que la Comunidad de Madrid no solo registra la mayor cifra absoluta de decesos por coronavirus, sino que dispone de tres veces menos hornos que Andalucía, que es el territorio con más, como puede verse en la gráfica de abajo elaborada por Panasef con datos propios y del Instituto Nacional de Estadística (INE). De este modo, pese a que en Andalucía, según los informes diarios de la Universidad Carlos III, se ha elevado la tasa de mortalidad de estas fechas por encima del 15%, en la Comunidad de Madrid se ha duplicado y más, lo que ha provocado días de espera para las incineraciones.

Densidad de hornos por fallecidos. PANASEF.
La empresa Tanatorios de Córdoba es una de las que colabora con las funerarias de la Comunidad de Madrid para aliviar el colapso que sufren. Este miércoles recibían un segundo camión -después de los primeros ataúdes llegados la pasada semana- destinado a las instalaciones en el polígono Las Quemadas de Córdoba. La gerente de la empresa, María Dolores Jiménez, ha confirmado a Europa Press que seguirán haciéndolo si es necesario, después de un primer camión que llegó el pasado 3 de abril. En Huelva, a su vez, han incinerado 25 cadáveres procedentes de la Comunidad de Madrid.

El vocal de Panasef en Andalucía, Francisco Enríquez, insiste en que “se hace con todas las garantías y el máximo respeto a la voluntad de las familias”. Pide igualmente “comprensión” dada la extraordinaria situación a la que tienen que hacer frente las empresas de servicios funerarios. En su opinión, es especialmente duro “el conflicto emocional por el que pasan las familias”, dado que no pueden llevarse a cabo ni velatorios ni funerales.

Capacidad para 1.768 incineraciones por jornada laboral
De este modo, pese a que también se puede recurrir a los enterramientos, la mayor demanda de las incineraciones y el hecho de que España esté siendo golpeada con especial virulencia por el coronavirus han generado complicaciones y eso que es el país europeo con mayor número de hornos, con un total de 442, según el último informe de Panasef.

Estos permiten realizar 1.768 incineraciones en una jornada laboral de ocho horas, muy por debajo de la demanda habitual, que son 400 según el mismo estudio, y lejos de la media diaria de fallecimientos en España, situada en 1.171 en 2018, que son los últimos datos definitivos publicados por el INE. Pero a la habitual se le ha sumado la demanda extraordinaria por esta crisis sanitaria, que ha duplicado la tasa de mortalidad en varias comunidades autónomas, como revela el barómetro de la Universidad Carlos III.

La carga, pues, se ha concentrado en determinados territorios, lo que está obligando a, después de que poner a funcionar los hornos las 24 horas no sea suficiente, los primeros traslados de cadáveres entre territorios, antes incluso de que se hayan activado los compromisos de ofrecerse entre unos y otros instalaciones sanitarias para atender enfermos.

Contando tanatorios, velatorios y crematarios, Andalucía, Catalunya y Castilla y León son, por este orden, las comunidades autónomas con mayor número de instalaciones. En concreto, del total de 2.525 de España, Andalucía cuenta con prácticamente una de cada cinco, en concreto con la siguiente distribución: Almería (27), Cádiz (36), Córdoba (66), Granada (96), Huelva (42), Jaén (69), Málaga (73) y Sevilla (66).

Desde Panasef subrayan que “esta sobrecapacidad se explica por el hecho de que los fallecimientos no se producen de forma lineal durante todos los días del año, sino que existe una gran variabilidad”. O sea, habitualmente hay días con muy pocos fallecimientos que hacen media con días de alta mortalidad. Lo que ocurre es que llevamos ocho semanas de alta mortalidad.


El tanatorio de Las Quemadas recibe más fallecidos de Madrid para aliviar a las funerarias (La Voz de Córdoba)

Por
La Voz –
9 abril, 2020
En esta práctica tienen las autorizaciones de las autoridades sanitarias y de los familiares de cada uno de los fallecidos

Tanatorio de Las Quemadas./Foto: LVC
La empresa Tanatorios de Córdoba sigue colaborando con las funerarias de la Comunidad de Madrid para aliviar el colapso que sufren por el alto número de muertos por el coronavirus y ha recibido este miércoles un segundo camión con fallecidos para incinerarlos en el tanatorio del Polígonos Industrial de Las Quemadas de Córdoba.
Así lo ha concretado a Europa Press la gerente de la empresa, María Dolores Jiménez, quien ha afirmado que en esta práctica tienen las autorizaciones de las autoridades sanitarias y de los familiares de cada uno de los fallecidos.

Ha señalado que esta forma de aliviar la carga de los hornos crematorios de Madrid se está realizando con otros tanatorios de España y apuntado que en función de la evolución en el número de muertos seguirán o no recibiendo más cuerpos. El primer camión llegó el viernes 3 de abril.


Una rosa en los féretros de la funeraria de Madrid para acompañar al difunto (La Vanguardia)

REDACCIÓN
10/04/2020 11:27
Madrid, 10 abr (EFE).- Una rosa en cada féretro para acompañar a los difuntos durante la crisis sanitaria del coronavirus. Es la iniciativa llevada a cabo por la funeraria del Ayuntamiento de Madrid como parte de su programa de apoyo emocional y ante la dificultad de las familias para brindar estos gestos.
Servicios Funerarios de Madrid explica en un comunicado que esta iniciativa se ha pensado para dar calidez a las despedidas, pues no pueden ser tan emotivas como a las familias les gustaría.

