“Cada viaje que hacíamos al hospital nos generaba una tremenda incertidumbre, pensando en qué nos encontraríamos al llegar” (entomelloso.com)

Por
Manuel Buendia –
09/04/2021

Otro de los colectivos que ha estado ahí en el frente de batalla ha sido el de los servicios funerarios. De la noche a la mañana se encontraron con un panorama desolador. Tuvieron que adaptarse de una manera muy rápida a la nueva situación: Se suspendieron los funerales, se cerraron los tanatorios, y ante el creciente número de fallecimientos, éstos tuvieron que convertirse en morgues.

“Fue una situación muy complicada”- nos cuenta el gerente de una empresa de pompas fúnebres- “ya que no estábamos preparados para esa avalancha. Pasamos de tener dos o tres fallecimientos diarios, a más de diez. Recuerdo un día en que no parábamos de hacer viajes al hospital a recoger fallecidos, y en algo menos de una hora el número de éstos pasó de seis a doce”. En aquellos momentos la situación debió de ser caótica. Imagino a éstos trabajadores sintiendo un momento apocalíptico, en el que no sabrían a qué atenerse, ni cuál sería el futuro inmediato. “Cada viaje que hacíamos al hospital nos generaba una tremenda incertidumbre, pensando en qué nos encontraríamos al llegar”.

Los protocolos de actuación también fueron cambiando sobre la marcha, y ante la avalancha de fallecidos decidieron organizarse para hacer el trabajo “en cadena”. Cada uno de los trabajadores se dedicaba a una sola tarea, y a pesar de ello, estuvieron varios días sin poder ir a casa a descansar, durmiendo a ratos en algún sillón del tanatorio; lo justo para poder seguir trabajando sin caer desfallecidos.

Fue también un cambio a nivel social, ya que se cerraron los tanatorios, y no se podían velar a los fallecidos, al igual que sólo podían ir al cementerio 3 o 4 personas al principio, luego el número subió a 10. El protocolo era de un entierro cada media hora, ya que los sepultureros no tenían tiempo para más. Además se perdió el contacto humano con los familiares de los fallecidos porque según nos cuentan los gerentes del tanatorio Virgen de las Viñas: “el servicio funerario es muy amplio, nosotros representamos para los familiares ese trato cercano en los momentos más duros, somos los que les resolvemos los problemas, y los que intentamos hacerles más llevadero ese mal trago. En aquel momento teníamos que gestionarlo todo por teléfono, de una manera fría y desnaturalizada, y eso era muy frustrante para nosotros”.

Otro protocolo de actuación era el de meter los cadáveres en dos bolsas (doble sudario) que se abrían una por delante y otra por detrás. Los funerarios debían comprobar la identidad del cadáver con el DNI, por lo tanto se exponían al contagio desde el primer momento. Así mismo tenían que desinfectar todas las instalaciones continuamente, y el coche fúnebre debía desinfectarse después de cada servicio. Todas estas cosas han hecho que las medidas de protección se extremaran.

Otra curiosidad es que los fabricantes de ataúdes tuvieron que triplicar los turnos da trabajo, y algunos de ellos tuvieron también problemas de abastecimiento de materias primas, eso hizo que los precios subieran, pero al mismo tiempo ellos no han podido subir los precios de los servicios funerarios, por una disposición del gobierno que les prohibía subirlos, lo cual ha hecho que las empresas funerarias tuvieran que asumir los costes.

Otro dato es que han aumentado las incineraciones, aunque en la zona de la Mancha ese incremento ha sido menor, pero en las grandes ciudades sí que se ha aumentado.

La vuelta a la “normalización” está siendo bastante rigurosa, y la gente en general se está comportando de manera muy cívica. Por otro lado, el hecho de que los tanatorios se cierren a las diez de la noche es algo que a la larga puede cambiar ciertas tradiciones un tanto negativas (según mi opinión), ya que las familias se veían obligadas a quedarse toda la noche velando el cadáver por el “qué dirán”, sin poder descansar, y con el consiguiente problema para la salud de los familiares.

