Protestas en Alcorcón por el nuevo crematorio de Urtinsa: vecinos recurren a la Justicia y el Ayuntamiento revisa el expediente (El Diario de Madrid)

Diego Domingo Rodríguez
11 de julio de 2026 (16:23 h.)
El proyecto de un crematorio en Urtinsa genera rechazo vecinal y empresarial, mientras el Ayuntamiento revisa el expediente tras las quejas
La construcción de un crematorio en el polígono Urtinsa de Alcorcón ha desencadenado una fuerte contestación por parte de vecinos y empresarios, que han decidido llevar el proyecto a los tribunales para intentar impedir su desarrollo en la ubicación prevista.

Los afectados consideran que la futura instalación estará muy próxima al barrio de Ondarreta, así como a una residencia de mayores, un hotel, comercios y numerosas empresas, lo que ha incrementado la preocupación entre los residentes de la zona.

Los vecinos cuestionan la ubicación elegida
Según denuncian los colectivos afectados, la parcela donde está previsto construir el crematorio se encuentra a unos 350 metros de las primeras viviendas, una circunstancia que, a su juicio, puede afectar a la calidad de vida del entorno.

Los vecinos expresan su inquietud por el posible impacto que la actividad pueda tener sobre la salud y el bienestar de quienes residen o trabajan en las inmediaciones, motivo por el que reclaman que el proyecto sea trasladado a otro emplazamiento.

Recogida de firmas y acciones judiciales
Las movilizaciones se mantienen desde hace varios meses. Durante este tiempo, los residentes han impulsado una recogida de firmas y diversas protestas para mostrar su rechazo al proyecto.

A estas iniciativas se han sumado empresarios del polígono Urtinsa, algunos de los cuales aseguran que estudian trasladar sus negocios si el crematorio llega a construirse.

Además, sostienen que la calificación urbanística de la parcela no permitiría este tipo de uso, un aspecto que también forma parte de sus objeciones al proyecto.

El Ayuntamiento revisa el expediente
El Ayuntamiento de Alcorcón no ha realizado declaraciones sobre el asunto, aunque remite a un comunicado en el que sostiene que el proyecto se ajusta a la legalidad.

El Consistorio añade que denegar la licencia podría suponer un delito de prevaricación, si bien asegura que está revisando el expediente tras las reclamaciones formuladas por vecinos y empresarios.

Los afectados anuncian que continuarán con las acciones legales
Mientras el Ayuntamiento analiza la documentación del proyecto, los residentes han iniciado acciones judiciales para intentar frenar la construcción del crematorio.

Los colectivos afectados aseguran que seguirán utilizando todas las vías legales disponibles con el objetivo de impedir que la instalación se levante en el emplazamiento previsto dentro del polígono Urtinsa de Alcorcón.


Una exposición recrea en el Cementerio de Montjuïc con figuras de Playmobil ritos de la muerte de distintas culturas (El Periódico)

La muestra, que se puede visitar los fines de semana, incluye dioramas de entierros desde los neandertales al seguicio fúnebre de Antoni Gaudí
Toni Sust

Barcelona11 JUL 2026 12:00

Fèlix Arias y Jordi Òdena son compañeros de afición. Ambos son miembros de la asociación Imagin Click Experience, un colectivo de cerca de 50 personas de Catalunya, sobre todo de Barcelona, que “persigue acercar a la gente a los Playmobil y a todo lo que se puede hacer con ellos”, explica Arias. “Soy un coleccionista, empecé como afición con los ‘playmobils’, y luego empecé a montar dioramas. Se me fue de las manos y ahora monto dioramas allí donde me dejan”, explica Arias.

Un diorama, dice, es “una maqueta que intenta recrear una escena real o imaginaria con figuras de Playmobil, edificios, árboles. Hay puristas que solo utilizan esas figuras, nosotros intentamos compaginar maquetismo con cosas de Playmobil”, prosigue. “Nosotros” son Arias y Òdena, que hace tiempo que elaboran conjuntamente sus proyectos. Tienen un local en Barcelona para ello, y dedican muchas tardes y algunos fines de semana a hacer sus dioramas.