“La limitación de asistentes a las despedidas, familias que se encuentran en cuarentena por coronavirus o la falta de fuerzas, provoca que en ocasiones los familiares sufran por una despedida solitaria o vacía”, explican desde la empresa municipal.

Por eso, ahora los empleados de la funeraria añaden una rosa roja a los féretros.

Además, para mitigar el dolor de la pérdida durante una pandemia que ha transformado el duelo, SFM ofrece apoyo psicológico con expertos profesionales o ceremonias por videoconferencia para compartir momentos vividos, ambos recursos gratuitos.

La empresa también realiza una llamada a todas las familias días después del fallecimiento para interesarse por su situación y recordarles los distintos recursos que tienen a su disposición.

La pandemia de la Covid-19 ha provocado la prohibición de los velatorios y la limitación de las personas que puedan acudir a los entierros, además de provocar retrasos en las inhumaciones y, sobre todo, en las incineraciones.

Por ello la funeraria municipal de Madrid ofrece acometer las incineraciones fuera de la Comunidad de Madrid, en concreto en Burgos y Ponferrada, para reducir los tiempos de espera, si así lo desean las familias. EFE


Hay una bajada de decesos y podemos ofrecer mejor atención (La Tribuna de Ciudad Real)

Nieves Sánchez
– viernes, 10 de abril de 2020
El dueño del tanatorio Alfonso X explica que tras dos semanas con un promedio de 10 fallecidos diarios y picos de 15, el número se ha estabilizado, pero siguen necesitando EPI «urgentemente»
Hay una bajada de decesos y podemos ofrecer mejor atención – Foto: Tomás Fernández de Moya

El miedo al colapso que estaban experimentando las dos funerarias de la capital, La Guija y Alfonso X El Sabio, las primeras semanas del confinamiento y hasta hace apenas unos días empieza a disiparse después de que el número de decesos haya descendido. El propietario del tanatorio Alfonso X, ubicado frente al Hospital General Universitario de Ciudad Real, Manuel Rodríguez, explicaba esta semana a La Tribuna que han estado atendiendo un promedio de 10 fallecidos diarios, con picos incluso de 15. «Ahora mismo hemos bajado bastante, como al 50%, por eso creemos que se está estabilizando y que pronto veremos más luz, en lo que se refiere al servicio que prestamos».
Esta situación supone para los profesionales de las funerarias poder dar una mejor atención a los familiares, que de por sí ya están atravesando un durísimo trance. «Con nuestro personal, ahora mismo, podemos atender todo los servicios con la misma inmediatez que antes del incremento de contagiados en nuestra provincia y eso se nota, porque podemos atender a las familias como antes lo estábamos haciendo, es decir, no hacerlas esperar», explicó Rodríguez.
resignación. Desde el pasado 23 de marzo, cuando el Ministerio de Sanidad anunció la ola más dura, la más dañina, de la epidemia que está poniendo al límite las capacidades del sistema sanitario, tanto La Guija como Alfonso X El Sabio suspendieron de motu propio los velatorios en sus instalaciones, adelantándose a un futuro cambio de la normativa que establece la Junta de Comunidades, que seguía permitiendo entonces que se velase el cuerpo del difunto por un máximo de 10 personas,
Hay una bajada de decesos y podemos ofrecer mejor atención – Foto: Fotos Rueda Villaverde«Las familias están tomando esta situación con mucha resignación, muy incrédulos, porque se ha roto el duelo», explica este profesional, que señala que donde más está costando entender esta manera de despedir a los seres queridos es en las poblaciones pequeñas. «En los pueblos más pequeños los contagios y las muertes no han sido tantas, no han tenido una experiencia tan directa con el virus, como en poblaciones mayores y por lo tanto entienden todavía menos que las cosas tengan que ser así, al contrario que en la capital o municipios mayores que viven esta nueva forma de duelo con más resignación».
Desde hace dos semanas, los tanatorios y los velatorios de toda España funcionan sólo como depósitos y es sólo en el cementerio, en el momento del entierro y, según ordenanzas municipales, donde pueden asistir familiares, generalmente no más de tres personas.
«Hay que tener en cuenta que muchas personas no han vuelto a ver a su familiar desde que entrara en el hospital, de media unos 15 días, y lo próximo que ven es una caja y eso es muy duro». Manuel Rodríguez explica que incluso ha habido familias que dudan, debido al trance en el que se encuentran, del proceso de identificación y han pedido al tanatorio que se aseguren de que el cuerpo que está ahí es el de su familiar. «A nosotros nos llega un sudario cerrado y etiquetado y el protocolo no permite abrirlo y eso cuesta también hacerlo entender a las familias, intentamos tranquilizarlos y convencerlos de que todo está bien hecho, pero cuesta».
protección. Respecto a la denuncia que sendas funerarias hicieron de falta de EPI, Manuel Rodríguez apunta a que les han confirmado que recibirán para su distribución material, sin saber cuánto ni cuándo. «Eso sí nos preocupa porque estamos reutilizando, y en algunos sitios como Valdepeñas y Pedro Muñoz hay compañeros que ya han enfermado. Necesitamos cuanto antes material».


