Josep Mª Mons, presidente de Asfuncat  (c) Berta Tiana

Josep Mª Mons, presidente de Asfuncat (c) Berta Tiana

ASFUNCAT, la asociación que gestiona el 90% de los servicios funerarios de Cataluña, ha presentado sus datos, entre los que destacan el aumento considerable de las cremaciones.

El año pasado, ASFUNCAT gestionó más de 60.000 defunciones, de las cuales 25.000 fueron incineraciones. Un dato que supone que el 43% de los fallecidos en Cataluña son incinerados, 5 puntos más que la media de España y un 77% más que hace diez. Además, la asociación prevé que, en 2025, se incineren seis de cada diez difuntos.

Datos económicos

Por provincias, las empresas de Barcelona gestionaron en 2018, 46.206 defunciones (44,5%, incineraciones); las de Tarragona, 6.842 (42,5%, incineraciones); las de Lleida, 2.803 (22,3%, incineraciones), y las de Girona, 4.271 (39%, incineraciones).

El sector facturó 149,8 millones de euros en Barcelona, 15,8, en Tarragona, 7,1, en Lérida, y 17, en Gerona.

Por volumen de facturación, las empresas asociada a Asfuncat facturaron en 2018 un total de 189,6 millones de euros.. Este volumen de facturación supone 9,3 millones más que el registrado en 2017 (+ 5,3%).

Profesionales

Las empresas funerarias de Cataluña emplean, de manera directa, a 1.211 profesionales. Por provincias, el sector funerario catalán tiene 947 empleados en Barcelona, ​​148 en Tarragona, 38 en Lleida y 78 en Girona.

La plantilla global de los miembros de Asfuncat ha aumentado en 337 trabajadores la última década (+ 31,5%), y, sólo a lo largo del último año, ha creado 120 puestos de trabajo (+ 11,2%).

Las mujeres ocupan el sector, principalmente, los departamentos de administración y de atención a las familias. Casi el 20% de los puestos de alta dirección los ocupan mujeres, «una cuota todavía muy baja, pero con tendencia creciente en Cataluña, como demuestran, por ejemplo, los datos de la provincia de Tarragona, donde las tres principales empresas asociadas (Tarragona, Reus y Tortosa) están dirigidas por mujeres», señala Josep MªMons, presidente de Asfuncat.