Un trabajo de dos
No es algo, dicen, muy común entre el resto de miembros de Imagin. Pero ellos ya trabajan en grupo de forma estable. “Vimos que haciendo las cosas juntos podíamos  crear proyectos mucho más ambiciosos, para juntar material, ideas. Es un espíritu de colaboración, de autoconstrucción”, explica Òdena. En su vida profesional, Arias es consultor de un programa informático de gestión, Òdena tiene un establecimiento turístico.

Ambos son responsables de una exposición organizada por Imagin Click y Cementeris de Barcelona que puede verse desde la ‘Nit dels Museus’, el pasado 16 de mayo, en el Cementerio de Montjuïc, en la nave en la que se muestran carrozas fúnebres. Seguirá abierta por lo menos en julio y agosto, los fines de semana. Pero cada día recibe visitas de grupos, colegios, por ejemplo, que recorren después todo el camposanto barcelonés.

Al margen de la empresa
A primera vista, parece lógico pensar que una iniciativa como esta tenga un vínculo con la empresa que fabrica las figuras, pero la verdad es que eso no es así: “No se puede decir que Playmobil trate muy bien a asociaciones como la nuestra. No nos hace ningún favor. No nos hace ningún descuento, es decir, ni los que ofrecen a los particulares”, subraya Arias.

Antes de contar con el local, tenían que ir construyendo en sus pisos, ocupando a ratos el comedor familiar. No es lo mismo, dicen, ser coleccionista que hacer dioramas. “Mi primer diorama lo hice en Manresa, de piratas. Hice cinco mesas de cinco por cuatro metros. Fue mi primer gran reto”, explica Arias.

“Somos coleccionistas, pero cuando pasas al lado oscuro del ‘dioramismo’ la colección queda un poco apartada porque necesitas material”, apunta Òdena, que cree que él conserva ambas condiciones.

“A un coleccionista le gusta que la caja esté perfecta y que cuente con todos los elementos. Hay gente que ni abre la caja. También puede haber especulación por si hay subida de valor. Al dioramista no le interesa tener la caja, si no juntar todos los animales, aquí los de África, aquí los del Amazonas. Aquí, animales de granja. Acabas teniendo donde buscar material para los dioramas. Los personajes de Egipto, los de Roma”, agrega Arias. Los dioramistas buscan también piezas sueltas, y algunas que saben que pueden servir para representar otros elementos. Por ejemplo, uno de los coches fúnebres que aparece en uno de los dioramas de la exposición era el vehículo de ‘Cazafantasmas’ y tocó adaptarlo a un uso algo menos festivo.

La exposición
En Montjuïc se pueden ver escenas de ritos mortuorios de todas las épocas, incluida la que no existe: los entierros del futuro. En un plafón se ve a una cultura espacial, y como un difunto, una figura translucida, se eleva hacia lo desconocido. Pero antes, escenas más reconocibles: una comunidad de cazadores-recolectores neandertal despide a uno de sus miembros, que descansa en posición flexionada en una fosa dentro de una cueva.

También Egipto: la muerte vista como una transición hacia el inframundo, el Amenti, en un entorno desértico. Otro diorama, Grecia: el detalle de la moneda en los ojos o la boca del muerto para poder pagar a Caronte, el barquero que te lleva al otro lado, y evitar así vagar por toda la eternidad. También hay uno para los años 60 del siglo XX -aquí aparece el coche tuneado de ‘Cazafantasmas’, y otro para la Antigua Roma: músicos y plañideras, un gran espectáculo público. También hay un auto de fe de la Inquisición.

El diorama más grande es el que reproduce el seguicio fúnebre de Antoni Gaudí, el 12 de junio de 1926. Los dos autores han recreado un tramo del paseo de Gràcia, incluido un edificio modernista. Adrià Terol, historiador y gestor cultural en Cementiris de Barcelona, explica que la muestra ha tenido mucho éxito, y que ha incrementado en un 20% el número de visitantes respecto del mismo periodo de 2025. Parece una exposición más que adecuada para ir introduciendo a los niños en el complicado abordaje de cuál será, inevitablemente, el final que nos espera a todos.