Las defunciones aumentan un 32% en Palma (Diario de Mallorca)

12.04.2020 | 02:45
Las defunciones aumentan un 32% en Palma
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Durante este periodo de alerta sanitaria por el coronavirus las defunciones se han incrementado un 32 por ciento en Palma, según informó ayer la Empresa Funeraria Municipal (EFM). La sociedad pública de la capital balear se ha hecho cargo, hasta el viernes, de los servicios funerarios en el 85 por ciento de los casos de pacientes de COVID-19 fallecidos, lo que representa 82 enterramientos o incineraciones.
El Ayuntamiento ha agradecido su labor a los trabajadores de la EFM a través de un comunicado, así como su “su implicación” ante el incremento de trabajo por la pandemia. Asimismo, aclara que no todo el incremento del 32 por ciento interanual en el número de defunciones en el último mes se debe a la crisis sanitaria. La empresa funeraria ha aumentado su capacidad de trabajo en un 66% modificando los turnos de los empleados.


El humo y una explosión en un crematorio generan alarma (Diario Jaén)

La empresa, que recibe cadáveres de varias regiones, explica las causas
JUAN RAFAEL HINOJOSA
12 ABR 2020 / 21:53 H.

Ante lo ocurrido la empresa encargada de las instalaciones, Funeraria Rivero, publicó un comunicado en el que explica lo ocurrido. Ante todo pide disculpas a la población y las Fuerzas de Seguridad por la alarma generada. Indica que la humareda ocasionada fue consecuencia de una explosión de un aerosol desinfectante que, por error, se introdujo en la cámara de combustión. Admite que se trata de la segunda vez que pasa y, lo que obliga al personal, a partir de ahora, a supervisar, “con más ímpetu si cabe”, su protocolo de intervención para incineraciones.

“Nuestras instalaciones constan de todos los permisos locales y autonómicos que se necesitan para el desarrollo de nuestra actividad, pero más allá de la burocracia, en nuestras instalaciones tenemos todos los equipos necesarios de desinfección, limpieza e higiene para que tanto trabajadores como clientes y el resto de nuestros vecinos, se encuentren fuera de peligro alguno”, sostiene la firma en el texto del comunicado.

Sobre la explosión, Funeraria Rivero señala que los técnicos ya trabajan para solventar cualquier incidencia que se haya podido producir a consecuencia de esta inusual explosión. Hace saber que se está a la entera disposición de Medio Ambiente y cualquier órgano de inspección que pueda ser necesario para la tranquilidad.

En relación, con la cremación de cadáveres procedentes de otras autonomías, reconoce que se realizan “y no precisamente por causas económicas”. Dice que estas incineraciones, gracias a Dios y a las personas que confían en la compañía, no son su prioridad, sino que se hacen “por responsabilidad y humanidad”, en un intento de aliviar el dolor de los allegados de los difuntos que, de no ser por crematorios de toda España, tardarían mucho más tiempo en tener las cenizas de sus seres queridos.

El Ayuntamiento precisa que sus técnicos personaron tras la explosión y que se pondrá a disposición de la Junta de Andalucía, que es la administración competente en materia de gases y contaminación, la información que requiera sobre lo ocurrido. La Administración autonómica debe comprobar que todo se encuentra en orden en las instalaciones.

En una nota, el equipo de Gobierno municipal desvincula al cementerio Parque Andújar, a Funespaña, la empresa concesionaria, del incidente ocurrido con el humo y la explosión. De hecho, deja claro que son unas instalaciones y una compañía totalmente distintas. nes ajenas a las municipales. Desmiente, en la línea de lo que indica Funespaña, que se realicen, de forma intensiva, cremaciones en el horno municipal, sino cremaciones esporádicas para atender al municipio y la provincia. Solo se incinerarían difuntos de fuera en caso de que, por necesidad, otras instancias administrativas lo determinaran.


MAPFRE brinda atención psicológica gratuita (Diarioresponsable.com)

13 ABRIL 2020

Ante la pandemia, y el aislamiento que estamos viviendo hace semanas, manejar las emociones pude tornarse difícil. Por eso, en los momentos más difíciles, Fundación MAPFRE con la colaboración de Luria Psicología, proponen un servicio gratuito de atención psicológica. Las y los interesados pueden llamar al 91 310 14 55 para solicitar una cita telefónica y recibir ayuda.

Ayudar a las personas que han perdido a algún familiar o ser querido con motivo de Covid-19 es el objetivo de una línea telefónica y online gratuita, que han puesto en marcha Fundación MAPFRE, en colaboración con el Grupo Luria Psicología y la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (PANASEF).
Gracias a este servicio, un equipo de psicólogos especializados en duelo proporcionará asistencia para ayudar a estas personas a superar esta situación, especialmente en unas circunstancias en las que muchas de ellas no han podido despedirse de sus allegados por motivo del coronavirus, y como resultado, están sufriendo más intensamente la pérdida de sus seres queridos.

Expertos del Grupo Luria Psicología proporcionarán a estas personas “un espacio de intimidad, una voz de apoyo y una figura de acompañamiento”, que les permita sentir y expresar de una manera guiada todas las emociones asociadas a la pérdida, “una de las experiencias más duras de la vida”, según indica el equipo de psicólogos que coordinará este servicio.

“No existen recetas para todos”, aseguran, “lo que hace que nos adaptemos a la persona y sus circunstancias, conozcamos cómo cada persona vive esta carga emocional, que muchas veces es muy alta, les ayudamos a buscar alivio y les hagamos entender que a pesar de que se trata de un proceso difícil, también es un momento necesario y natural”.

El servicio de atención es gratuito a través del teléfono 91 310 14 55 o por videoconferencia, con un horario de 9.00 a 21.00 horas, de lunes a viernes, y los sábados, de 10.00 a 14.00 horas, en sesiones que tienen previsto durar 45 minutos aproximadamente.