Recordemos que hace un año, cuando el Covid atacó de manera más virulenta, estos trabajadores fueron otros de los que estuvieron al pie del cañón sin descanso y sin desfallecer, y a pesar de cumplir con unas medidas de protección especiales hay que recordar que ha habido un porcentaje de contagios y fallecimientos en este colectivo. Hay que recordar también que un gran porcentaje de fallecimientos se sigue produciendo en los domicilios particulares, por lo que el personal funerario tiene que seguir estando expuesto a los contagios con su trabajo necesario y poco valorado.

Los trabajadores de los servicios funerarios son el último eslabón del sistema sanitario, quizá el eslabón más amargo, unos trabajadores que también se merecen el reconocimiento por parte de toda la sociedad.


Lominchar apuesta por rehabilitar su polígono industrial (La Tribuna de Toledo)

La Tribuna
– sábado, 10 de abril de 2021
El alcalde de la localidad sagreña ratifica que entre sus objetivos de legislatura están la cubierta de la pista de pádel, la construcción de un tanatorio, la mejora del acceso al municipio desde Recas, el soterramiento de suministros y nuevas aceras
Lominchar apuesta por rehabilitar su polígono industrial
La secretaria general del Grupo Popular de la Diputación de Toledo, Alejandra Hernández, ha visitado hoy la localidad de Lominchar, junto a su alcalde, Roque Fernández, quien le ha mostrado algunos de los proyectos que va a poner en marcha el Ayuntamiento en los próximos meses, como la repavimentación y acerado del polígono industrial, donde además el Ayuntamiento quiere habilitar una zona para la gestión de residuos de las empresas de este polígono y mejorar el alumbrado.

Asimismo, han visitado la pista de pádel, donde el equipo de Gobierno del PP tiene previsto poner una cubierta, así como los terrenos en los que se va a construir un tanatorio y la entrada al municipio desde la carretera de Recas, cuya imagen quiere mejorar el Ayuntamiento, creando una zona verde y un paseo, además de enterrar las líneas de teléfono y luz bajo las aceras y poner un nuevo acerado.

Unos proyectos para esta legislatura, que ha valorado Hernández y entre los que también destacan arreglar la calle Toledo (camino del cementerio), enterrando los cables de baja tensión bajo la acera y habilitando otra zona verde, además de cambiar el alumbrado. Del mismo modo, el equipo de Gobierno del PP está estudiando la mejora de la plaza principal del municipio, con el objetivo de adoquinarla y crear una plataforma única que permita la peatonalización de esta zona.


Registrada en el Parlamento asturiano la iniciativa de Cs que pide vacunar ya a los trabajadores de funerarias (20 Minutos)

20M EPNOTICIA11.04.2021 – 14:13H

El grupo parlamentario de Ciudadanos en la Junta General del Principado de Asturias (JGPA) ya ha registrado su proposición no de ley para instar al Gobierno asturiano a vacunar ya al colectivo de trabajadores de los servicios funerarios.

Desde el sector vienen reclamando esa vacunación desde ya hace tiempo, teniendo en cuenta su riesgo ante contagios de COVID-19, teniendo en cuenta que están en contacto directo con la recogida de cadáveres en domicilios, hospitales o residencias. Consideran que son personal tan de ‘primera línea’ como los que ya han sido vacunados.

Argumentan además que en otras comunidades autónomas sí se está vacunando a este colectivo. Sin embargo, desde el Gobierno asturiano insisten en que no están incluidos en la estrategia nacional de vacunación del Ministerio de Sanidad, por lo que no procede administrarles ninguna dosis aún.

El asunto llega ahora al parlamento asturiano, donde se discutirá la iniciativa de Ciudadanos, que solicita en la parte dispositiva que el Gobierno asturiano «priorice» a los trabajadores de los servicios funerarios en el proceso de vacunación «como se ha hecho con otros colectivos que también han estado en primera línea en el ámbito sociosanitario».