Cotxeres de Sants y Montblanc
Cada año hay dos ferias de Playmobil, las dos citas más relevantes en Catalunya. En las Cotxeres de Sants en febrero, y en Montblanc en octubre o noviembre, si bien en este segundo caso no se hará este año por reformas en la sede que la acoge. En Montblanc expusieron un homenaje a la película ‘Grease’, y en Cotxeres, otro que recreaba Tenochtitlán y la llegada de los conquistadores españoles a la ciudad.


Juan Manuel Díaz, técnico de hornos crematorios: “Lo primero que preguntan muchas veces las familias es si van a ver fuego, pero no se ve fuego ni prácticamente nada” (La Vanguardia)

Profesiones
A punto de jubilarse después de diez años en el cementerio de Roques Blanques (El Papiol, Barcelona), explica qué ocurre antes y después de una incineración y por qué asegura que trabajar cerca de la muerte le ha enseñado a vivir

Juan Manuel Díaz, tras toda una vida dedicada al mundo de la panadería, decidió probar con un oficio que ha cambiado por completo su forma de pensar y actuar
Joel Sáez

13/07/2026 09:12
Juan Manuel Díaz Aguayo está a punto de cumplir 65 años y de cerrar la última etapa de una trayectoria laboral que comenzó muy lejos de los cementerios. Antes de incorporarse a la empresa de servicios funerarios Áltima), hace una década, había sido propietario de una cadena de panaderías y cafeterías, una experiencia que le enseñó a tratar con el público, a resolver problemas y a entender que una parte importante de cualquier oficio consiste en saber atender a la persona que tienes delante. Cuando llegó al cementerio comarcal de Roques Blanques, en El Papiol, descubrió que aquella capacidad también era esencial allí, aunque las familias no acudieran a comprar nada, sino a despedirse de alguien.

Durante estos diez años ha trabajado como operario de cementerio y como técnico especialista en hornos crematorios, una profesión que suele reducirse desde fuera al momento en el que el féretro entra en el horno, pero que incluye controles de identificación, preparación de las instalaciones, tratamiento de humos, mantenimiento, inhumaciones, exhumaciones y, sobre todo, acompañamiento. Díaz insiste en que los procedimientos pueden estar perfectamente establecidos, pero la manera de llevarlos a cabo depende de las personas. Una flor sobre un ataúd, una carta o unos últimos minutos para hablar pueden parecer detalles menores para quien observa desde fuera, pero para una familia, en cambio, pueden convertirse en la última forma de despedirse de alguien a quien acaban de perder.

¿Cómo definiría el trabajo de un operario de cementerio?

El trabajo consta de varias partes. Están los servicios de inhumación y exhumación, es decir, los entierros y la extracción de restos o cadáveres de una sepultura; está el mantenimiento del cementerio, que ocupa una parte importante de la jornada; y está la atención al público, que para mí es probablemente lo más importante. Después hay una segunda vertiente, que es la de técnico especialista en hornos crematorios. Durante mucho tiempo se ha utilizado la palabra “hornero”, pero a mí no me parece la más correcta, quizá porque vengo del mundo del pan y un hornero se asocia enseguida con alguien que hace pan o pastelería.

¿Qué suele imaginar la gente cuando piensa en un horno crematorio?

La mayoría se queda con el momento en el que se abre la puerta y se introduce el féretro. Lo primero que preguntan muchas veces las familias es si van a ver fuego, pero no se ve fuego ni prácticamente nada. Esa parte puede durar un minuto o un minuto y medio, pero antes y después hay muchísimo trabajo que la gente desconoce. Todo empieza cuando el difunto llega al crematorio y hay que identificarlo, señalizarlo y asegurarse de que nunca pierda la trazabilidad durante el proceso. Es un trabajo que exige mucha concentración, porque no puede haber errores.

¿Cómo se identifica al difunto durante todo el proceso?