La plataforma permite realizar una valoración personalizada de los afectados, seleccionar al especialista más adecuado, en función de la personalidad, edad, sexo y otras circunstancias personales de la persona que solicita el servicio, y ofrecer una cita para que pueda recibir la ayuda en el menor tiempo posible y con el seguimiento que sea necesario en cada caso.

Fundación MAPFRE ha destinado 35 millones de euros a distintos proyectos de ámbito internacional que tienen como objetivo proteger mejor a la población frente al virus, ayudar a los colectivos más desfavorecidos y contribuir a la salida de esta crisis con el menor impacto posible. “La lucha contra el coronavirus engloba a todos los sectores de la sociedad. Las instituciones, como Fundación MAPFRE, están llamadas, más que nunca, a pasar a la acción, con medidas solidarias que promuevan la cohesión social y la igualdad de oportunidades” ha destacado Antonio Huertas, presidente de la entidad.


La funeraria de Madrid empezará a incinerar difuntos fuera de la región (La Vanguardia)

REDACCIÓN
13/04/2020 10:57 | Actualizado a 13/04/2020 11:42
Madrid, 13 abr (EFE).- La funeraria del Ayuntamiento de Madrid comenzará en breve a realizar los primeros traslados de difuntos a funerarias de fuera de la región -en concreto a Burgos y Ponferrada (León)- para proceder a su incineración con el consentimiento previo de los familiares.
Esta medida llega tras la firma de acuerdos entre la funeraria municipal, Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios de Madrid, y otras empresas fuera de la comunidad, según explican a Efe fuentes municipales.

En “estos días” se producirán los primeros traslados, cerca de una veintena, a Burgos y Ponferrada una vez se ha contado con el visto bueno de las familias.

Entre el 1 al 9 de abril, la media de servicios diarios de la funeraria municipal ha subido a 161. El pasado 7 de marzo, los datos ofrecidos a los grupos municipales por parte del área de Portavoz, Seguridad y Emergencias situaban la media diaria en más de 140 servicios contratados.

En este sentido, para hacer frente a la mayor carga de trabajo, la empresa de servicios funerarios de Madrid ha contratado a 35 personas desde que empezó la crisis del coronavirus, añaden desde el equipo de Gobierno de José Luis Martínez-Almeida.

Desde la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Funerarios (Panasef) indican a Efe que “ha mejorado un poco la situación” de las funerarias privadas de Madrid, debido al descenso de fallecidos en los últimos tres días, algo que “hace pensar que la curva efectivamente ha dejado de subir, por lo menos en Madrid”, valoran.

En la patronal subrayan que en las tres últimas jornadas se han registrado un total de 270, 272 y 260 fallecimientos -por todas las causas- en la región, datos que se sitúan “a la altura que estábamos el 21 de marzo”.

“Desde el 22 de marzo no se bajaba de 300 (defunciones)”, añaden en Panasef, e insisten en que la media de un día “normal” de abril es de alrededor de 80 decesos.

En la asociación de empresas de servicios funerarios celebran que el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, se ha puesto “por fin” en contacto con Panasef para “mejorar el inexistente plan de coordinación que había entre las morgues habilitadas y el sector funerario”.

“La idea es limitar al máximo los errores y sobre todo evitar el más mínimo fallo en la trazabilidad de los fallecidos”, explican, al tiempo que argumentan que “había familias que no localizaban a su familiar”.

Además, las mismas fuentes indican que esta mañana se ha recibido más material de protección por parte del Ministerio de Sanidad para los trabajadores de las funerarias, por lo que entre este lunes y el martes se procederá al envío de dicho material “a la mayor parte de funerarias de España”. EFE


Ponferrada alivia a las funerarias de Madrid con 24 cremaciones en tres días (Diario de León)

Los dos servicios del Tanatorio La Encina acogen incineraciones de Astorga y La Bañeza

REDACCIÓN
DIARIODELEÓN 14/04/20

«Ayudamos a mitigar el dolor de las familias», decía ayer el gerente de Funerarias Reunidas del Bierzo, Edelmiro Vega, empresa que ha puesto los dos únicos crematorios que existen en la comarca a disposición de las víctimas del Covid- 19 en Madrid, la zona cero de la pandemia en España, donde los servicios están colapsados. Tras el acuerdo alcanzado entre Funespaña con la Comunidad de Madrid, la empresa que gestiona los tanatorios La Encina le echa desde esta semana un cable a la Funeraria Municipal de Madrid y hoy martes serán ocho familias de la capital del España las que no tendrán que esperar más de lo necesario para recibir las cenizas de sus familiares fallecidos por el virus. Los operarios del Tanatorio La Encina ya se desplazaron ayer lunes a Pozuelo para traer al Bierzo los cuerpos de ocho difuntos cuyos familiares son clientes de Funespaña, el grupo al que pertenece al firma berciana, y el miércoles volverán a recorrer 800 kilómetros por la A-6 en una jornada para incinerar en el Bierzo a otros ocho fallecidos procedentes de nuevo de la Funeraria Municipal.

En total, 24 víctimas del Covid fallecidas a cuatrocientos kilómetros del Bierzo que hará el viaje de ida y vuelta a Madrid en los primeros tres días de la semana. Y el servicio de apoyo, con los crematorios madrileños «desbordados», continuará mientras sea necesario.