La covid divide a los muertos en el tanatorio (El País)

Los nuevos protocolos por la pandemia impiden practicar técnicas de tanatopraxia a los fallecidos por coronavirus
Una hoja informativa con los datos del difunto recuerda que el ocupante de este ataúd ha fallecido a causa de la covid-19.ALBERT GARCIA

ALFONSO L. CONGOSTRINA
Barcelona – 12 ABR 2021 – 05:15 CEST
La pandemia de coronavirus colapsó los servicios funerarios. En abril y mayo de 2020, los esfuerzos por contener el virus llevaron a paralizarlo casi todo. Los tanatorios quedaron cerrados al público; los cementerios, también. Los hornos incineradores estuvieron, durante semanas, trabajando las 24 horas del día. Mémora, la funeraria más grande de las tres que operan en Barcelona, llegó a instalar en abril refrigeradores de aire en dos plantas del aparcamiento del tanatorio de Collserola. Allí instaló 2.000 féretros para preservar cadáver a la espera de tener de nuevo capacidad de enterrarlos o incinerarlos. “Llegamos a tener 900 difuntos en espera”, señala Fernando Sánchez, director de comunicación de la compañía.
Empresas funerarias al límite: “Ya no hay tiempo para fabricar ataúdes nobles”

EL PAÍS ha visitado el tanatorio de Sancho de Ávila de Barcelona para reconstruir lo ocurrido aquellos meses y las consecuencias que el virus ha dejado. La covid ha trastocado las rutinas de los trabajadores y ha impuesto nuevos protocolos. Por primera vez, se divide a los difuntos en función de si la causa de la muerte fue el coronavirus o cualquier otra enfermedad. Cómo se da el último adiós al fallecido ya no solo depende ahora del nivel económico de los familiares, sino, sobre todo, del coronavirus.

Jordi Fernández es el responsable de tanatopraxia de Memora. Actúa como cicerone de Sancho de Ávila y muestra una de las salas donde algunos de sus compañeros —Jordi, Juanjo y Carolina— “recepcionan, asean, desinfectan, embalsaman, maquillan y visten” cadáveres antes que los familiares los vean. En la sala se aprecia el respeto con el que los trabajadores abordan su labor diaria.

Tras la declaración del estado de alarma, el año pasado, el trabajo se multiplicó. “Concentramos los difuntos no covid en Sancho de Ávila y los covid en el tanatorio de Collserola. Aun así, al principio íbamos todos a ciegas y estoy convencido de que realizamos tanatopraxias a difuntos covid”, admite. Hoy, por primera vez, en los tanatorios se diferencia entre los difuntos covid y no covid. Los difuntos covid no pueden pasar por la sala de los tanatopractores. Al llegar a las instalaciones del tanatorio son trasladados a unas neveras apartadas donde solo hay fallecidos por coronavirus. “Cuando los servicios funerarios recogen un difunto covid se desinfecta el cadáver, se introduce en una bolsa estanca y se vuelve a desinfectar, se traslada hasta estas neveras”, dice.

“Pero está prohibido”, añade, “practicarles cualquier tratamiento de tanatopraxia y por tanto no se expone al difunto en el tanatorio”, informa Fernández. “Creo que se está cometiendo una injusticia. Si un cadáver tiene marcapasos no se puede incinerar sin retirar ese aparato del corazón. Dicen que podría dañar los hornos. La retirada de los marcapasos la tienen que realizar el tanatopractor. A los difuntos covid, por normativa, no podemos retirárselo y por lo tanto tienen que inhumar el cadáver aunque el difunto no quisiera”, denuncia.

Los responsables de los servicios funerarios recuerdan la primera ola. “Los cementerios estaban cerrados y había personas que esperaban los coches funerarios en la puerta del camposanto porque esa era la única despedida que les podían dar. Trabajamos con mucha profesionalidad. Y que nadie dude de que, pese al exceso de cadáveres, su familiar está en el féretro, nicho o tumba que le asignamos”, defiende.