Cuando recibimos el féretro se le asigna una placa con un número que funciona como una especie de DNI y que acompaña los restos en todo momento. Se fotografía esa placa junto al nombre que figura en el féretro y la imagen queda incorporada a un archivo. A partir de ahí, ese número está presente durante toda la cremación y también después, cuando los restos pasan a la cremuladora, que es la máquina que los reduce hasta obtener la textura que conocemos como ceniza. Finalmente, se introducen en una urna y se entregan a la familia con la misma identificación.

¿Cuál es la parte más física del oficio?

La parte más física está relacionada sobre todo con el mantenimiento del cementerio. Roques Blanques tiene alrededor de 50 hectáreas y está situado en medio del bosque, de manera que el viento, la lluvia o la caída de árboles pueden dejar el recinto muy afectado de un día para otro. También hacemos pequeños trabajos de albañilería, pintura, cristalería y mantenimiento general. En este trabajo hay que saber un poco de muchas cosas. Aquí, en cierto modo, se le puede dar la vuelta al dicho de “aprendiz de todo, maestro de nada”, porque ser aprendiz de todo resulta muy útil.

¿Hace falta una formación específica para entrar a trabajar en un cementerio?

Se puede entrar sin experiencia previa porque la propia empresa te forma en los protocolos, las medidas sanitarias y los procedimientos que debes seguir. La parte técnica se aprende relativamente rápido si estás atento y tienes interés. Lo que resulta más difícil de enseñar es el don de servicio. No sé si uno nace con él o lo desarrolla con los años, pero aquí es fundamental. También hace falta empatía, mucha empatía, aunque sin perder nunca la profesionalidad. Puedes comprender el dolor de una familia y acercarte a ella, pero al mismo tiempo tienes que mantener la cabeza fría para hacer correctamente tu trabajo.

¿Qué importancia tiene el cuidado cuando la familia ya se ha marchado?

Toda. Una vez, una persona me dijo: “Tápalo bien, que mi padre era albañil y te estará mirando”. Yo le respondí que no sabía si lo taparía tan bien como lo habría hecho él, pero que podía estar segura de que lo cuidaría cuando se marchara. Nuestro trabajo no termina cuando la familia abandona el cementerio. Aquí permanecen sus seres queridos o sus restos, y tenemos la obligación de seguir tratándolos con respeto. No dejan de ser personas que alguien ha querido y que para alguien siguen siendo importantes. Ese cuidado forma parte del oficio, aunque nadie lo vea.

Se suele pensar que siempre es más duro cuando muere una persona joven, pero el dolor no se puede medir solo por la edad
Juan Manuel Díaz
¿Por qué cree que existe tanto desconocimiento sobre los cementerios y las cremaciones?

Porque seguimos teniendo miedo a la muerte. Sabemos que llegará, seguramente es la única certeza que tenemos, pero preferimos no hablar demasiado de ella ni preguntar cómo funciona todo. Pasa algo parecido con el testamento. Mucha gente evita hacerlo porque parece que redactarlo pueda acercar la muerte, cuando en realidad es un trámite que puede evitar muchos problemas a la familia. Con los cementerios ocurre lo mismo: sabemos que existen y que algún día los necesitaremos, pero no queremos profundizar demasiado porque hacerlo nos obliga a pensar en algo que nos incomoda.

¿Uno se acostumbra a trabajar cada día con la muerte?

Te acostumbras a introducir un féretro, a seguir un procedimiento o a realizar determinadas tareas, pero no te acostumbras al dolor de las familias. Cuando llegan, para nosotros la muerte pasa a un segundo plano, porque lo importante son ellas. Cada familia expresa el dolor de una manera distinta y cada despedida es diferente. Se suele pensar que siempre es más duro cuando muere una persona joven, y evidentemente hay fallecimientos traumáticos o inesperados que son especialmente difíciles, pero el dolor no se puede medir solo por la edad. Yo he escuchado a una hija llorar desconsoladamente por su madre de 97 años y preguntarse por qué se había ido tan pronto. ¿Cómo se mide eso? No se puede.