Edelmiro Vega quiere evitar que se produzcan casos como el de una víctima del Covid fallecida en Madrid el pasado 2 de abril y cuyos familiares han tenido que aguardar una decena de días antes de ver como los restos por fin eran incinerados en Orense. La espera, con los difuntos en cámaras o camiones frigoríficos, se vuelve angustiosa. «Lo que podemos hacer desde aquí es mermar el sufrimiento de esas familias», explicaba el gerente de La Encina. Y no es algo nuevo, los dos crematorios de Ponferrada ya han recibido medio centenar de difuntos de los tanatorios de Funespaña en Pozuelo, Alcorcón y Navalcarnero desde que comenzó la crisis del coronavirus. Ahora auxiliarán también a la Funeraria Municipal de Madrid. «Las funerarias en Madrid están totalmente desbordadas y con esto también mostramos la solidaridad quienes tenemos capacidad para acoger a más fallecidos y ayudamos a reducir el grado de tensión con el que trabajan», añadía ayer Vega.

Con un juzgado de guardia permanente para agilizar unos trámites que estos días se resuelven en 24 horas, los dos crematorios de Ponferrada ya realizan servicios de incineración a funerarias de los otros partidos judiciales de la provincia. Desde que empezó la crisis del coronavirus han incinerado también a un difunto de Villablino y 14 de Astorga y La Bañeza, además de otros 14 del Bierzo, fallecidos con el Covid-19 diagnosticado o con sospecha de posible coronavirus.

Funerarias Reunidas del Bierzo, que estos días solo ha contratado a dos personas más para cubrir dos bajas laborales -la plantilla de la empresa nacida de la fusión de Funerarias El Carmen y Edelmiro Vega es ahora mismo de 27 personas repartidas en sus nueve tanatorios de la comarca- no descarta contratar personal nuevo si la actividad continúa creciendo ahora que prestan servicios de apoyo a la Funeraria Municipal de Madrid.

Funerarias Reunidas tramita estos días por correo electrónico, por teléfono, incluso por WhatsApp -la brecha digital hace que en muchos pueblos los familiares no cuenten con internet- todo lo relativo a las defunciones. Los trámites del certificado médico y la licencia de enterramiento, eso sí, se ha acortado notablemente.

Aunque lo más triste, reconoce Edelmiro Vega, sigue siendo ver que las medidas de seguridad que se adoptan estos días han obligado a suspender los velatorios y solo tres familiares pueden asistir a cada sepelio.


Galicia auxilia a Madrid en la incineración de cadáveres por la pandemia (ABC)

Pablo PazosSEGUIR
SANTIAGO Actualizado:14/04/2020 20:02h
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Más de 6.500 personas han fallecido en la Comunidad de Madrid a consecuencia de la pandemia de coronavirus, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad. En Galicia, segú nel último recuento del servicio de salud autonómico, los decesos por Covid-19 se situaban esta mañana en 384. Ante dos afectaciones de envergadura tan desigual, la comunidad gallega no solo envió respiradores a la madrileña para contribuir a combatir el virus, sino que en diversos crematorios se incineran estos días cadáveres que llegan procedentes de la capital y su entorno.

Fuentes de Albia han detallado a ABC que su red de centros funerarios «se ha puesto al servicio de la emergencia sanitaria para reforzar el servicio en las comunidades más afectadas, y especialmente en la Comunidad de Madrid. Los centros de Galicia participan igual que el resto de centros a nivel nacional en función de la disponibilidad, necesidades y la voluntad de las familias», explican al respecto.

Albia cuenta con centros de servicios funerarios y tanatorios en múltiples puntos de Galicia, como Santiago de Compostela, Silleda, A Estrada, Lalín, Pontevedra, Bueu, Sanxenxo, Vigo, Finisterre, Cee, Muxía, Carballo, Laracha, La Coruña, Ferrol y Orense. Lugo es la única provincia que no figura con centros asociados en el mapa de servicios.

A finales del pasado mes de marzo, Albia ya informó de que su «red de centros funerarios (…) en todo el territorio nacional está permitiendo reforzar los servicios de Madrid a través de centros de otras zonas que tienen actualmente menos presión» y se citaba expresamente a Galicia, donde la tasa de letalidad es la más baja entre todas las autonomías. También se nombraba en aquel momento a Castilla-La Mancha, Castilla y León, Asturias y la Comunidad Valenciana.

Desde Albia se afirmaba que esta movilización era posible «gracias al desempeño de nuestros trabajadores, verdaderos héroes y heroínas, que están volcándose en las familias en un momento tan difícil para ellos y cumpliendo con estrictos protocolos de seguridad para proteger su salud».

Sin medidas extraordinarias en Galicia
En el caso de Galicia, las fuentes consultadas de Albia aclaran que «actualmente no está siendo necesario ningún medio de soporte extraordinario para dar servicio a los centros» de la Comunidad, dado que estos «operan con normalidad». En cualquier caso, matizan, «dentro del plan de contingencia se han previsto e instalado infraestructuras de soporte para, en caso necesario, poder asegurar la continuidad del servicio y apoyar al máximo a las autoridades locales en un momento de gestión especialmente complejo».

Desde Albia, además, hacen hincapié en que han «tomado medidas como el refuerzo de las plantillas, la ampliación de horarios, incremento de flota, así como del resto de capacidades materiales y logísticas, en aquellas localidades en las que así se ha requerido».