Los registros civiles de Cataluña inscribieron a lo largo de 2020 un total de 79.778 defunciones, un 21,9% más que las 65.406 muertes de 2019. Solo la funeraria Mémora realizó, el pasado año en la provincia de Barcelona, 16.400 servicios funerarios, un 24% más que en 2019.

En Sancho de Ávila, Fernández tiene una reclamación de parte de todos los trabajadores hacia las instituciones: “Somos personal esencial. Manipulamos cuerpos y tratamos con familiares de contagiados. Deberíamos ser también de los primeros grupos en recibir la vacuna”.


‘El abrazo que nos une’: La escultura que recuerda en Pozuelo a los fallecidos durante la pandemia (Diario de Pozuelo)

REDACCIÓN – Lunes, 12 Abril 2021 16:14
ARCHIVADO EN:CEMENTERIO

Pozuelo de Alarcón recuerda a todos los fallecidos durante la pandemia con una escultura que se emplaza en la calle Camino de Alcorcón, justo en la rotonda ubicada frente al cementerio municipal, que lleva por nombre ‘El abrazo que nos une’.
La alcaldesa de la ciudad, Susana Pérez Quislant, ha presidido el acto en el que se ha descubierto esta escultura que tiene forma de abrazo y que simboliza el amor y el desconsuelo que se vive cuando fallece una vida cercana y querida.

Durante este emotivo acto, al que también han asistido los cuatro tenientes de alcalde, así como los portavoces de los grupos de la oposición y los representantes de Funemadrid y de Funespaña, la alcaldesa ha destacado que “queremos que las familias sepan que estamos y que siempre hemos estado con ellos y que toda la ciudad comparte la angustia y el dolor que sienten”.

La pieza, de la artista Ana Hernando, es una escultura exclusiva hecha en bronce que mide 80 cm de alto y se sitúa sobre un pedestal de piedra natural.

La regidora ha subrayado que “esta escultura es un recuerdo permanente, desde lo más profundo de nuestro corazón”. “Todos serán honrados y sus familias saben que esta escultura representa el cariño y afecto a todas las víctimas y sus familias y representa la unidad de todo Pozuelo de Alarcón en el dolor y el recuerdo”, ha añadido.

Pérez Quislant ha manifestado que la escultura “simboliza el abrazo, que es la distancia más corta entre dos corazones; porque es un símbolo que permanecerá entre nosotros para recordar a todas las víctimas; porque es el duelo perpetuo que representa el sentir, el cariño y la solidaridad de todo Pozuelo de Alarcón; porque es en recuerdo de todas las personas a las que les faltó un abrazo, unas palabras de amor y consuelo en los últimos momentos; porque recuerda a sus familiares y amigos, que tuvieron que despedirse en la lejanía y la ausencia; y porque recuerda a los miles de personas que no tuvieron un duelo y una despedida”.


La reforma del Camino Inglés incorpora un sendero para cortejos fúnebres en Boisaca (La Voz de Galicia)

En las rúas Garabal y Mulas solo restan por hacer trabajos siembra e iluminación
PACO RODRÍGUEZ

MARGA MOSTEIRO
SANTIAGO / LA VOZ 14/04/2021 05:00 H
La integración del Camino Inglés en el polígono industrial del Tambre está prácticamente terminada y el resultado final se verá este mismo mes, según adelantó ayer la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez. En una visita institucional a la zona, en la que estuvo acompañada de representantes del Concello y de las empresas encargadas de las obras, quedó de manifiesto que solo restan algunos remates para dar por concluidos los trabajos. Están pendientes el sembrado del césped y la plantación de algunos árboles, además de terminar con la iluminación en el aparcamiento entre el tanatorio y el cementerio de Boisaca, y en el sendero para el cortejo fúnebre.
Los dos puntos considerados como los enclaves más conflictivos del tramo que discurre por la zona industrial se localizan en el acceso del Camino en la rúa Garabal y en la rúa Mulas, el trecho que pasa por delante del cementerio y el tanatorio. En la rúa Garabal se acondicionó un espacio para que los camiones puedan hacer los giros sin problemas y se habilitaron 35 plazas de aparcamiento. Además, a lo largo del Camino se acondicionaron los cierres de las naves industriales.