Tener la muerte tan cerca te obliga a valorar más lo que tienes y a intentar disfrutar
Juan Manuel Díaz
¿Cómo consigue no llevarse todo ese dolor a casa?

No siempre lo consigues. Hay situaciones que te acompañan cuando termina la jornada, pero tienes que aprender a resetear porque también tienes tu propia vida y al día siguiente debes volver con la misma disposición para ayudar. Trabajar aquí, sin embargo, también tiene una parte positiva: te recuerda que estás vivo. Salimos de casa por la mañana dando por hecho que volveremos por la tarde, pero puede ocurrir un accidente, un infarto o cualquier cosa. Tener la muerte tan cerca te obliga a valorar más lo que tienes y a intentar disfrutar. Parece un tópico, pero yo he aprendido muchísimo sobre la vida acercándome a la muerte.

¿Cómo ha cambiado el oficio con el aumento de las incineraciones?

Las incineraciones han superado a los entierros tradicionales, pero hay que hacer un matiz. Podemos hablar de un 60% de cremaciones y un 40% de inhumaciones, aunque muchas de esas cenizas también terminan depositándose en un cementerio. Una cremación no significa necesariamente que el servicio se haya acabado. Algunas familias conservan la urna en casa, pero muchas necesitan disponer de un lugar al que acudir, sentarse un rato y hablar consigo mismas o con la persona que han perdido. Por eso se han tenido que crear nuevos tipos de sepulturas para cenizas.

¿Qué es lo más duro de su profesión?

Lo más duro es empatizar sin perder la profesionalidad. Hay momentos en los que resulta muy difícil que no se te caiga una lágrima, pero tienes que seguir haciendo bien tu trabajo. La emoción está ahí y no creo que haya que esconderla del todo, porque somos personas, aunque tampoco puedes permitir que te bloquee. La familia necesita que estés presente, pero también que sepas qué debes hacer en cada momento.

¿Y lo más gratificante?

Lo más gratificante es sentir que has ayudado a una familia en un momento muy complicado. Siempre digo que los procesos son mecánicos, pero lo humano es la manera en la que nosotros realizamos esos procesos. Desde que la familia termina los trámites empezamos a acompañarla, a observar cómo se encuentra y a detectar qué necesita. Cuando acaba el servicio, te dan las gracias, te miran con una sonrisa o te dicen que valoran el trabajo que has hecho, sientes que todo ha tenido sentido. Para mí y para todo el equipo es una satisfacción enorme.

¿Qué le diría a quien considera que este es un trabajo frío?

Que no es frío ni puramente mecánico. Esa idea nace del desconocimiento. Yo cambiaría la palabra “frío” por “paz”. Roques Blanques está en medio de la montaña, no escuchas apenas ruido y trabajar aquí transmite una tranquilidad difícil de explicar. Animaría a la gente a conocer este oficio y también a acercarse alguna vez a un cementerio sin que tenga que ser necesariamente por un funeral. Yo solo puedo estar agradecido por estos diez años. Este trabajo me ha cambiado la vida y me ha enseñado muchísimo. La muerte forma parte de la vida, es la última parte, y entenderla un poco mejor también puede ayudarnos a vivir de otra manera.


Mémora inaugura el nuevo Tanatorio de Sant Andreu en Barcelona, en el que ha invertido 8,5 millones (El Periódico)

La instalación está situada en el número 9 del paseo de Potosí y está pensada para ofrecer servicio al distrito barcelonés, Santa Coloma, Sant Adrià y Badalona

El Periódico

Barcelona13 JUL 2026 18:52
Actualizada 13 JUL 2026 19:57

Mémora ha inaugurado el nuevo tanatorio de Sant Andreu, ubicado en el paseo de Potosí número 9, en Barcelona. El equipamiento, para cuya construcción se han invertido 8,5 millones de euros, entró en funcionamiento, el pasado viernes y está pensado para ofrecer un servicio de proximidad a vecinos de propio distrito de Sant Andreu y de poblaciones cercanas como Santa Coloma, Sant Adrià y el este de Badalona.