El colapso en las funerarias complica que los afectados litiguen por falta de papeles (Lainformacion.com)

Familiares de víctimas que quieren denunciar tienen que esperar porque los documentos sobre las muertes están en manos de las empresas funerarias.
Barcelona prevé el colapso del servicio de incineraciones a partir del miércoles

GEMA HUESCA
Martes, 14 Abril 2020, 04:30

En Madrid fallecen una media de 300 personas al día.  / EFE .

El colapso de los servicios funerarios como consecuencia del alto número de fallecimientos que está dejando el coronavirus afecta de manera directa a los familiares de víctimas que quieren denunciar estos hechos ante la Justicia. Si el problema de la burocracia es patente en un trámite de defunción normal, en esta situación los familiares de fallecidos por el Covid-19 se encuentran con la problemática de tener que esperar bastante más tiempo de lo habitual para poder tener consigo los certificados de defunción.

Esto mismo le ocurre a algunos de los afectados que se han unido para litigar de manera conjunta bajo el paraguas de la plataforma Afectados por la Gestión del Coronavirus (AGC). Las cerca de 10.000 personas que integran esta asociación tienen en común que son víctimas directas o indirectas de una pandemia que se ha cobrado la vida de cerca de 17.500 personas en España. Sin embargo, los casos más dramáticos los protagonizan los familiares de fallecidos por esta enfermedad. De hecho, se hicieron eco de la problemática en el escrito registrado ante un juzgado de Madrid en el que ponen de manifiesto las dificultades sufridas para poder acreditar que son víctimas y que, por tanto, tienen derecho a personarse como acusación particular.

Desde las empresas funerarias piden no buscar culpables en esta crisis sin precedentes que vive el país y recuerdan que los profesionales funerarios siguen siendo considerados como el último eslabón de la cadena de salud pública pese a sumar más de 20 días sin descanso trabajando una media de 14 horas. El colapso de este servicio no es más que una derivada que arranca con la misma contabilización de fallecidos por parte de los registros civiles. Desde estos órganos y desde los juzgados de paz se rinden cuentas todos los días del número de fallecidos aunque esta cifra en ocasiones excede en mucho a la que maneja el Ministerio Sanidad en relación a las víctimas directas del Covid-19.

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En un escenario normal, los certificados médicos de defunción suelen tardar 15 días desde que se produce el deceso, aunque los familiares pueden contar con copias compulsadas para agilizar gestiones. Ahora mismo deben esperar a que las empresas funerarias finalicen el trámite para poder tener de vuelta todos los papeles en regla. Desde la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef) aseguran que la documentación acreditativa de los fallecimientos se está entregando en tiempo, aunque hay excepciones en Madrid, donde la carga laboral es mayor. En la capital, se producen una media de 300 muertes cada día en abril, cuando el mismo mes del año pasado venía a registrar unas 79, lo que supone cerca de cuatro veces más.

El secretario general de Panasef, Alfredo Gosálvez, reconoce que se acumulan días de retraso pero insiste en que lo que quieren desde las empresas funerarias es atender lo mejor posible a todas las familias de las víctimas mortales. En su opinión, la crisis sanitaria que azota el país requiere de “medidas extraordinarias” a aplicar en todo el proceso de la cadena de fallecimientos. Unas quejas que coinciden con las manifestadas por la Unión Progresista de Secretarios Judiciales (UPSJ). El sindicato que defiende a los letrados de la Administración de Justicia insiste en que no cuentan con las condiciones necesarias en los registros para contabilizar correctamente el número de fallecidos.

El caos en los datos aflora años de desidia y 5 ministros para reformar el Registro
Cambio en el recuento de muertes
Tanto unos como otros valoran positivamente las modificaciones acordadas por el Ministerio de Justicia para dar traslado del número de fallecidos diario pero lamentan que no se les ha tenido en cuenta para implementar las nuevas herramientas de recuento de datos. El departamento que dirige Juan Carlos Campo ha cambiado el formato de recepción de información dejando atrás la modalidad de envío de correos que acordó el pasado 4 de abril ante el baile de cifras por las víctimas del coronavirus. Este pasado lunes ordenó en una circular que la remisión de información sobre licencias de enterramiento y defunciones se hará rellenando un formulario ‘online’.

El objetivo es evitar que se produzcan situaciones como la ocurrida en Castilla-La Mancha donde el número de licencias de enterramientos registrado en marzo triplicó la cifra oficial de víctimas por coronavirus. Ahora el departamento que dirige Juan Carlos Campo pretende acotar más los motivos de fallecimiento teniendo en cuenta que a muchas de las víctimas mortales no se les pudo practicar test para comprobar si habían dado positivo y tampoco autopsias. Sobre este asunto, desde Panasef hacen un llamamiento a la cautela. Prefieren no comparar cifras con el ejercicio anterior y esperar a que llegue diciembre para evaluar el cómputo general en la radiografía del sector funerario que elaboran cada año.


Las funerarias riojanas, sin colapso y sin derivar incineraciones, aunque con retrasos de hasta tres días (La Rioja.com)

«El crematorio sí que es cierto que está al 110% de lo que debería y eso genera cierto retraso», admite Jerónimo Miguel

CARMEN NEVOT LogroñoMartes, 14 abril 2020, 15:02

La realidad ha vuelto a dejar a la ficción en su sitio, en un cuento de niños, en un mal guión de película postapocalíptica, y las escenas que ofrece son dramáticas incluso para aquellos que tienen la piel más curtida en otras batallas. Nunca antes ninguna fue como esta.
Madrid es el espejo en el que nadie desea mirarse estos días. La imagen del Palacio de Hielo habilitado como una gigantesca morgue improvisada donde yacen los cuerpos que las funerarias no dan abasto a incinerar es la cara más amarga de una pandemia que penaliza a los fallecidos pero también a los familiares que sufren el doble castigo de perder a su ser querido y no poder despedirse de él.