En la rúa Mulas, la intervención iba dirigida a conseguir la integración de los espacios del tanatorio y cementerio en el entorno, pero manteniendo separado el sendero del Camino y creando una bolsa de aparcamiento para ambos servicios. En el párking se habilitaron 150 plazas con una actuación que ha permitido acondicionar un terreno que estaba abandonado y lleno de maleza junto al cementerio. Esta zona de aparcamiento quedará unida al tanatorio por una rampa y una escalera que está pendiente de construir. De forma paralela al cementerio, se ha acondicionado un sendero que funcionará como acceso para los cortejos fúnebres, lo evitará que los coches tengan que seguir circulando por la carretera al salir del tanatorio en dirección al cementerio de Boisaca. Este sendero, en cuyo trazado se instalarán luces led en el suelo, queda separado el recorrido del Camino Inglés por un amplio espacio verde. Delante del tanatorio también se habilitaron -falta el pintado- unas pocas plazas de aparcamiento a la derecha del edificio para su uso por parte de la familia directa de los fallecidos. A la izquierda se ubican las escaleras y rampa del aparcamiento. En total, ese ámbito dispondrá de 190 plazas ordenadas e integradas para estacionar, 50 más de las que había hasta ahora.

Estas obras supusieron una inversión de algo más de un millón de euros. La conselleira destacó que la inversión de la Xunta en los proyectos de puesta en valor de los accesos del Camino en Compostela suma 10,5 millones. Ethel Vázquez apuntó que las obras estarán terminadas a lo largo de las próximas semanas.


Santa Cruz, obligada a aumentar el 80% los servicios funerarios para las personas sin recursos (Diario de Avisos)

El número de vecinos que han tenido que hacer uso de esta prestación ha ido en aumento en los últimos años, pasando de los 39 funerales que asumió el Ayuntamiento en 2017 a los 62 de 2020; en lo que va de año, el Consistorio ya ha costeado 31 entierros

NATALIA TORRES13/04/2021 · ACTUALIZADO 13:37

El Ayuntamiento de Santa Cruz se ha visto obligado a incrementar los servicios funerarios que presta a las personas sin recursos. El área de Atención Social, al frente de la que está la concejala Rosario González, ha procedido a modificar este contrato, aprovechando que finalizaba su concesión y que se ha prorrogado un año, para aumentar el número de servicios de 45 funerales al año a 81, lo que supone un incremento del 80%. Tal y como explica la concejala, “este servicio nació para atender a las personas sin hogar, pero lo cierto es que la
crisis que ha traído la pandemia ha cambiado el perfil de las personas que recurren a este servicio, y ahora son mayoría las familia que han visto empeorar su economía, por lo que no pueden hacer frente al pago de un entierro”. Añade González que “las familias que peor lo están
pasando han tenido que reducir gastos, y entre ellos, los primeros han sido los seguros de defunción, algo muy común entre nuestra población. Ante esa realidad las necesidades para cubrir los gastos de un funeral han crecido”.

Desde el IMAS, explica González, “vista la finalización del contrato y el aumento de decesos de personas en situación de vulnerabilidad social acaecidos a lo largo de estos últimos años (39 en el año 2017; 40 en el año 2018; 61 en 2019; 62 entierros en el año 2020, y 31
entierros en lo que llevamos del 2021), y la perspectiva socioeconómica que se prevé de empeoramiento de las circunstancias económicas de las familias, se ha llevado y se ha aprobado en el Consejo Rector una prórroga de una año del contrato y la modificación del contrato administrativo”.