El nuevo tanatorio cuenta con una superficie construida de 2.342,3 m², cuatro salas de velatorio, un oratorio multiconfesional, terrazas en todas las plantas y aparcamiento privado. Incorpora además el servicio ‘La Ventana del Recuerdo’, una propuesta inmersiva y escenográfica que permite personalizar las ceremonias mediante sonido, imagen e iluminación, adaptándolas a los deseos de cada familia.

Cinco tanatorios
Mémora ya gestiona en Barcelona los tanatorios de Sancho de Ávila, Sant Gervasi, Les Corts y Collserola. En toda España, el Grupo ofrece sus servicios a través de 1.600 profesionales, 194 tanatorios, 57 crematorios y 97 cementerios.


El X Concurso de Cementerios de España anuncia sus doce finalistas (Revista Funeraria)

13 julio, 2026

Enalta ha dado a conocer los doce finalistas del X Concurso de Cementerios de España, una iniciativa que, en su décima edición, reconoce el valor patrimonial, histórico, artístico y medioambiental de los cementerios de nuestro país.

Tras el cierre del periodo de presentación de candidaturas, un jurado ha seleccionado tres finalistas en cada una de las cuatro categorías del certamen. A partir de ahora será el público quien decida, mediante votación popular, cuáles serán los ganadores de cada una de las categorías.

El jurado ha estado integrado por profesionales del sector funerario y especialistas en arte, historia, patrimonio y comunicación, entre ellos Alberto Ortiz, presidente de Enalta; María Dolores Asensi, presidenta del Observatorio Funerario; Julio Domingo, exdirector general de la Fundación MAPFRE; Ricardo García, catedrático de Derecho Eclesiástico de la Universidad Autónoma de Madrid; y Romina Tomás, directora editorial de Revista Funeraria.

Finalistas al Mejor Cementerio: del parque memorial al bosque funerario
El Cementerio Jardín de Alcalá de Henares (Madrid) reinventa desde 1992 el concepto de camposanto como un parque de 35 hectáreas con lagos y espacios multiconfesionales.
El Cementerio Municipal de Felanitx (Baleares) custodia la memoria de las 414 víctimas del derrumbe de la iglesia de Sant Miquel en 1844 y ha incorporado tecnología QR en sus sepulturas.
La ampliación del Cementerio de A Romea, Fraga do Alén (Pontevedra), difumina los límites entre camposanto y bosque.

Finalistas a la Mejor Pieza Artística: esculturas, capillas y panteones que son patrimonio
La Capilla y Cripta del Hospital de los Marqueses de Linares (Jaén) alberga un mausoleo de mármol y bronce obra de Lorenzo Coullaut-Valera, premiado en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1908.
La tumba Rahola-Serinyana, en el Cementerio de Cadaqués (Girona), está coronada por una escultura de Josep Llimona que evoca su célebre «El Desconsol».
El Panteón Pardo del Cementerio de Ciriego (Santander) conserva una bóveda celeste recién restaurada que reveló una estrella polar oculta durante décadas.

Finalistas a la Mejor Historia: tres relatos que mantienen viva la memoria
La Capilla y Cripta del Hospital de los Marqueses de Linares vuelve a ser finalista, esta vez por el hospital que la familia financió para atender a los mineros enfermos de la ciudad.
El Cementerio Británico-Evangélico (Jaén) guarda la memoria de la misionera Jessie Claudia Chesterman, cuya traducción de un clásico devocional se sigue publicando hoy en todo el mundo hispanohablante.
Bajo el Cementerio Municipal de San Rafael (Córdoba), una epidemia de cólera destapó en 1885 una de las mayores cisternas romanas de España.

Finalistas a la Mejor Naturaleza Viva: sostenibilidad y biodiversidad al servicio de la memoria
El Cementerio Jardín de Alcalá de Henares presenta su «Bosque de la Vida», donde las cenizas se inhuman en urnas biodegradables sin dejar huella en la tierra.
La ampliación de Fraga do Alén apuesta por la autosuficiencia energética y la biodiversidad autóctona.
El Cementerio de Bilbao combina energía solar con un santuario para insectos, anfibios y aves, convirtiendo el cementerio en un refugio para la biodiversidad urbana.