Las funerarias riojanas miran de lejos el colapso que sufren en otras comunidades. Una situación a la que «al menos de momento», puntualizan desde la prudencia, no han llegado. Y aunque todavía es pronto para vaticinar la evolución del SARS-CoV-2 en los dos últimos días «parece que la situación va remitiendo», explica Jerónimo Miguel, gerente de Mémora-Pastrana. Así lo avalaría el volumen de trabajo que han tenido estos días de Semana Santa. «La normalidad es relativa», describe, porque «tenemos una incidencia altísima». Tanto, que han llegado a multiplicar los servicios que prestan hasta por cuatro con entre 12 y 15 ceremonias al día. Aún así, reconoce que no han estado colapsados en ningún momento «saturados sí», dice, y no han tenido que derivar incineraciones a funerarias de regiones vecinas, como sí han tenido que hacer en otras comunidades. Tampoco ha ocurrido al contrario, no les han pedido servicios del otro lado de la muga.

«Con las incineraciones tienen que esperar a la hora que haya disponibilidad»MAITE ORÍO | GERENTE DEL TANATORIO SAN JOSÉ
Reconoce que han llegado a esta pandemia con el entrenamiento hecho y con unos cuantos simulacros a la espalda para hacer frente a situaciones críticas, como el 11M, o a diferentes catástrofes. «Tenemos establecidos protocolos para organizar cada proceso en un momento de muchos fallecidos», explica.

Una situación inédita a la que llegan bordeando el colapso, pero con un crematorio trabajando al 110% y «eso genera cierto retraso». Todo, pese a que con el fin de agilizar los entierros o incineraciones durante la vigencia del estado de alarma por el coronavirus, el Gobierno permite que se puedan efectuar entierros sin esperar a que transcurran 24 horas desde el fallecimiento, sea cual sea la causa de la muerte.

Así las cosas, algunos de los servicios sí se han hecho antes de que pasen las 24 horas, pero los menos, el resto se han venido haciendo con esa «relativa normalidad» a la que nos está acostumbrando el coronavirus. En los casos más extremos se han producido retrasos de hasta tres días.

La tendencia creciente hacia la cremaciones ha tenido mucho que ver en las demoras. Antes del coronavirus la incineración era la opción elegida por el 70% de los finados y en plena pandemia este último destino, como así lo llaman en la jerga funeraria, es el que eligen ocho de cada diez fallecidos.

Entre la plantilla de Mémora Pastrana «no ha habido ninguna baja, estamos todos bien aunque sí que es cierto que intensificando los turnos de trabajo», señala para reconocer a renglón seguido que «si aquí no hemos colapsado es por la respuesta del personal. Me ha estado llamando la gente de fiesta para ver si necesitaba que vinieran a trabajar y nadie me ha pedido ni una hora».

Similar al de Mémora Pastrana es el ritmo de trabajo que el virus ha imprimido en el tanatorio San José. Tampoco desde aquí ha habido necesidad de trasladar fallecidos a otras comunidades para incinerarlos y no se han recibido peticiones de otras regiones ni en el crematorio municipal de Logroño, ni en el de Calahorra, «que son donde incineramos nosotros», explica la gerente, Maite Orío.

En el de Calahorra se da servicio a la zona de La Rioja Baja y tanto en este como en el de Logroño «se está trabajando 24 horas para poder dar servicio pero a los fallecidos de nuestra comunidad», precisa.

Sin llegar a estar desbordados, tienen que afrontar el inmenso trabajo que está dejando la letalidad del coronavirus pero «gracias a Dios hasta el momento no nos hemos colapsado y espero que todo vaya un poco mejor», indica Orío.

Los tanatorios son también un buen termómetro para medir la evolución del COVID-19 y, según la Funeraria San José, el número de fallecidos sigue siendo muy elevado pero ya se habría estabilizado.

A diferencia de lo que ocurre en otras regiones en las que al dolor de la muerte se suma la incertidumbre de muchas personas que no saben dónde está su difunto o de si realmente la persona de la que se han despedido en la distancia es su familiar, en La Rioja no ha habido problemas en la identificación de los difuntos. «Los fallecidos van todos con su correspondiente identificación desde que fallecen hasta que son enterrados. Si mueren en el hospital desde el hospital, si es desde la residencia desde ahí y si es en el domicilio la ponemos nosotros». «Por eso -apunta- deben estar tranquilos, no hay la masificación que hay en otros sitios», indica,

La media de servicios también se ha incrementado considerablemente hasta alcanzar los doce diarios y en cuanto al tiempo, aunque reglamentariamente no hay que esperar 24 horas, la decisión de si hacerlo antes o después la toma la familia en el caso de los enterramientos. «Con las incineraciones tienen que esperar a la hora que haya disponibilidad, como hay más volumen no podemos incinerar, hay que esperar en algunos momentos hasta tres días», resume.