Este cambio consiste en incrementar el número de servicios anuales en 36 y la adición del crédito necesario para dicho incremento, que se estima en 23.400 euros, sin que pueda superar en ningún caso los 45.150 anuales. Por tanto, la modificación consiste en pasar de aproximadamente 45 servicios a 81 anuales, un aumento del 80% de los servicios. “Ya estamos trabajando en los nuevos pliegos para
sacar a licitación el servicio, y viendo los datos, el nuevo concurso recogerá esta línea de aumento del servicio”, explicó González.
El Ayuntamiento, a través del IMAS, tiene implementadas unas bases reguladoras para establecer las condiciones para hacer efectiva la obligación municipal de facilitar el féretro y transporte gratuito a los fallecidos indigentes dentro del término municipal de Santa Cruz. Fue en abril de 2017, y con una
duración de cuatro años, se contrató a Servicios Funerarios San Jorge (conocida también por Pompas Fúnebres San Jorge o Funeraria San Jorge) para cubrir los gastos de transporte y enterramiento hasta una cantidad total, por los cuatro años, de 135.000 euros. “El precio del contrato se calculó en su momento teniendo en cuenta una demanda media anual de 45 servicios. Vista la finalización del contrato y el aumento de decesos de personas en situación de vulnerabilidad social es por lo que hemos optado por modificar puntualmente el servicio, aumentándolo, e incluyendo la modificación en los nuevos pliegos”.

En cuánto a la forma en la que las familias con menos recursos acceden a esta prestación, explica González que, por lo general, “es a través de las funerarias. Son ellas las que se ponen en contacto con el Ayuntamiento para comunicar la situación”. “También a través del Hospital de La Candelaria -continúa la concejala- nos llega la información. El centro cuenta con sus propias trabajadoras sociales, a las que las familias comunican que no pueden hacer frente a los gastos del entierro, y desde allí nos lo comunican”.


El Procurador del Común pide cambiar la ley sobre la ubicación de los crematorios tras la polémica suscitada en Zamora (La Opinión de Zamora)

La institución regional insta a la Junta a modificar un decreto de 2005 para que las nuevas instalaciones mortuorias se levanten solo en suelo industrial
B. G.
15·04·21 | 04:01

Una polémica en Zamora acaba de propiciar que el Procurador del Común solicite formalmente a la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Sanidad y de la de Fomento y Medio Ambiente, que considere modificar el decreto que regula la instalación de crematorios en la comunidad. El principal objetivo, entre otros, es que estas instalaciones se ubiquen exclusivamente en suelo calificado como industrial, y no en los destinados a dotaciones o servicios como está permitido ahora.

Dos años después de que diera sus primeros pasos la creación de un tanatorio-crematorio en Cardenal Cisneros (con decenas de quejas y recursos tramitados, y finalmente con el beneplácito de las administraciones implicadas para su puesta en marcha) la institución regional ha emitido una recomendación para que se revisen en un futuro las ubicaciones de estas dependencias crematorias en toda la región antes de otorgar las licencias. Y ello pese a reconocer que en Zamora han quedado definitivamente archivadas las actuaciones denunciadas (también contra el Ayuntamiento), ya que la legislación vinculada a la construcción de crematorios se ajusta al caso de Cardenal Cisneros sin que se vulnere normativa alguna, recuerda la institución que preside Tomás Quintana López.

Dos años de trabas

Finalizados los dos años de recogidas de firmas e intentos de paralizar este crematorio en Zamora junto a un centro comercial, y ya con las actuaciones archivadas, el Procurador del Común ha estimado que es el momento de modificar el decreto de 2005 por el que se regula la política sanitaria mortuoria en Castilla y León y actualizarlo, una solicitud que acaba de dar traslado a las consejerías de Sanidad y Fomento y Medio Ambiente.

La intención del Procurador del Común, tras un laborioso estudio con la polémica suscitada con los crematorios en Zamora de fondo, es que la legislación se actualice, ya que el decreto que regula estas instalaciones es de hace 16 años. De ahí que interpele a la Junta a través de las consejerías con competencias en este campo para que “valore iniciar los trámites para modificar el decreto 16/2005 por el que se regula la política sanitaria mortuoria en la Comunidad de Castilla y León, con el fin de añadir las recomendaciones recogidas en el punto noveno (hornos crematorios) de la Guía de Consenso sobre Sanidad Mortuoria, elaborada por representantes de la Administración del Estado y aprobada por la Comisión de Salud Pública con fecha 24 de julio de 2018”, es decir, hace menos de tres años.