Votación popular
La votación estará abierta hasta el 31 de agosto a través de este enlace y los ganadores se conocerán el 30 de septiembre en una ceremonia que se desarrollará, como en la edición anterior, en la Fundación MAPFRE, en Madrid.

«El Concurso de Cementerios nació con el propósito de acercar estos espacios a la sociedad y mostrar que son mucho más que lugares de despedida. En ellos conviven historia, arte, naturaleza y memoria colectiva, y los finalistas de esta edición son un magnífico ejemplo de ello«, destacan desde Enalta.


Un concurso de arte urbano para visibilizar el luto gestacional en Tarragona (Diari Mes)

El certamen ‘Estrellas que acompañan’ abre inscripciones para seleccionar a ocho artistas que crearán lesseves obras en directo en Tarragona el próximo 6 de octubre

Cristina Serret

Creado:15.07.2026 | 07:24
Actualizado:15.07.2026 | 07:24

Ya se ha abierto la convocatoria para participar en la VII edición del Concurso de Arte Urbano que organiza la compañía de servicios funerarios Enalta con el Tanatorio Municipal de Tarragona y la asociación de A Contracor. El certamen, que este año tiene por lema Estrellas que acompañan, quiere invitar a los participantes a reflexionar, a través del arte urbano, sobre el luto gestacional y perinatal, reivindicando la memoria de los niños que murieron antes de nacer y el apoyo a sus familias.

La convocatoria estará abierta hasta el 4 de septiembre. Hasta entonces, las personas interesadas podrán presentar un esbozo original e inédito inspirado en esta temática. Las propuestas serán valoradas por un comité organizador, que seleccionará a ocho artistas finalistas. Estos se encontrarán el 6 de octubre en Tarragona para participar en una jornada artística en directo. Para llevar a cabo este Live Painting, la organización habilitará un espacio adaptado y protegido donde los creadores elaborarán sus obras en directo sobre paneles individuales de 2,50 metros de anchura por 2 metros de altura. También habrá una zona abierta destinada a fomentar la participación espontánea de los niños y del público en general. El trabajo de pintura en directo empezará a las 9.30 h de la mañana y los artistas dispondrán de nueve horas para finalizar sus obras.

Tres premios en metálico
Los ocho artistas seleccionados recibirán una compensación de 200 euros para cubrir los gastos de material y desplazamiento. Además, el certamen otorgará tres premios de 1.250 euros, 750 euros y 500 euros, respectivamente, para las tres mejores obras. Una vez finalizada la jornada de arte en vivo, los ocho murales se expondrán los días 6 y 7 de octubre en el Palau Firal i de Congressos de Tarragona, coincidiendo con el Foro PANASEF (el principal encuentro estatal del sector funerario, que tiene carácter bianual y que este 2026 se celebrará en Tarragona) y con una jornada de sensibilización organizada por A Contracor sobre el luto gestacional. El público podrá votar sus obras preferidas a través de códigos QR hasta el 13 de octubre, fecha en que se hará público el veredicto final a través de la web oficial.

La participación es gratuita y está abierta a artistas urbanos mayores de edad, tanto nacionales como internacionales, así como escuelas y estudiantes de Bellas Artes que presenten una propuesta original. Las inscripciones y las bases completas del concurso se pueden consultar en la web oficial de Enalta.

Partiendo de la idea Algunas luces duran un instante, pero nos acompañan toda la vida, el concurso quiere convertir las intervenciones artísticas en un espacio de memoria, respeto y acompañamiento para las familias que han vivido estas pérdidas prematuras.


Grupo Albia amplía hasta el 31 de julio el plazo de presentación de candidaturas a los Premios Albia de Sostenibilidad (Corresponsables.com)

La compañía extiende el periodo de inscripción ante la buena acogida de la convocatoria, que reconoce proyectos con impacto positivo en términos de sostenibilidad ambiental, social y de gobernanza (ESG), tanto dentro como fuera del sector funerario
Última actualización: 16 de julio de 2026

Grupo Albia, compañía referente en la gestión de servicios funerarios en España, ha anunciado la ampliación del plazo de presentación de candidaturas de la tercera edición de los Premios Albia de Sostenibilidad hasta el próximo 31 de julio.