Cuatro veces más de trabajo en Tanatorio de Palencia (Diario Palentino)

ALBERTO ABASCAL
– miércoles, 15 de abril de 2020
El responsable de la empresa funeraria, Julio Ramón Rodríguez, asegura que «es desolador» presenciar que no haya velatorios ni funerales, y que solo tres allegados al difunto puedan estar presentes en el último adiós

A más de un metro y medio del féretro y a la misma distancia de los asistentes al entierro y de la persona que oficia el sepelio. De esta manera tan desgarradora están despidiendo las personas desde hace un mes a sus familiares fallecidos por coronavirus.
Los protocolos de salud pública limitan la asistencia a las ceremonias y también marcan ciertas pautas cuyo cumplimiento es obligatorio: hay que portar mascarillas, no hay velatorio ni funeral y los tres allegados que pueden estar presentes en el entierro o incineración no se pueden abrazar para sobrellevar la pérdida, tampoco darse besos ni ver por última vez a la persona fallecida. En algunos casos, una cinta acordona el lugar del enterramiento y obliga a los asistentes a ser testigos del doloroso momento desde la lejanía.
Esta es la triste realidad para los últimos momentos de un afectado por la pandemia y para su familia, una situación a la que tampoco están ajenos los responsables de las empresas funerarias. «Francamente, es muy triste y desolador, pero no hay otro remedio porque la seguridad de las personas hay que preservarla pese a las circunstancias», comentaba a Diario Palentino Julio Ramón Rodríguez, empresario de Tanatorio de Palencia.
Julio Ramón Rodríguez explicó, por otro lado, que desde el primer momento Tanatorio de Palencia adoptó todas las medidas para evitar situaciones de incertidumbre y alarma. De hecho, la empresa siguió puntualmente los protocolos de actuación sugeridos para minimizar al máximo los efectos de la enfermedad, así como para evitar su propagación. «Tenemos que reconocer que desde que comenzó la pandemia el trabajo que desarrollamos se ha multiplicado por cuatro en su conjunto, con jornadas maratonianas», apuntó. Reconoció que no han contratado más personal, «porque requiere una alta cualificación como la que ostenta nuestra plantilla de profesionales». «Nos atenemos a todas las normas sanitarias, religiosas y de todo tipo como desinfección, protección y limpieza, implementándolas con medidas propias», recuerda Julio Ramón Rodríguez.
Por su parte, Jesús San Millán, gerente de Tanatorios San Millán, aseguró recientemente a Diario Palentino que todo se hace con el máximo rigor. «Todas las medidas son pocas y se hacen las cosas con la protección adecuada. La reducción de personas en las instalaciones es la exigida y se trata de dar el mejor servicio en un momento complicado para todos», comentó.
También el Tanatorio San Antonio de Guardo y el Tanatorio Virgen del Carmen de la localidad norteña también han sido conscientes desde el primer momento de la actual situación, tal y como aseguraron hace casi un mes a este periódico.

ALBERTO ABASCAL
– miércoles, 15 de abril de 2020
El responsable de la empresa funeraria, Julio Ramón Rodríguez, asegura que «es desolador» presenciar que no haya velatorios ni funerales, y que solo tres allegados al difunto puedan estar presentes en el último adiós

A más de un metro y medio del féretro y a la misma distancia de los asistentes al entierro y de la persona que oficia el sepelio. De esta manera tan desgarradora están despidiendo las personas desde hace un mes a sus familiares fallecidos por coronavirus.
Los protocolos de salud pública limitan la asistencia a las ceremonias y también marcan ciertas pautas cuyo cumplimiento es obligatorio: hay que portar mascarillas, no hay velatorio ni funeral y los tres allegados que pueden estar presentes en el entierro o incineración no se pueden abrazar para sobrellevar la pérdida, tampoco darse besos ni ver por última vez a la persona fallecida. En algunos casos, una cinta acordona el lugar del enterramiento y obliga a los asistentes a ser testigos del doloroso momento desde la lejanía.
Esta es la triste realidad para los últimos momentos de un afectado por la pandemia y para su familia, una situación a la que tampoco están ajenos los responsables de las empresas funerarias. «Francamente, es muy triste y desolador, pero no hay otro remedio porque la seguridad de las personas hay que preservarla pese a las circunstancias», comentaba a Diario Palentino Julio Ramón Rodríguez, empresario de Tanatorio de Palencia.
Julio Ramón Rodríguez explicó, por otro lado, que desde el primer momento Tanatorio de Palencia adoptó todas las medidas para evitar situaciones de incertidumbre y alarma. De hecho, la empresa siguió puntualmente los protocolos de actuación sugeridos para minimizar al máximo los efectos de la enfermedad, así como para evitar su propagación. «Tenemos que reconocer que desde que comenzó la pandemia el trabajo que desarrollamos se ha multiplicado por cuatro en su conjunto, con jornadas maratonianas», apuntó. Reconoció que no han contratado más personal, «porque requiere una alta cualificación como la que ostenta nuestra plantilla de profesionales». «Nos atenemos a todas las normas sanitarias, religiosas y de todo tipo como desinfección, protección y limpieza, implementándolas con medidas propias», recuerda Julio Ramón Rodríguez.
Por su parte, Jesús San Millán, gerente de Tanatorios San Millán, aseguró recientemente a Diario Palentino que todo se hace con el máximo rigor. «Todas las medidas son pocas y se hacen las cosas con la protección adecuada. La reducción de personas en las instalaciones es la exigida y se trata de dar el mejor servicio en un momento complicado para todos», comentó.
También el Tanatorio San Antonio de Guardo y el Tanatorio Virgen del Carmen de la localidad norteña también han sido conscientes desde el primer momento de la actual situación, tal y como aseguraron hace casi un mes a este periódico.