En el decreto de 2005 no se exige que los crematorios se encuentren alejados del casco urbano del municipio. Además, y lo que el Procurador del Común considera aún más importante, en el mismo decreto se resalta que “dada su naturaleza de servicios básicos para la comunidad como dotaciones urbanísticas con carácter de equipamientos, se podrán emplazar sobre terrenos de cualquier clase y categoría de suelo, siempre que lo permita la normativa aplicable” (en este caso el PGOU). El Plan General de Ordenación Urbana de Zamora permite utilizar “espacios y locales, de titularidad pública o privada, destinados a satisfacer las necesidades de servicios públicos urbanos tales como mercados, cementerios, crematorios, sanatorios y velatorios, vertederos, estaciones de autobuses, de trenes, helipuertos, terminal de mercancías, laboratorios de materiales, parques de bomberos, cuarteles de policía, etc.”. Es por todo ello, matiza el informe de la institución regional, que “no existe ningún impedimento legal para instalar el tanatorio-velatorio-crematorio de Zamora en un edificio independiente, al tratarse dicho servicio de un uso urbanístico compatible conforme a lo recogido en la Ordenanza Productiva del suelo urbano”.

Mundo rural

El amplio informe elaborado por la institución que dirige Quintana López alude también a la reforma de ciertos aspectos urbanísticos que se llevaron a cabo en su día en relación a los tanatorios “con la finalidad de adaptarlos a la realidad del medio rural de nuestra comunidad”. De esta manera, “los velatorios no precisarán de un edificio de uso exclusivo, lo que los haría inviables en los pequeños municipios, y tanto ellos como tanatorios y crematorios podrán emplazarse en todo tipo de suelo, siempre que lo permita la normativa” de cada lugar.

Ahora con su petición expresa a la Consejería de Sanidad y a la de Fomento y Medio Ambiente, el Procurador del Común da un paso más allá para que se reconsidere el tipo de suelo en el que se puedan o no instalar los próximos crematorios.

Actuaciones contra el Ayuntamiento

Desde que el 29 de julio de 2019 el Ayuntamiento recibiera la solicitud para instalar un tanatorio-crematorio próximo a Cardenal Cisneros y de un centro comercial las movilizaciones vecinales se han sucedido, e incluso el Ayuntamiento ha sido cuestionado al autorizar las licencias municipales tras los pertinentes informes técnicos. Por lo que respecta al Procurador del Común, la institución ha registrado y analizado las distintas alegaciones y ha determinado en su último informe que quedan archivadas las actuaciones relacionadas con el Ayuntamiento de la capital “al no constatar ninguna irregularidad en su intervención”. Una vez zanjada la polémica es cuando Tomás Quintana López ha trasladado una petición expresa a la Junta para que a partir de este momento se actualice la normativa en relación a los crematorios de forma que se tengan en cuenta las recomendaciones de la Guía de Consenso sobre la Sanidad Mortuoria aprobada en 2018 por la Comisión de Salud Pública. De aceptarse esta propuesta los crematorios que se pongan en marcha a partir de ahora en Castilla y León deberán no solo ubicarse preferentemente en suelos de clasificación industrial, sino también estar alejados en al menos 200 metros de poblaciones o espacios vulnerables, así como de zonas de residencia o de actividad con una permanencia importante de población. El mismo baremo interpreta el Procurador del Común que debe aplicarse para zonas residenciales, centros de tercera edad, centros sanitarios y educativos, parques infantiles o instalaciones deportivas. Todas estas limitaciones que podrían entrar en vigor en un futuro próximo, asegura la institución regional, son “proporcionales al bien jurídico que se pretende proteger, el medio ambiente y la salubridad de las personas”.