La ampliación del plazo responde al interés generado por la convocatoria y a la buena acogida por parte de profesionales, organizaciones y entidades sociales, tanto nacionales como internacionales, que encuentran en estos galardones un espacio para reconocer y dar visibilidad a iniciativas con capacidad de generar impacto positivo.

Corriente de impacto positivo
Los premios están abiertos a proyectos involucrados en cualquiera de los ámbitos ESG, procedentes tanto del sector funerario como de otros sectores y cuyas soluciones puedan tener aplicación o servir de inspiración en este ámbito.

“Con esta ampliación, buscamos seguir impulsando iniciativas que aporten valor, promuevan la sostenibilidad y mejoren la forma en la que acompañamos a las personas, tanto a nivel nacional como internacional. Animamos a todos aquellos que tengan un proyecto en marcha a unirse a esta corriente de impacto positivo”, ha señalado Carlos Gallego, director de Sostenibilidad, Comunicación y Marketing de Grupo Albia.

Las candidaturas pueden presentarse a través del formulario disponible en premios albiasostenibilidad.com, donde se encuentra toda la información necesaria para formalizar la inscripción.


ASFUNCAT impulsa una donación de más de una tonelada de material funerario y de protección con destino a Venezuela (Revista Funeraria)

16 julio, 2026

La Asociación de Empresas de Servicios Funerarios de Cataluña, ASFUNCAT, ha impulsado una donación humanitaria con destino a Venezuela para apoyar la recogida y el traslado digno de las personas fallecidas a causa del terremoto que ha afectado a diversas comunidades del país. La iniciativa incluye principalmente sudarios para atender a los difuntos, así como material de protección para las personas que trabajan en las tareas de búsqueda, recogida y traslado.
El envío, con un peso total aproximado de 1.125 kilos, incluye 2.590 sudarios destinados a la recogida y el traslado de los difuntos, así como 10.720 guantes, 3.000 mascarillas y 120 monos de protección para proteger a los profesionales y equipos que intervienen en estas tareas. Todo el material se destina exclusivamente a fines humanitarios y será distribuido gratuitamente en Venezuela.

La entidad quiere poner especialmente en valor la respuesta y la solidaridad de sus empresas asociadas, que han hecho posible reunir este material gracias a su implicación y capacidad de movilización. «Esta acción evidencia, una vez más, el compromiso social del sector funerario catalán y su voluntad de dar respuesta a situaciones de emergencia humanitaria«, afirman representantes de ASFUNCAT. Asimismo, desde la asociación quieren reconocer muy especialmente el apoyo de FUNECAT y COSABAL, que han colaborado en los trámites y las gestiones necesarias para coordinar la recepción y la entrega del material en Venezuela.

De la misma manera, ASFUNCAT agradece la colaboración de Air Europa, que ha contribuido a facilitar el transporte aéreo de la donación hasta Venezuela, una gestión imprescindible para que la ayuda pueda llegar a su destino de forma rápida y eficiente.

La iniciativa ha contado también con la adhesión de dos instituciones sanitarias de referencia: el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau y el Hospital Clínic de Barcelona, que se han sumado a esta acción solidaria promovida por ASFUNCAT.

El presidente de ASFUNCAT, Josep M. Mons, ha destacado que:  «Esta iniciativa demuestra que, cuando el sector trabaja conjuntamente, tiene la capacidad de dar una respuesta ágil, útil y comprometida ante situaciones humanitarias graves. Queremos agradecer sinceramente la generosidad de todas las empresas asociadas y la colaboración de las entidades y organizaciones que han contribuido a hacer posible el envío«.

Con esta actuación, ASFUNCAT reafirma el compromiso social del sector funerario catalán y su voluntad de colaborar en iniciativas que contribuyan a ofrecer apoyo, protección y dignidad a las personas en los momentos de mayor vulnerabilidad.